viernes, 19 de agosto de 2016

MUSEO DE PREHISTORIA Y ARQUEOLOGIA DE SANTANDER (MUPAC).

En el año 2003, recién defendida mi Tesis Doctoral, se celebró la 45ª Reunión Anual de la Sociedad Hugo Obermaier, en Santander, un encuentro científico de carácter internacional y donde se presentaron los resultados de las últimas investigaciones que se realizaron en  los diferentes países del mundo en torno al Paleolítico. Y allá que me fui, con unos compañeros del Grupo de Investigación (Pedro Cantalejo, Salvador Domínguez y Rafael Maura).
El congreso estuvo organizado por el Grupo de Prehistoria de la Universidad de Cantabria y se celebró en la Escuela Superior de la Marina Civil y en el Museo de Altamira, contó con la asistencia del presidente de la Hugo Obermaier-Gesellschaft  (Ludwig Reisch). Una de las actividades que realizamos en estos días fue la visita al Museo Arqueológico de Santander, nada transcendental ya que se trataba de un museo bastante clásico.
Este verano he pasado de nuevo por Santander y me he llevado una grata sorpresa al visitar de nuevo este museo. De entrada, se le ha dado una nueva ubicación, en el Mercado del Este, en un edificio construido entre 1839 y 1842 y que fue declarado Bien de Interés Cultural en 1986.
Este nuevo espacio ofrece un itinerario cronológico, que abarca desde la Prehistoria hasta el Medievo; y se inicia con una estupenda introducción a la Arqueología donde la  Zooarqueología es la gran protagonista, aquí los restos óseos de animales adquieren un lugar destacado para comprender los modos de vida de las sociedades paleolíticas, y de la importancia que tiene la caza para estas comunidades.   Las diferentes salas están dotadas de material informático, pantallas interactivas digitales, paneles, vídeos.. te garantiza una información exhaustiva sobre los diferentes contenidos y fases por los que pasó la Prehistoria. Me llamó mucho la atención la sensibilidad, la escenografía  y sensación con que han sido tratados los diferentes temas, desde la importancia que puede tener un objeto de uso o instrumento, contextualizando sus contenidos, como  al objeto de arte y su valor artístico e histórico, hasta la sensación que se puede sentir visualizando los diferentes periodos climáticos por los que han ido transcurriendo los diferentes periodos históricos.

Pero quizás lo que más te conmueve de todas las salas es la belleza que encierra el espacio monográfico dedicado al arte mueble, tallado en hueso y asta, de los yacimientos de La Garma, El Castillo, El Pendo, Altamira… de una riqueza exquisita e indescriptible, creo que no existe otra colección tan rica como ésta en el mundo. Los soportes están colocados de forma que las piezas de arte inmueble puedes contemplarlas desde todos los ángulos y observar hasta los detalles más minuciosos.  Un museo muy recomendable de visitar, a todas las personas que pasen por Santander.

Sólo me queda felicitar a todas las personas que han colaborado y trabajado en este proyecto museístico, por la labor desarrollada, ya que han conseguido un museo interactivo, didáctico, actual y muy acorde a todos los niveles de público.












martes, 5 de julio de 2016

El yacimiento de La Illeta dels Banyets o Baños de la Reina.

