Los grandes monumentos megalíticos construidos con bloques de piedra se han extendido por toda Europa occidental, prácticamente desde el neolítico hasta los siglos II y I a.n.e.
Los registros megalíticos en Portugal
son más abundantes que en la Península Ibérica. Sí, es verdad que en el estudio del megalitismo portugués aún hay muchas lagunas y la historiografía refleja
poco el fenómeno megalítico. Pero, verdaderamente, el estudio del megalitismo en Portugal no ha empezado a despegar hasta hace unas décadas, con los trabajos del profesor João Luís Cardoso y de Rui Mataloto.
Todos los espacios dedicados a la
muerte, en época tanto prehistórica como protohistórica, están cargados de un fuerte simbolismo mágico-religioso, por un lado, como lugares de culto y, por otro, como marcadores de un territorio, sin olvidar los procesos vinculados a la complejidad social temprana y a la jerarquización de la economía política, con el
intercambio de productos.
Los monumentos megalíticos mejor representados en Portugal son el dolmen, el menhir y el crómlech. Hoy vamos a ver una
serie de dólmenes convertidos en capillas o iglesias.
La mayoría de los casos de la conversión de dólmenes en capillas están relacionados con el avance del cristianismo. Fue a finales del Imperio romano cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Estado. Su expansión fue prolífica, sobre todo en las ciudades absorbidas por las clases dirigentes, mientras que en el medio rural las tradiciones paganas perduraban. De ahí que, en la Alta Edad Media, se comience a integrar los elementos arquitectónicos como lugares sagrados, y vayamos viendo cómo los dólmenes son transformados en capillas. La Iglesia católica se consagró a la prohibición del culto a las piedras; para ello, se dedicaron varios Concilios, como los de Epaona y Nicea, donde las piedras con función de culto quedaban prohibidas, ya que en la época se mezclaban el cristianismo y el paganismo; digamos que el cristianismo sacrilizó las figuras paganas. Estas estructuras, que quedaban al descubierto, fueron integradas como obras divinas por su magnificencia y asumidas por las comunidades católicas como lugares de culto. El hallazgo, en su interior, de restos humanos era interpretado como reliquia de santos y así pasaron a formar parte del ritual católico.
En Portugal tenemos varios casos
de dolmen capilla, como el dolmen capilla de São Brissos (Évora, Portugal), el dolmen
de Alcobertas (Río Mayor) y el de San Denis de Pavía (Mora, Portugal).
Este último se localiza en el mismo centro de la localidad de Pavía, en el
distrito de Évora. Este dolmen fue transformado en el siglo XVII. Consta de
siete ortostatos de granito y la cámara ha sido transformada en un pequeño
altar decorado con azulejos lujosos y sus paredes encaladas. El corredor ha
desaparecido. Fue declarado Monumento Nacional de Portugal en 1910.
Este dolmen fue excavado fortuitamente por Vergílio Correia en 1914. Fue conservador del Museo Etnográfico y
director del Museo Nacional de Arte Antiguo en Portugal; su trayectoria
arqueológica es más conocida por sus trabajos en la ciudad de Conimbriga.
Su única monografía está dedicada a “El neolítico de Pavía” (1921).
El dolmen-capilla de Alcobertas se localiza en pleno Parque Natural das Sierras de Aire e Candeeiros. Se
encuentra anexo a la Iglesia de Santa María Magdalena, de reciente construcción.
Es un dolmen de corredor; conserva la cámara y el corredor, formada por ocho ortostatos, y no conserva la cubierta o cobija, que la han sustituido por
una cúpula. Para visitarlo, tienes que acceder a la iglesia y, a través de un arco, al corredor que te lleva a la cámara, que han convertido en un
pequeño altar. Es Monumento Nacional desde 1957.
Tenemos que decir que la
conservación de los dólmenes, han sufrido multitud de variantes a lo largo de
la Historia, algunos han sido destruidos, otros conservados por camuflarse con
el paísaje, otros se han perdido por la expansión urbanística de las ciudades,
otros están adosados a las viviendas sirviendo de pilares de apoyo,
reutilizados como base de viviendas, integrados en los muros de piedras de las
lindes, pero hay muchos dólmenes, túmulos y menhires que se localizan en
terrenos privados y son conservados, por sus dueños. Otros han sido convertidos, como hemos visto, en capillas, pero este fenómeno no es exclusivo de Portugal; también lo encontramos en España, como es el caso de Cangas de Onís (Asturias). En Europa también han sufrido estos hechos, como en Francia, Escocia, Irlanda e
Inglaterra.
Referencias:
-Coreia V., 1921: El neolítico de Pavía (Alentejo, Portugal). Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas. MNCN.Madrid.
-Oliveira, J., 2018: “La
cristianización de monumentos megalíticos funerarios en Portugal”.
Antropología. Memorias. VI Simposio Internacional de Arte Rupestre. La Habana.
![]() |
![]() |
| Dolmen-capilla de San Denis de Pavía (Mora, Portugal) |

![]() |
| Dolmen-capilla de Alcobertas |









No hay comentarios:
Publicar un comentario