martes, 3 de marzo de 2015

MEGALITISMO

En esta entrada haremos una pequeña introducción, de lo que es el Megalitismo, para determinar lo que significa este fenómeno sociocultural e ir viendo los diferentes tipos de enterramiento que se han dado a lo largo de la Prehistoria y Protohistoria.
El término Megalitismo viene del griego “mega” (grande) y “lithos” (piedra), y se aplica al conjunto de construcciones prehistóricas, realizadas con grandes piedras, denominadas megalitos. Estos megalitos han sido emplazados en el suelo sin ningún tipo de mortero o cemento. Y este término aparece a finales del s.XIX, en los inicios de la Prehistoria, y se relacionaba con la Astronomía, sobre todo con el mundo oriental, en concreto con Egipto, que era considerado la cuna de la Humanidad. El estudio de este fenómeno en esta época, sobre todo en la Península Ibérica, estaba en manos de eruditos y aficionados, por lo que no existe un análisis histórico de estas construcciones.
A lo largo de los años la interpretación que se ha dado de estos monumentos ha sido muy diversa y variopinta, y por supuesto ha dado lugar a varias teorías sobre su génesis, como la teoría orientalista y occidentalista. Todo este fenómeno del Megalitismo siempre ha estado envuelto en una incógnita, difícil de entender, pero hay que decir que todo este tipo de construcciones se encuentra dentro de una dialéctica del pensamiento y de un modo de concebir e interpretar la muerte.
Será a raíz de la aplicación del C14, y nuevos métodos de datación, las que nos darán las claves y fechas sobre el origen de estas construcciones, donde se ha determinado a nivel general que provienen de la costa atlántica europea y con unas dataciones que abarca desde el VI milenio hasta el II en el ámbito europeo; lo que nos están indicando un cambio en los modos de vida de las sociedades prehistóricas. Inicialmente las sociedades cazadoras-recolectoras ya enterraban a sus muertos en fosas individuales sin que queden evidencias de estructuras pétreas. Digamos que el Megalitismo está sufriendo una serie de cambios en sus planteamientos desde las teorías difusionista y la arqueología procesual hasta nuestros días.
Según las últimas investigaciones se determina que este fenómeno cultural surge de las sociedades bien neolíticas o mesolíticas locales (algunos datos se remontan incluso a las sociedades cazadoras-recolectoras del epipaleolitico) que adoptaron los mismos patrones de construcción que las sociedades agrícolas-ganaderas de la costa atlántica, es decir, en determinadas zonas con unos registros neolíticos no se aprecian discontinuidades en su cultura material. 

Megalitismo en Europa y norte de África. Celtiberia.net

Estos monumentos Megalíticos de la costa atlántica se construían teniendo en cuenta una serie de parámetros, uno de ellos y el más característico es su emplazamiento, es decir, el lugar elegido. Este tipo de construcciones no se realizaban al azar sino que hay que determinar en su estudio un análisis de distribución, que esto nos llevará a una caracterización del paisaje, donde se asienta el monumento. El material que se utiliza en estas construcciones son los grandes ortostatos que suelen ir acompañados de una ornamentación simbólica.
También hay que destacar en su disposición la construcción de la cámara funeraria y el corredor, en algunos de ellos están presentes las hogueras. Su distribución está relacionada con conocimientos de la Astronomía. Una vez terminada la cámara funeraria y el corredor de acceso se daría paso a la construcción del túmulo, que cubre toda la estructura con tierra. Normalmente, la entrada a la galería suele aparecer abierta o bien se realizarían en madera, con la intención de reutilizar el sepulcro para varios cadáveres. Para señalizar el lugar de enterramiento se solía poner un menhir (piedra de gran tamaño que se encuentra hincada en el suelo en posición vertical).
En general podemos decir que el fenómeno megalítico es muy amplío y complejo, aún quedan muchas preguntas en el aire que desde la investigación arqueológica no se les ha dado una respuesta pero, lo que sí parece evidente, según los estudios realizados hasta la fecha, es que el Megalitismo no debe de ser concebido como un estudio de estructuras de megalitos sino como el estudio de los modos de vida de las sociedades que lo construyeron.


Dolmen de Poulnabrone. Irlanda.