Si viajamos a la Comunidad Valenciana, y en concreto a la zona de Alicante, nos daremos cuenta lo bien  cuidado que tienen  su Patrimonio Histórico, nos puede gustar más o menos su puesta en valor, pero muchos de ellos se han salvaguardado de la destrucción o ruina.
En concreto, el yacimiento que voy hablar hoy, Baños de la Reina, destaca por su  valor estratégico en el Mediterráneo y por su amplia secuencia cultural del proceso Histórico, que abarca desde los inicios de la Edad del Bronce pasando por un asentamiento ibérico y una villa romana, para terminar con una pequeña ocupación islámica.
Este yacimiento se encuentra situado en el término municipal de Campello, a 9 km de la ciudad de Alicante. Como su topónimo indica  era una isla, pero no siempre fue así. Hasta la Edad Media era una pequeña península. Bien por la erosión marina o por cataclismo natural, como pudo ser un terremoto, se abrió un canal que dio forma a lo que era una isleta. Para entender mejor su ocupación humana a lo largo de la historia hemos de imaginarnos en aquella época una alargada meseta adentrándose en el mar.  Pero en el año 1943  se realizaron una serie de obras para construir un espigón natural, para ello se utilizó el mayor enemigo para un yacimiento arqueológico, la dinamita, y destruyó la mayor parte de la necrópolis arqueológica y gran parte del yacimiento, pero la isleta quedó unida de nuevo.
Las primeras excavaciones se llevaron a cabo en 1930 y sus primeros inicios de ocupación se remontan a 5.000 a. C, y corresponde a un aldea ocupada por cazadores-recolectores con una organización social tribal. Para su subsistencia se valdrían de los recursos que les proporcionaba el medio, practicando la agricultura, ganadería, la caza, la pesca y la recolección de alimentos. De aquel poblado se conservan parcialmente los restos de una cabaña de planta circular propia de una unidad familiar. Dentro de la vivienda se han identificado fragmentos de la vajilla doméstica y distintos útiles en sílex.
Durante la Edad del Bronce, vuelve a ocuparse en dos momentos. En los inicios del segundo milenio a. C por la cultura del Argar, manifestadas mediante enterramientos con ajuares metálicos (puñales de metal, botones de marfil, vasos de cerámica..) y de adorno personal y, en el periodo del Bronce tardío, se construye dos grandes cisternas talladas en la roca con revestimiento de mampostería. El aporte de agua se conseguía mediante canalizaciones que hoy día podemos observar.
Durante aproximadamente 600 años, la isleta quedó desierta y los siguientes pobladores ya pertenecían a la cultura Ibérica. En la segunda mitad del s. V a. C. hay indicios de un asentamiento cuyo resto más importante es un profundo aljibe excavado en la roca. Este núcleo sufre una importante remodelación y se crea ya un trazado regular, con calles y algunos edificios importantes.
Lo más característico de este yacimiento es su actividad productiva, se han registrado instalaciones para la conservación de pescado y almacenes. También contaban con hornos para la fabricación de ánforas ibéricas. Se han hallado registros de vasos cerámicos y ánforas púnicas por lo que presumiblemente contaban con un rico comercio con las diferentes áreas del Mediterráneo.
A finales del tercer milenio a. C. el poblado ibérico se abandonó y volvieron a transcurrir otros trecientos años de desamparo. Sobre estas ruinas ibéricas se alzó una villa romana, entre los s. I y II d. C; que contaba con unas pequeñas termas y unas balsas labradas en la roca y comunicadas con el mar por medio de trampillas que correspondía a unos viveros para peces y que hoy día podemos observar en la bajamar. Podemos decir que era la piscifactoría de esta zona y la que da nombre al yacimiento.

La Illeta dels Banyets o Baños de la Reina, con sus restos tanto de época ibérica como los de época romana, confirman la importancia que debió tener como enclave comercial y de explotación agropecuaria y alfarera. Se han documentado zonas de almacén y de explotación del vino (lagar) y del aceite que se utilizaría para intercambiar con productos de lujo provenientes de otras áreas del Mediterráneo; además fue por un lado, un importante puerto comercial como un centro de control de las vías de comunicación, tanto marítimas como de penetración hacia el interior.









