martes, 9 de abril de 2013

EL YACIMIENTO DE OLDUVAI

 
Cuando tienes la suerte de pisar la garganta de Olduvai, al norte de Tanzania, la emoción se apodera de ti, sobre todo, cuando piensas que por ese mismo terreno han caminado Austrolopithecus boisei, Homo habilis, Homo ergaster, Homo sapiens… nuestros orígenes.
Su geomorfología está configurada por un valle que se bifurca formando una gran garganta, con una serie de barrancos, que conforman el gran valle del Rift. 



Te llama mucho la atención su colorido, que se entremezclan, entre los rojizos y amarillos pasando por los diversas gamas de grises. Y es que, en estos grandes espacios, se alternan sedimentos, de arenas y arcillas, de origen tanto lacustre, fluviales y aluviales, muchos de ellos, intercalados con tobas del volcán Olmoti; muchas de estas cenizas y piedras volcánicas han permitido datar la zona, es decir, se puede saber con fiabilidad la edad que tienen los objetos depositados en estos yacimientos.


La etimología de ésta palabra viene de la palabra masai “Oldupai” que  da nombre a una planta, rica en agua.  Y la zona fue descubierta casualmente por el alemán Wilhelm Kahwinkel, allá por los años de 1911, cuando buscaba insectos. Cuando llegó a Berlín le enseñó unos fósiles de dientes de caballo, Hipparion, hoy extinto, que se había encontrado en la garganta a su amigo geólogo Hans Reck, que realiza la primera expedición organizada a la zona en 1931 y desde entonces procedieron a transcribir el nombre como Olduvai.


A principios del siglo XX, los arqueólogos Mary y Louis Leakey, trabajan en la garganta de Olduvai, donde encuentran importantes yacimientos con registros fósiles; se recuperaron restos de industrias líticas, restos de fauna y restos óseos de homínidos. Mary Leakey descubrió el cráneo de un homínido que se llamó  Australopithecus boisei  y Louis Leakey, en 1961, descubrió un ejemplar de Homo habilis, de unos 2 Ma, que ha sido considerado, el primero en elaborar instrumentos. 


Cuando la familia Leakey publicó los hallazgos de los primeros tecnocomplejos de la región, de los lechos I y II de Olduvai, los denominó Olduvaiense, en honor a la zona, y otro grupo lítico mas evolucionado, el Achelense, en relación a la morfología de las piezas líticas. 


Todo este complejo de industrias líticas ha sido fechado entre 2,5 y 1,6 Ma. Gracias a los trabajos realizados y a los registros tanto antropológicos como líticos hallados en la zona, por la familia Leakey, ésta región es conocida, hoy, como la cuna de la Humanidad.
En el centro del yacimiento han colocado una placa conmemorativa del Dr. Leakey y al hallazgo del Austrolopithecus boisei, sobre una especie de monolito. Pero cuando estas observando la estratigrafía del yacimiento y adviertes entre el sedimento restos de fauna, en concreto, la cabeza de un fémur de un homínido, entonces tú emoción es doble.


Una vez que la familia Leakey abandona la zona, en la década de los 80, continuaron con las excavaciones los equipos del Museo Nacional de Tanzania y el departamento de Antigüedades  de Tanzania y el Instituto de Orígenes Humanos y la Universidad de California Berkeley, siendo prácticamente imposible tener acceso a excavar en la zona. Hasta que en el año 2006, un equipo formado por hispatanzanos, están llevando a cabo el Proyecto Paleoantropológico The olduvai Paleoanthopological and Paleoecological Project, donde participa un equipo de la Universidad de Madrid; dirigen estudios en el Museo Nacional de Nairobi de las colecciones arqueológicas llevadas a cabo en la garganta por Louis Leakey.


El resultado de este primer estudio ha dado como conclusión que la asociación de industria lítica y huesos en los yacimientos arqueológicos del lecho I de Olduvai, ha sido accidental y la fauna allí registrada ha sido acumulada y modificada por los carnívoros. Los felinos acumularon una serie de animales cazados y las hienas se encargaron de romper los huesos para extraer el tuétano.


Los objetivos que se plantean estos arqueólogos y paleontólogos en el conjunto de yacimientos de la zona es un regreso a las capas más antiguas de Olduvai para desentrañar el origen del comportamiento humano. Así como, estudiar el origen del comportamiento solidario humano, el origen funcional de las primeras industrias de piedra, el origen del comportamiento intencionado de alimentos y la dependencia de la carne en la dieta y vincular, todo esto, con la aparición de los primeros representantes del genero Homo. Sin lugar a dudas, estos investigadores tienen por delante un proyecto ambicioso, donde sus resultados tienen que ser de lo más interesante para conocer nuestra especie y poder determinar los orígenes de la caza.
 
                                              

2 comentarios:

  1. Muy buen resumen del lugar, me sirvió de mucho para conocer más de este región del país

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  2. Gracias Mauro, el sitio es precioso y lleno de historia sobre nuestros orígenes, espero que lo disfrutaras...Saludos

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