Vídeo ilustrativo editado por la Junta de Andalucía:

http://www.juntadeandalucia.es/educacion/mediva/index?id=7a002f3d-7cea-11e2-9f2b-e1a293dddfa3




  

domingo, 15 de febrero de 2015

NECRÓPOLIS ROMANA DE CARMONA (Sevilla)

La vida y la muerte están íntimamente unidas, ambas no pueden existir sin la otra. Para comprender el significado de la vida tenemos que remontarnos a los orígenes de nuestros enterramientos; desde las primeras comunidades del paleolítico hasta nuestros días se han utilizado diferentes formas de sepulcros (que iremos viendo en sucesivos post).
Hoy hablaremos de las tumbas como símbolo de la expresión religiosa en la antigüedad, y una de las pruebas más concluyentes de que la Humanidad siempre ha creído en la otra vida como algo intrínseco a ella.
Así vemos como, para Roma, la idea de la muerte marcó los modos de vida de sus ciudadanos y estuvo presente tanto en su literatura, el arte y la religión. A través de las tumbas, más o menos monumentales, los romanos querían o pretendían despertar un sentimiento de recuerdo y compasión en los vivos, para ellos las tumbas se situaban en lugares visibles, por lo general al lado de los caminos y añadían al monumento imágenes religiosas, retratos y relieves de temas mitológicos relacionados con la muerte. Esto lo vemos reflejado en el Conjunto Arqueológico de Carmona que integra un área de tumbas de la extensa necrópolis romana junto al Anfiteatro y el Circo.
Esta concentración de estructuras se debe a que en este lugar convergen las dos vías principales, por un lado la antigua vía a Hispalis y por otro la vía Augusta (unía Cádiz con Roma), que debido a la orografía del terreno, con un relieve ondulado y elevado, ofrecen un relieve ideal para la ubicación de monumentos funerarios. La necrópolis de Carmona fue descubierta entre 1868-1869 cuando se realizaban unas obras en los caminos. Ante la evidencia de los hallazgos el historiador Juan Fernández  López y Jorge Bonsor compran los terrenos y en 1881 comienzan los trabajos de excavación, aplicando un nuevo modelo de excavación puramente científica, porque es la primera vez que se utiliza en España la fotografía como documentación, se enumeran las tumbas sistemáticamente (225 estructuras funerarias, hoy hay unas 400 ), y se realizan planos de plantas y secciones de las estructuras. Se delimita el área de excavación, usan zanjas de ensayos para abrir el terreno y se lleva a cabo un diario de excavación. Se crea así, la Sociedad Arqueológica de Carmona. Podemos decir, que el Museo de la Necrópolis, es el primer Museo de Sitio de España.
El yacimiento está datado en torno al s. I a. d. C hasta el s. II d. C. La necrópolis comprende diferentes tipos de tumbas, las hay de forma simple que consiste en agujeros en el terreno, otras son de gran tamaño que se accede por medio de unas escaleras, lo que vemos en su interior es una especie de habitación, de uno o dos metros cuadrados, y en la pared estaba excavado pequeños nichos, donde se colocaban las urnas. Las urnas son de diferentes materiales y formas dependiendo del poder adquisitivo de la familia. También los romanos dejan inscripciones de a  quien pertenecían los sepulcros.
En este yacimiento funerario de Carmona, las tumbas más representativas son la Tumba del Elefante, Tumba Circular, Tumba de Postumio y la Tumba de Servilia.
La Tumba del Elefante tiene una forma trapezoidal, con un pasillo en el centro y dos espacios sobreelevados a cada lado donde aún se conservan los triclinius, es decir, los lugares donde se celebraban los banquetes funerarios, labrados en la propia piedra del cerro. Al fondo se conservan tres cámaras, una central, de planta rectangular, otra al norte que es la cámara funeraria y otra cámara al sur, posiblemente una cocina (culina).
 Manuel Bendala, especialista en Arqueología fenicio-punica, tartessos y periodo orientalizante, elaboró su tesis doctoral (1976) sobre este monumento. Para Bendala la tumba del Elefante es un santuario de culto a la diosa Cibeles y al dios Atis, deidades relacionadas con la inmortalidad. Supuestamente para él,  el triclinio de la cámara principal correspondería a un santuario, donde los fieles se reunirían para celebrar las solemnidades de la divinidad. Por lo que se considera que la tumba estaría relacionada con el culto a Atis y Cibeles, sirviendo al mismo tiempo de santuario para los partidarios de este culto.
Recientemente, se ha llevado a cabo una revisión de la Tumba del Elefante bajo los principios metodológicos de la Arquitectura y la Arqueoastronomía, por los arqueólogos Alejandro Jiménez e Inmaculada Carrasco. Para ambos autores el monumento no tiene un uso mortuorio ni tampoco es posible plantear la hipótesis de un comedor funerario, porque los triclinios han sido introducidos en una fase posterior a la construcción del edificio. Consideran la Tumba del Elefante como un mitreo, quiere decir, un lugar de culto al dios Mitra. El mitraismo fue una religión, no oficial, muy extendida en la Hispania romana. Su teoría está basada en la presencia de una ventana en la cámara principal construida en la primera etapa del edificio. Dicha ventana estaba orientada para que entraran los rayos del sol  al centro de la cámara, durante los equinoccios, en primavera y otoño, justo tres horas después del amanecer se iluminaría una estatua de la tauroctonia (la imagen de Mitra matando al toro) y que ésta se ha perdido en el tiempo.
La tumba de Servilia está construida en el hueco de una cantera que se accede a través de una escalera que da paso a un corredor donde en uno de sus laterales se encuentra una estancia rectangular, un nicho con un sarcófago que contenía los restos de la joven Servilia, inhumada, este sarcófago fue colocado aquí durante las excavaciones de Bonsor.
Este corredor se comunica con el hipogeo donde se encuentra la cámara principal, en los laterales del pasillo se puede observar pinturas murales, que no han sido protegidas en su debido tiempo y hoy día se encuentran muy deterioradas. Esta cámara funeraria es de planta circular, su bóveda está apoyada sobre gruesos nervios y en su parte central presenta un óculo.
Detrás de este corredor se accede al patio central, ya que este mausoleo reproduce una casa romana del s. I. d. C, donde en el centro se sitúa el influvium (piscina que usaban para recoger el agua de lluvia) y todo el patio es porticado.
Creo que la tumba de Servilia es el monumento, más excepcional del conjunto arqueológico, donde se han servido de todo los elementos arquitectónicos de la época (arquitectura, pintura, escultura) para reflejar la distinción social y económica de la familia del difunto más allá de la muerte. Parece ser que este mausoleo en honor a Servilia debió de pertenecer a una familia de gobernantes romanos.
En general podemos considerar que nos encontramos ante el mayor conjunto arqueológico funerario de la época romana en la Península, pero aún, no está estudiado en su totalidad, y los nuevos trabajos llevados a cabo en el yacimiento basándose en los hallazgos de los mismos, abre el debate científico sobre el carácter púnico tan defendido hasta la fecha y el proceso de romanización en el sur peninsular.
No quiero finalizar este post, sin antes, dar mi agradecimiento a Trinidad Gómez Saucedo    que tuvo la amabilidad y paciencia de acompañarnos durante toda la jornada y hacernos participe del rico Patrimonio Histórico-Arqueológico con que cuenta su pueblo natal, dándonos  cuenta de las más importantes expresiones de la cultura, la identidad y creencias religiosas de las distintas sociedades que han pasado por allí.
También felicitar al Ayuntamiento de Carmona (Concejalía de Cultura) por la buena GESTIÓN que llevan a cabo en la conservación y difusión de su Patrimonio; creo que muchos Municipios deberían de recoger este modelo de intervenciones y hacer extensible este tipo de trabajos, para la puesta en valor, de sus respectivos patrimonios locales.
















