El
Día Internacional de los Museos (DIM) se
celebra en España en mayo. Es una buena ocasión para visitar los museos de renombre que tenemos reservados “a la mente” para una ocasión especial. Esta iniciativa surge a raíz
de las instituciones museísticas, con el fin de sensibilizar a la población sobre la relación que los museos mantienen con el desarrollo de la sociedad.
Por
ejemplo, este año, en la puerta del Museo arqueológico de Sevilla, en colaboración con las legiones romanas “Prima Legio Vernacula”, se realizó una recreación histórica de las tácticas militares, la exhibición de sus armas y un desfile conmemorativo de las victorias del ejército
romano republicano.
También
se lleva a cabo una serie de actividades educativas, como talleres, cuentacuentos, visitas guiadas, etc., con el propósito de dar a conocer nuestro rico patrimonio cultural, lo cual creo que es
la mejor forma de que nuestros museos sean un instrumento vivo de aprendizaje
para que nuestras futuras generaciones aprendan a valorar y respetar su patrimonio.
Estas
actividades son una buena forma de captar un público interesado en la historia y la arqueología. Mediante su difusión, se da a conocer el patrimonio arqueológico, un tema muy desconocido entre el público.
El
Museo Arqueológico de Sevilla posee fondos arqueológicos excepcionales de diversas épocas. Este museo se encuentra en pleno Parque María
Luisa, en la plaza de América; es un edificio de estilo neorenacentista que ha sufrido varias reformas y ampliaciones desde su construcción en 1919, con
motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929.
El
recorrido se realiza a través de 27 salas repartidas entre el sótano, el piso
principal y la primera planta.
La
visita comienza en el sótano, donde se encuentran las colecciones de piezas del Paleolítico, la Edad del Bronce, la cultura tartésica y la Iberoturdetana.
En
la primera planta se encuentra una de las colecciones peninsulares más
importantes en arqueología clásica, como
son las colecciones pertenecientes a
la cultura tartésica y
orientalizante, como el Tesoro del Carambolo, la de Ébora y la de Mairena.
La planta principal está ocupada por los restos romanos provenientes de las excavaciones realizadas en Itálica, donde podemos contemplar una rica colección de esculturas de una calidad plástica excepcional, así como mosaicos que destacan por su buena conservación y monumentalidad, elementos arquitectónicos y objetos cotidianos. Y
un rico muestrario de época visigoda e islámica.
A
pesar de la riqueza extraordinaria que
guarda este museo, con una dotación de más de 60.000 piezas en sus fondos, y de estar considerado como uno de los mejores de España, hay que reconocer que nos encontramos ante un museo que pide a gritos una reforma, es decir, una rehabilitación y un acondicionamiento de lo que debe ser un museo moderno.
Una
vez que traspasas sus puertas, te das cuenta de que estás en un museo de
principios del s. XX, aunque más bien, me atrevería a considerarlo decimonónico
tanto por la opacidad del edificio y deterioro del mismo, como por la
distribución de sus vitrinas, colocación de las piezas, diseño de espacio,
gráficos, cartelería, accesibilidad, señalización que te facilite la
orientación, mobiliario de descanso, etc, más que un museo se puede considerar
un almacén de piezas arqueológicas, sobre todo la parte de Prehistoria, donde
las explicaciones de las piezas están
obsoleta. Tampoco existe una interacción entre el museo y los visitantes, ni, qué decir tiene, entre lo didáctico y lo pedagógico. Para los más pequeños y para el
público en general, no hay audioguías: algo básico en cualquier museo del s. XXI.
En fin, el edificio presenta verdaderas penalidades tanto arquitectónicas como
museográficas.
En
el año 2009 se aprobó un plan de reforma integral del museo, pero parece que
no hay voluntad política para llevar a cabo dicha rehabilitación. Una vez más, vemos el daño que sufre nuestro patrimonio por la actitud desdeñosa de los políticos.









Isa, gracias por la información, veo que el museo no ha cambiado mucho con los años. A medida que pasa el tiempo, con la edad y no soy tan viejo como tu dices, las cosas que lees, oyes o ves al menos a mi me traen siempre recuerdos del pasado y en este caso mas aun. Yo tuve la suerte de dormir en el interior de ese Museo hace ya muchos años y tambien la suerte de que abriera para mi solo.... ahí queda eso. Saludos.
ResponderEliminarJeje, leyendolo de nuevo.... "tan viejo como tu dices"....Tu dices todo lo contrario. No soy tan viejo, como tu dices. Creo que falto una coma. Ya te contare la anecdota del Museo, cuando fui a ver las Replicas del Carambolo.
ResponderEliminarAaaadios.
Salva, aquí lo único que podemos considerar viejo es el edificio del museo, que presenta goteras, descorchados, algunos desplomes...espero conocer esa aventura tuya de "la noche en el museo", Saludos
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