martes, 21 de junio de 2016

LA CUEVA DE GORHAM (Gibraltar). Hábitat de Neandertales


El Peñón de Gibraltar es una pequeña península de roca caliza, de unos 6Km² de superficie, donde abundan los afloramientos morfosedimentarios del Cuaternario repartidos por sus diversas cuevas y fisuras.
Sin embargo, en esta pequeña extensión de terreno, se han catalogado  unas 160 cavidades y entre todas ellas la Cave de Gorham es la que guarda mayor registro arqueológico de la Prehistoria. Su nombre le viene del Capitán Gorham que la localizó en 1907. Se realizaron las primeras excavaciones en 1945, por el geólogo George Baker. Posteriormente, estos trabajos fueron continuados por John P´Arcy Waechter, que se dilataron en varias campañas, desde 1948 a 1954, donde la cueva de Gorham entró a formar parte de las cuevas con ocupaciones humanas durante el Pleistoceno; gracias a los hallazgos de niveles púnicos, neolíticos y principalmente del paleolítico medio y superior.
En 1991, se inicia el proyecto de investigación “Gibraltar Caves Proyect”, dirigido por el Prof. Clive Finlayson, con el objetivo de establecer las características paleoecológicas y medioambientales de las poblaciones Neandertales.
En 1997, se amplía el grupo de estudio, bajo la dirección de C. Finlayson y el paleolitísta Francisco Giles Pacheco, con nuevas perspectivas de estudio y un equipo multidisciplinar.
La cavidad contiene un amplio depósito, con una secuencia sedimentaria de 7m de potencia, que se ha podido diferenciar en cinco niveles arqueológicos, que revelan la presencia de poblaciones cazadoras-recolectoras, del Pleistoceno hasta las sociedades clasistas iníciales del Neolítico. La secuencia cronológica abarca el final del estadio isotópico 4 y estadio isotópico 3 y 2 prácticamente hasta el Holoceno. El estadio isotópico 5 tiene un marco geocronológico del 130.000-74.000 BP. El Paleolítico Medio viene fechado entre 45.000 ± 300- 32.280 ± 420 BP (OIS-3)  y el Paleolítico Superior desde 30.200 ± 700- 25.670 ± 280 BP (OIS-2); durante este periodo se ha registrado, en un nivel III, la presencia del Homo sapiens, que utilizaba una tecnología lítica tanto del solutrense como del magdaleniense. Todo el conjunto tecnocultural de este periodo está relacionado con flechas bifaciales, punzones y azagayas de hueso, también viene asociado con manifestaciones de arte parietal, con grabados y pinturas con representaciones de caballos, bóvidos, caprinos, cérvidos y negativos de manos humanas.
En el nivel IV, referente al tecnocomplejo musteriense es donde se ha comprobado la supervivencia de poblaciones de Homínidos Neandertales, con unas dataciones de 24.010- 26.070 KaBp.
Hasta la fecha, no se ha registrado en la península ninguna población de neandertales, en una zona tan meridional, con esas dataciones, lo que le configura una singularidad particular, que la podemos englobar gracias a las buenas condiciones medioambientales que pudieron disfrutar estas poblaciones.
Su hábitat típico mediterráneo, con zonas ricas en bosques, acompañadas de lagunas costeras, llanuras arenosas y acantilados rocosos; donde se desarrolla una rica y variada fauna típica de estos biotopos, como el ciervo (Cervus elaphus), cabra montés (Capra ibex), jabalíes (Sus scrofa), conejos (Oryctulagus cuniculus), Bóvidos, así como la presencia de focas, delfines y moluscos. Sin embargo no se ha registrado fauna domestica.
Las condiciones climáticas en esta zona acompañada de su morfología geológica han supuesto que se desarrollase una rica variedad de especies de aves en concreto hasta 151 especies fósiles. Esta variedad de especies engloba a especies típicas de humedales, de zonas boscosas, de acantilados y de costa; por lo que se determina que Gibraltar contaba con una variedad ecológica que en otras zonas próximas no se contemplan.