Trinidad Gómez Saucedo (Arqueóloga Municipal)





jueves, 29 de enero de 2015

DOROTHY GARROD: Un nombre para la Arqueología

Nos hemos pasado siglos y siglos hablando del papel relevante que ha llevado a cabo el hombre a lo largo de la Historia de la Humanidad y nos hemos olvidado del papel de la mujer a lo largo de ésta.
Por ejemplo, esta invisibilidad histórica la vemos reflejada en la persona de Annie Elizabeth Dorothy  Garrod nacida en 1892 en Oxford, en el seno de una familia de intelectuales; su padre fue considerado el fundador de la bioquímica genética.

Dorothy Garrod de Newpham College de Cambridge
Este ambiente familiar llevó a Dorothy a matricularse en Oxford (1922) para estudiar Arqueología. Para ampliar sus estudios se tuvo que marchar a París (en la actualidad sigue siendo una tónica habitual) donde se decantó por la Prehistoria y después de varios años de trabajo en este campo, le llevó a doctorarse en 1924. Este mismo año se iniciaron las excavaciones cerca del abrigo Devil´s Tower, en Gibraltar, donde tuvo la suerte de hallar restos de un frontal y parietal izquierdo de un cráneo infantil de neandertal, asociado a un conjunto de industrias líticas del musteriense tardío. Este hallazgo fue muy memorable en aquella época porque en este mismo lugar, en 1948, se había hallado el primer cráneo fósil de neandertal más meridional de Europa.
La publicación de este hallazgo en la revista “Journal of the Royal Anthropological Institute of Great Britain and Ireland”, digamos que le abrió las puertas al mundo de la investigación del Paleolítico en su país; y lo tuvo que hacer muy bien cuando sus propios compañeros la propusieron para el premio del Instituto de Antropología de Ámsterdam por el excelente trabajo que había realizado.
Después de estos acontecimientos Garrod realizó una serie de excavaciones en gran Bretaña y llevó a cabo expediciones por Kurdistán, Palestina, Líbano, Anatolia, Bulgaria, Irak, Israel y Francia.
Podemos decir que el trabajo más complejo y completo que llevo a cabo esta investigadora lo realizó en Monte Carmelo (1928), en Israel, una zona que estaba plagada de cavidades, con un amplio registro.


