lunes, 6 de octubre de 2014

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE SEVILLA

El Día Internacional de los Museos  (DIM) se celebra en España en mayo. Es una buena ocasión para visitar los museos de renombre que tenemos reservados “a la mente” para una ocasión especial. Esta iniciativa surge a raíz de las instituciones museísticas, con el fin de sensibilizar a la población sobre la relación que los museos mantienen con el desarrollo de la sociedad.  
Por ejemplo, este año, en la puerta del Museo arqueológico de Sevilla, en colaboración con las legiones romanas “Prima Legio Vernacula”, se realizó una recreación histórica de las tácticas militares, la exhibición de sus armas y un desfile conmemorativo de las victorias del ejército romano republicano.
También se lleva a cabo una serie de actividades educativas, como talleres, cuentacuentos, visitas guiadas, etc., con el propósito de dar a conocer nuestro rico patrimonio cultural,  lo cual creo que es la mejor forma de que nuestros museos sean un instrumento vivo de aprendizaje para que nuestras futuras generaciones aprendan a valorar y respetar su patrimonio.
Estas actividades son una buena forma de captar un público interesado en la historia y la arqueología. Mediante su difusión, se da a conocer el patrimonio arqueológico, un tema muy desconocido entre el público.
El Museo Arqueológico de Sevilla posee fondos arqueológicos excepcionales de diversas épocas. Este museo se encuentra en pleno Parque María Luisa, en la plaza de América; es un edificio de estilo neorenacentista que ha sufrido varias reformas y ampliaciones desde su construcción en 1919, con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929.
El recorrido se realiza a través de 27 salas repartidas entre el sótano, el piso principal y la primera planta.
La visita comienza en el sótano, donde se encuentran las colecciones de piezas del Paleolítico, la Edad del Bronce, la cultura tartésica y la Iberoturdetana.
En la primera planta se encuentra una de las colecciones peninsulares más importantes en arqueología clásica, como  son las colecciones pertenecientes a  la cultura tartésica  y orientalizante, como el Tesoro del Carambolo, la de Ébora  y la de Mairena.
La planta principal está ocupada por los restos romanos provenientes de las excavaciones realizadas en Itálica, donde podemos contemplar una rica colección de esculturas de una calidad plástica excepcional, así como mosaicos que destacan por su buena conservación y monumentalidad, elementos arquitectónicos y objetos cotidianos.  Y un rico muestrario de época visigoda e islámica.
A pesar de la riqueza extraordinaria  que guarda este museo, con una dotación de más de 60.000 piezas en sus fondos, y de estar considerado como uno de los mejores de España, hay que reconocer que nos encontramos ante un museo que pide a gritos una reforma, es decir, una rehabilitación y un acondicionamiento de lo que debe ser un museo moderno.
Una vez que traspasas sus puertas, te das cuenta de que estás en un museo de principios del s. XX, aunque más bien, me atrevería a considerarlo decimonónico tanto por la opacidad del edificio y deterioro del mismo, como por la distribución de sus vitrinas, colocación de las piezas, diseño de espacio, gráficos, cartelería, accesibilidad, señalización que te facilite la orientación, mobiliario de descanso, etc, más que un museo se puede considerar un almacén de piezas arqueológicas, sobre todo la parte de Prehistoria, donde las explicaciones de las piezas  están obsoleta. Tampoco existe una interacción entre el museo y los visitantes, ni, qué decir tiene, entre lo didáctico y lo pedagógico. Para los más pequeños y para el público en general, no hay audioguías: algo básico en cualquier museo del s. XXI. En fin, el edificio presenta verdaderas penalidades tanto arquitectónicas como museográficas.
En el año 2009 se aprobó un plan de reforma integral del museo, pero parece que no hay voluntad política para llevar a cabo dicha rehabilitación. Una vez más, vemos el daño que sufre nuestro patrimonio por la actitud desdeñosa de  los políticos.













3 comentarios:

  1. Isa, gracias por la información, veo que el museo no ha cambiado mucho con los años. A medida que pasa el tiempo, con la edad y no soy tan viejo como tu dices, las cosas que lees, oyes o ves al menos a mi me traen siempre recuerdos del pasado y en este caso mas aun. Yo tuve la suerte de dormir en el interior de ese Museo hace ya muchos años y tambien la suerte de que abriera para mi solo.... ahí queda eso. Saludos.

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  2. Jeje, leyendolo de nuevo.... "tan viejo como tu dices"....Tu dices todo lo contrario. No soy tan viejo, como tu dices. Creo que falto una coma. Ya te contare la anecdota del Museo, cuando fui a ver las Replicas del Carambolo.
    Aaaadios.

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    1. Salva, aquí lo único que podemos considerar viejo es el edificio del museo, que presenta goteras, descorchados, algunos desplomes...espero conocer esa aventura tuya de "la noche en el museo", Saludos

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