jueves, 11 de diciembre de 2014

Cien años de excavaciones: Torralba y Ambrona

Este año se ha conmemorado la celebración del centenario de las excavaciones llevadas a cabo en el yacimiento  de Ambrona, en concreto, las realizadas por el Marqués de Cerralbo. Para situarnos en las tareas de excavación  tenemos que hacer  un poco de Historiografía del depósito.
En el valle del río Masengal, en las inmediaciones de la sierra Ministra, se encuentran los yacimientos de Ambrona y Torralba,  distantes unos 3Km uno de otro, en la provincia de Soria.
El yacimiento de Torralba se descubrió en el año 1888 con motivo de las obras de la línea de tren de Madrid a Soria. Las primeras excavaciones fueron realizadas por D. Enrique de Aguilera y Gamboa (marqués de Cerralbo) entre los años 1909 y 1911 en Torralba; y entre 1914 y 1916 se realizaron en el yacimiento de Ambrona.
El Marqués de Cerralbo, fue un hombre dedicado a la política, al coleccionismo de obras de arte, tanto su formación humanística como su interés por la arqueología le llevó a la financiación de varias campañas de excavación y a la participación de la redacción de la Ley de Excavaciones, de 1911, e impulsó los estudios de Arte Rupestre. Participó en el XIV Congreso Internacional de Antropología y Arqueología Prehistórica de Ginebra, en 1921, que le sirvió para vincularse a las instituciones científicas y culturales del momento; y también supuso que los yacimientos de Torralba y Ambrona fueran conocidos internacionalmente. Todo su interés por el mundo de las ciencias y el arte le llevó a acumular una rica y selecta colección de objetos que se conservan en el museo que lleva su nombre, en Madrid.
La importancia de las excavaciones llevadas a cabo en los yacimientos de Ambrona y Torralba, deriva de que fueron los primeros trabajos arqueológicos que se llevaron a cabo en España, en un yacimiento del paleolítico inferior excavados al aire libre y donde se realizaron intervenciones  sistemáticas en extensión, estos hechos eran métodos muy avanzados para la época, ya que, los registros sacan a la luz la vinculación de los humanos con la fauna extinguida, en unos momentos en que, en Europa aún se cuestionaba la naturaleza y el pasado de la vida de nuestros ancestros.
A raíz de la muerte de Cerralbo las intervenciones en los yacimientos se suspenden, debido a  que, Cerralbo sufragaba las campañas de excavación y no es hasta el año 1960, en que el profesor de la Universidad de Barcelona, Luis Pericot, se pone en contacto con Francis Clark Howel, de la Universidad de Chicago, que estaba interesado en la ocupación humana de estos yacimientos.
C. Howell llevó a cabo entre los años 1960-1963 un proyecto de excavación en los yacimientos de Tarralba y Ambrona con un equipo formado por geólogos, paleontólogos y prehistoriadores, donde colaboró el paleontólogo Emiliano Aguirre; podemos decir que fueron los inicios de las investigaciones multidisciplinares en nuestro país.
El hallazgo de Palaeoloxodon antiquus, elefantele sirvió al Dr. Emiliano Aguirre introducirlo en los estudios de material de su tesis doctoral. Debido a la importancia de los registros y  a la densidad de los mismos, se inició la construcción de un pequeño museo in situ para dar a conocer los restos.
Posteriormente en los años 1980-1983, F.C. Howell y G. Freeman codirigieron una campaña de excavación en el yacimiento de Ambrona.
 Y a partir de 1993-2000 es cuando el arqueólogo Manuel Santoja y el geólogo Alfredo Pérez González dirigen un proyecto de excavación, con un equipo multidisciplinar, donde se llevan a cabo no sólo aspectos arqueológicos, geológicos, paleoclimáticos, paleontológicos y tafonómicos, sino también, una serie de correlaciones estratigráficas entre ambos yacimientos. Los resultados de estos trabajos fueron publicados en una monografía en 2005: Los yacimientos paleolíticos de Ambrona y Torralba (Soria). Un siglo de investigaciones arqueológicas.
