domingo, 27 de julio de 2025

HACE 125.000 AÑOS, LOS NEANDERTALES PROCESABAN LA MATERIA GRASA DE LOS HUESOS DE ANIMALES


En la revista Science Advances se ha publicado un artículo sobre las estrategias de subsistencia de los neandertales en Alemania central, en concreto en el yacimiento de Neumark-Nord 2 (ya mencionado en otra entrada).

Hace 125.000 años, los neandertales extraían la grasa ósea de los huesos de animales grandes mediante el calor y el agua, es decir, mediante la cocción.

Que los grupos de cazadores-recolectores consumían la grasa animal y la médula ósea de los huesos de los animales (se fracturaban los huesos para extraer su médula ósea) era un hecho bien conocido entre las sociedades del paleolítico superior (la grasa es una materia alimentaria con un gran aporte calórico).

Lo más llamativo de este estudio es que se han procesado 172 animales, principalmente mamíferos, como caballos, ciervos y uros, en un asentamiento a orillas del lago, para almacenar su grasa. Los neandertales organizaban sus cacerías para transportar los animales al lugar del asentamiento, donde se acumularon en un corto periodo de tiempo y en un área notablemente pequeña, de sólo 50², para dar paso al procesamiento de la grasa.

En este depósito se han detectado varias zonas con diferentes áreas de trabajo: en una se procedía al despiece de los animales, en otra al procesamiento de elefantes de colmillos rectos y en una tercera, a la extracción de la grasa, que sería ya un área especializada. En definitiva, este estudio revela que los neandertales tenían una planificación y organización del trabajo, así como diversas actividades, como el procesado, la acumulación y la reserva de alimentos, es decir, de la materia grasa para su posterior consumo.

Los trabajos están dirigidos por arqueólogos de MONREPOS (Centro de Arqueología Leibniz, Alemania) y de la Universidad de Leiden (Países Bajos).

Referencia:

-Kindler, L., et al., 2025: Large-scale processing of within-bone nutrients by Neanderthals, 125.000 years ago. Science Advances 11 (27).


Ubicación de Neumark-Nord 2 (Alemania).


Ejemplos de marcas de corte en el conjunto faunístico de NN2/2B. Crédito:Leiza-Monrepos. 

Ejemplos de huesos completos y de huesos fracturados en pequeños fragmentos. Crédito: Leiza-Monrepos


Ejemplos de huesos fracturados. Crédito: Leiza-Monrepos


Ilustración de "fábrica de grasa".  Crédito: Leiza-Monrepos

martes, 15 de julio de 2025

LOS PETROGLIFOS

 La piedra es el material más antiguo utilizado por los grupos humanos; sin embargo, piedra se refiere a cualquier fragmento de material mineral que haya sido trabajado o modificado por los grupos humanos, y el término roca se utiliza para describir un material o sustancia dura y sólida formada por una asociación de minerales y no modificada por la acción humana.

Pues bien, estas piedras fueron utilizadas por las sociedades humanas para representar un conjunto de grabados rupestres, casi siempre al aire libre; se llevaba a cabo mediante la técnica de someterlas a la abrasión o rayarlas; de esta forma, nuestros antepasados se comunicaban mostrando una historia. Su simbología es compleja y difícil de interpretar. Por eso, tenemos que recalcar que sobre el mundo de los petroglifos hay muchas hipótesis y que todas ellas hay que tomarlas con precaución.

En España encontramos muchas evidencias de estos grabados, sobre todo en la zona de Galicia, pero hoy nos vamos a centrar en los de La Palma (Canarias). Los primeros habitantes de La Palma, los benahoaritas o aborígenes (llegaron a la isla en torno al s. II a. C., procedentes de África) vivían en cuevas y cabañas y no conocían la navegación. Tenían una economía principalmente de tipo pastoril; eran pastores trashumantes. Su cabaña ganadera (cabras, ovejas, cerdos…) servía no solo para su subsistencia, sino también para la obtención de una gran variedad de utensilios necesarios en la vida cotidiana de una comunidad, como vestidos, mantas y calzado. El control de las manadas se realizaba con perros. El suministro de carne procedía de la ganadería doméstica, que sacrificaba a lo largo del año. Pero también practicaron la xinofagia (consumo de carne de perro y gato), que pudo ser ritual o bien consumida durante períodos de catástrofes naturales, en los que se carecía de alimentos. Cuando llegaba la época estival, en la que la carne era más escasa, se practicaba la pesca.