Campamento de excavación en Monte Carmelo. 1929

En estas excavaciones Dorothy trabajo junto a la paleontóloga Dorothea Bate donde sacaron a la luz restos de neandertales, sólo había registros de ésta especie en Europa, luego fue un caso insólito para la comunidad científica. Su trabajo conjunto les llevo al estudio de 52 especies de fauna distintas que le sirvieron a Bate para crear la tabla de Dama-Gazalla que utilizó más tarde para determinar los cambios climáticos generados en la zona.
En 1935 se publico en la prestigiosa revista Nature los registros aparecidos en Monte Carmelo que abarcaban desde el Paleolítico inferior, medio y Epipaleolítico. En concreto, en las cuevas de Tabún y Es-Skhul, descubrieron esqueletos de neandertales y humanos modernos, y en Shukbah y las terrazas de Wad, en el valle de Wadi-an Natuf, les sirvió para acuñar el término natufiense por las características tan peculiares que presentaba el registro fósil, además de ser los pilares para la comprensión de la transición de los modos de vida al Creciente Fértil en la zona.



Podemos decir que Dorothy Garrod fue una gran innovadora y una mujer pionera en su tiempo por varios motivos:
-Valorar su gran valentía al dedicarse tanto al estudio de la prehistoria como de la Arqueología en una época en que ambas estaban emergiendo como disciplinas modernas, donde los estudios multidisciplinares no existían y tuvo que enfrentarse a una comunidad científica bajo los efectos del evolucionismo lineal.
-Destacar la dedicación que le prestó al análisis de los restos de fauna asociados a los materiales arqueológicos, que no era muy propicio en aquella época incorporarlos al estudio de los registros. Y llegó a determinar las condiciones climáticas y ecológicas de los ecosistemas a raíz de los restos de fauna. Estos estudios han servido de base para posteriores investigaciones en Paleoecología.
-Para llevar a cabo su trabajo se rodeó de un completo equipo de trabajo de otras especialidades, y además para las labores de excavación contrataba a las mujeres árabes locales que gratificaba con un salario. Todo un progreso para las mujeres en aquel momento.
-También la podemos considerar pionera en establecer los límites geográficos entre los neandertales típicos: Eurasia y Próximo Oriente. Primeros resultados de las migraciones prehistóricas.
-Destacó en sus interpretaciones sobre el arte paleolítico quizás influenciada por los estudios de su maestro Breuil.
-Tuvo el denuedo de presentarse a la cátedra de una de las Universidades más prestigiosas del momento como era la de Cambridge, puesto que sólo era ocupado por hombres. No fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial cuando las mujeres pudieron acceder a estos puestos como profesoras con pleno derechos.
Su enseñanza ejerció una gran influencia en el conocimiento y expansión tanto de la Arqueología de campo como en la Antropología, y además podemos considerarla precursora en los trabajos interdisciplinarios con otros colegas, como, los que llevó a cabo en Monte Carmelo.
Su minuciosidad científica fue tan valorada que le nombraron presidenta de la Asociación Británica para el avance de la Ciencia, y le concedieron la Medalla de Oro de la Sociedad de Anticuarios de Londres.
Podemos decir que Dorothy Garrod fue una mujer polifacética e inquieta, quizás, por la formación que tuvo de sus colegas como Henri Breuil, Teilhard de Chardin, Louis Didon, Diana Kirkbride, Layard, etc. También era una entusiasta de la música, tocaba la flauta, estoy segura que a Dorothy le hubiese gustado tocar con Ara Malikian, después de una jornada de excavación, en Monte Carmelo.
Reconocer que muchos de los derechos que disfrutamos las mujeres del mundo occidental se lo debemos a mujeres como Dorothy Garrod, Encarnación Cabré Herreros, Christiane Desroches, Katheleen Kenyon, Nina Layard, Dorotha Bate, Johanna Mestof, etc, que han tenido que luchar contra la incomprensión de la sociedad de su tiempo sumergida en un paradigma creacionista, y lidiar contra los prejuicios y la incredulidad de que una mujer no podía aportar nada a la ciencia. Pero aún hoy, a pesar de que la sociedad  ha evolucionado mucho en el campo del conocimiento y donde la Arqueología del género está abriendo nuevas líneas de investigación, se resiente escuchar en las aulas de arqueología prehistórica nombres de personalidades como las que hemos comentado que han contribuido a fortalecer y mejorar la teoría de la Arqueología.

    Museo de Prehistoria de Valencia en 1951. Lluís Pericot explicando la sala a John Waechter,
Dorothy Garrod, Germaine Henri-Martín y Suzanne de Saint Mathurin.