De los estudios llevados a cabo en el área geomorfológica se desprende que ambos yacimientos no tienen la misma edad, podemos decir, que Torralba es más reciente que Ambrona,   ambos corresponden  a  varios niveles fosilíferos con unas dataciones según RPE y U-Th de 400.000 años.
Los rasgos geológicos de esta zona se configuraban como una unidad bien diferenciada en la que predominaba  un paisaje en forma de valle con fondo plano impermeable, donde se formaban charcas de las escorrentias de agua que llegaban de las laderas contiguas, y durante el Pleistoceno Medio estos espacios estaban ocupados por manadas de grandes herbívoros que acudían  a estas zonas a beber. Los uros, elefantes, rinocerontes, hipopótamos, caballo, ciervos, corzos, gamos, hienas, leones competían con nuestros antepasados el Homo Heidelbergensis.
Alrededor de la meseta encontramos  valles que constituían estratégicos caminos naturales por los que transitaban los herbívoros en busca de pastos; y Ambrona y Torralba es uno de esos valles por los que se desplazaban las manadas de mamíferos, y las bandas de cazadores encontraban la ocasión para satisfacer sus necesidades alimentarias. Según los registros hallados en Ambrona, parece ser que esta megafauna murió en una época de grandes sequias en la zona. De los estudios tafonómicos llevados a cabo por Paola Villa se determina que la carcasa tanto de elefante como de ciervos, puede hallarse parcialmente articulados y representan acumulaciones naturales en las que no existen evidencias de intervención humana ni de ningún otro depredador. La acción humana queda registrada en algunos restos con marcas de cortes producidas por instrumental lítico y también por la fracturación intencionada. Estos datos ponen de manifiesto la existencia de actividades de despedazado sobre restos óseos de diferentes animales, entre los que se incluye el elefante. La industria lítica encontrada corresponde al Achelense medio, con una tipología que va desde bifaces, raederas, perforadores hasta buriles, realizadas tanto en cuarcita como en silex.
Aunque las dataciones son diferentes en ambos yacimientos estos tienen la misma  asociación faunística representada por  elefantes, rinocerontes, caballos, ciervos, gamos, corzos,  ciervos de grandes cuernas y toros. Entre los carnívoros se encuentran el lobo de Mosbach, hiena, zorro y una rica variedad de microfauna.
En el año 2013 se realizó una nueva campaña de excavación dentro del proyecto: Los tecnocomplejos Achelense y Paleolítico medio antiguo de Ambrona y Torralba (Soria) en el contexto general del Paleolítico del S.O de Europa; para determinar algunos perfiles geológicos, paleoambientales y nuevas dataciones con métodos de ESR y OSL.
El yacimiento cuenta con un pequeño museo donde se pueden observar restos óseos de elefantes, y el resto de material extraído se encuentra repartido entre el Museo Numantino (Soria) y el Museo Arqueológico Nacional (Madrid).
En general podemos decir que nos encontramos ante los yacimientos más emblemáticos del Paleolítico  Inferior de Europa del sur, no sólo por los registros obtenidos y por la cantidad de interpretaciones e hipótesis que ha generado, sino también, por la cantidad de información que posee y por ser un modelo de estudio pionero en la arqueología española de principios del s. XX. Por ello, fueron declarados Bien de Interés Cultural (BIC) en 1995, y también regenta la denominación de Lugar de interés geológico español de relevancia internacional (Geosite) por el Instituto Geológico y Minero de España.
Para conmemorar estos cien años de las excavaciones realizadas por Cerralbo, la Consejería de Cultura y Turismo ha organizado una exposición en el Museo de la Evolución Humana (Burgos), en colaboración con el Museo Numantino donde se pueden observar los materiales más representativos del yacimiento, así como las piezas talladas por homínidos y restos óseos de grandes mamíferos prehistóricos.

Marqués de Cerralbo
M.Albertin, Marquesa de Villahuerta, Marqués de Cerralbo, E. Alcalde del Río, Abate Breuil...
Defensas de elefante


Vista del valle