Una de las hipótesis más aceptadas en esta zona sobre la interpretación de los petroglifos es que en los santuarios se realizaban ritos de lluvia. El agua era un recurso vital para la supervivencia de los antiguos palmeros; su abundancia o escasez marcaba el ritmo de sus actividades cotidianas. Así, el agua era un elemento esencial que garantizaba la supervivencia de las personas y los animales domésticos, puesto que su abundancia o escasez marcaba los ritmos de la vida cotidiana. El agua significa vida, pastos, comida, fertilidad, fecundidad, abundancia, futuro, etc.

En La Palma se han registrado más de quinientas estaciones de grabados de tipo geométrico. Este tipo de petroglifo geométrico constituye, entre los aborígenes, una de las manifestaciones prehispánicas más interesantes y espectaculares de la Isla. El primer grabado que se encontró en ella data de 1752, en la cueva de Belmaco (Mazo); su paralelo más próximo se encuentra en el noroeste de África.

La Caldera de Taburiente es la zona donde más se concentra la actividad del pastoreo desde hace dos mil años. De ahí que muchos de los yacimientos registrados se encuentren en la parte superior de los lomos que conducen a los campos de pastoreo estacionales de la cumbre. En estos campos de pastoreo estivales existen innumerables paraderos pastoriles (puestos de vigilancia y control de las manadas de ovicápridos), asociados a los grabados rupestres, casi siempre concentrados en torno a diques, resaltes rocosos o lugares elevados desde los que se dominaban amplias extensiones de terreno. Algunos petroglifos están colocados de forma estratégica, de manera que resultan claramente visibles para quienes transitan por esos parajes, indicándoles los diferentes puntos de agua, así como las sendas pastoriles, los campos de pastoreo, las demarcaciones territoriales, etc.

A ello hay que añadir que también podría vincularse a marcadores topográficos, como, por ejemplo, los denominados “soliformes”, que podían representar los distintos asentamientos que se denominaban desde allí, los pastizales que tenían asignados y los senderos para llegar hasta ellos. Estos soliformes (círculos radiados) también podrán vincularse con símbolos solares o lunares, como determinadas espirales.

Las fuentes naturales de la isla, sobre todo las que no se secan nunca, albergan algunas de las estaciones de grabados rupestres más grandes y vistosas. Estos lugares eran una especie de santuarios a los que se acudía para pedirles a sus dioses que les mandaran las lluvias deseadas.

La temática de los petroglifos está bien diferenciada respecto a los motivos realizados mediante la técnica del picado, destacando los grupos de cruciformes, reticulado, naviformes, dameros, signos alfabetiformes, zoomorfos, etc. Asimismo, sobresalen los trozos rectilíneos paralelos, en horizontal o en vertical, que se ubican en afloramientos rocosos o en rocas sueltas, situados, como hemos comentado antes, junto a los senderos y las fuentes, en medio de los cercados asociados a asentamientos pastoriles, en los campos de pastoreo y de alta montaña. Tenemos que decir que los grabados rupestres de la isla se realizaron sobre todo tipo de materiales, aunque la gran mayoría de los paneles se sitúan sobre rocas y afloramientos basálticos, así como sobre fonolita y granzón compacto. También encontramos representaciones de espirales y de semicírculos concéntricos en las vasijas de cerámica.

La Palma, aparentemente, es una isla alejada en medio del atlántico pero, sin embargo, conserva un rico patrimonio histórico-arqueológico, que han sabido conservar y poner en valor, gracias a los trabajos que se han venido realizando con los diferentes proyectos de investigación como Corpus de Grabados Rupestres de La Palma, llevado a cabo en la década de los años 80 y 90 del siglo pasado; así como diferentes Cartas Arqueológicas, Preparque de La Caldera de Taburiente en 2022-2024. A raíz de la apertura del Museo Arqueológico Benahoarita (MAB) en 2007, se han venido realizando labores de conservación y protección de los nuevos hallazgos de petroglifos dispersos por toda la Isla.

 

Círculos concéntricos adosado (Garafia)


Grabado por ambas caras con semicírculos concéntricos y meandriforme (El Paso).