Uno de los modos de vida de los Neandertales era la caza, pero se ha determinado mediante el estudio tafonómico, que en tres cavidades de la roca, estos cazaban sus presas no con fines alimenticios sino ornamentales, como eran las plumas de las alas de aves rapaces y córvidos. Otra evidencia de la caza sistemática, que también se atribuía a los humanos anatómicamente modernos, es la caza de palomas salvajes. En esta cavidad se ha estudiado evidencias de que los neandertales cazaron palomas salvajes, que formaría parte de su dieta. Para su estudio se ha contado con un registro fósil, con una cronología comprendida entre los 67.000 y 28.000 BP. Este hecho ha llevado a los investigadores a determinar que los neandertales utilizaron las mismas estrategias de caza que los humanos modernos.
Gracias a la experiencia y conocimiento en el campo de la Prehistoria, el maestro Francisco Giles, en la campaña del  año 2012, descubrió en una de las paredes de la cavidad, en concreto en la zona más profunda y  sobre una plataforma sobre-elevada de unos 40 cm, unas líneas entrecruzadas, grabadas en la roca. Estas líneas consisten en 8 trazos principales, que se entrecruzan oblicuamente de manera incompleta. Un grupo de cinco líneas interceptan a las anteriores, con un trazo más corto, fino y menos profundo. Este grabado se localiza en el nivel IV asociado a un conjunto musteriense. Este hallazgo ha sido sometido a una serie de análisis microscópico, realizado por Joaquín Rodríguez Vidal, y a una comparativa experimental que revela que estos surcos fueron grabados con un artefacto lítico tallado, seguramente preparado de forma intencional para realizar este tipo de trabajo. Por lo que nos encontramos con una de las primeras evidencias de representación ornamental y simbólica del arte rupestre, lo que pone en evidencia una vez más el poder cognitivo de los neandertales.
En general, podemos afirmar que en el Peñón de Gibraltar se acreditan unos registros paleontológicos y antropológicos muy interesantes para el estudio del cuaternario mediterráneo, que nos permiten documentar procesos de ocupación Histórica y modos de vida y de trabajo muy similares, por las diferentes sociedades que han ocupado el medio, desde etapas de cazadores-recolectores del Pleistoceno a ocupaciones Históricas.
Todas estas características, en el registro arqueológico, que son indispensables para la reconstrucción del Proceso Histórico, han llevado al Reino Unido a elegir la cueva de Gorham, junto a otros lugares de Inglaterra, Escocia y Gales, como candidata a convertirse en Patrimonio Mundial de la Humanidad. Espero que la decisión de la UNESCO sea la acertada y este equipo multidisciplinar, encabezado por Finlayson y Francisco Giles, pueda ver su trabajo recompensado después de tantos años de investigación y esfuerzo. Desde aquí, mis FELICITACIONES a todos los miembros del equipo por el trabajo desarrollado durante estos años, se obtenga o no ese galardón, pero servirá para que todos podamos comprender el valor del fenómeno artístico paleolítico, y apreciar la particularidad de los grupos humanos, demostrando su diversidad cultural.
Con fecha del 15 de julio de 2016, el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco ha declarado la cueva de Gorham como Patrimonio Cultura de la Humanidad. Mis felicitaciones principalmente para la familia Finlayson que ha sido la que ha llevado todo el peso y responsabilidad de los trabajos tanto de investigación como de gestión que se necesitan para conseguir este galardón.

Referencia:
- J. Rodríguez- Vidal, F. dÉrrico, F. Giles, R. Blasco, J. Rosell, R. Jenning, A. Queffelec, G. Finlayson, D. Fa, J.M. Gutierez, J. Carrión, J.J Negro, S. Finlayson, L.M. Cáceres, M. Bernal, S. Fernández y C. Finlayson., 2014: A rock engraving made by Neanderthals in Gibraltar. PNAS.

- C. Finlayson, F. Giles, J. Rodrígues-Vidal et al; 2006: Late survival of Neanderthas at the southernmmest extreme of Europe. Nature.




Vista del Estrecho desde  Cave de Gorham´s
Acceso a la cueva de Gorham
Columna estratigráfica de la cavidad. Trabajos de excavación.
Hemimandíbula de Lobo
Fragmento fósil y cráneo comparativo de Buitre Leonado.

Marcas de corte en restos de Palomas salvajes
Industria lítica 
Grabado realizado por Neandertales


http://www.gbc.gi/tv/programmes/our-neanderthals-292