viernes, 31 de agosto de 2012

RESTOS ÓSEOS DE PAVOS HAN SIDO DESCUBIERTOS EN EL YACIMIENTO DE EL MIRADOR (GUATEMALA).


Los restos óseos pertenecientes a la especie Meleagris gallopavo gallopavo, conocida popularmente como pavo mexicano, ha sido descubierta en el yacimiento de “El Mirador” (Guatemala), uno de los yacimientos arqueológicos preclásico de las tierras bajas de los Mayas. Dicho yacimiento alberga un vasto conjunto de templos, figurando entre las edificaciones conocidas más grandes construidas por los antiguos Mayas de toda su historia como civilización.
El estudio ha sido llevado a cabo por el equipo de Erin Thomton del Centro de Investigación Arqueológica de la Universidad de Tren, en Cánada, basándose en las evidencias arqueológicas, comparaciones de la estructura ósea y análisis del ADN antiguo, por lo que han llegado a la conclusión que dichos fósiles pertenecen a dicha especie procedente del centro y el norte de México.

Comparación de partes de dos huesos distintos de pavo antiguo (A-B) con los de individuos modernos de las especies de pavo Meleagris gallopavo y Meleagris ocellata. Erin Thomton.

Este descubrimiento demuestra, al parecer, que la domesticación de los pavos, una practica propia de una sociedad de granjeros más que de cazadores-recolectores típicos, ya se llevaba a cabo en la región mil años de lo que se creía. Este hallazgo constituye también la evidencia más temprana del pavo mexicano en la cultura Maya.
El descubrimiento de estos restos de pavo es importante, porque la civilización Maya en aquella época no solían poseer animales domésticos. Aunque practicaban la agricultura, la mayor parte del contenido proteico animal de su dieta provenía de los animales salvajes cazados.
La especie Meleagris gallopavo gallopavo es originaria del centro y norte de México, fuera del área de la cultura maya. Esta especie es la que los europeos, de regreso de sus viajes a América introdujeron en Europa. De ahí que, el pavo mexicano sea el ancestro de todos los pavos domésticos consumidos hoy día en el mundo.
El descubrimiento de los restos de pavo, en un sitio al sur de su área natural de distribución geográfica del animal, indica que algunos ejemplares de la especie fueron transportados desde su zona de origen hasta el territorio ocupado por la cultura Maya, durante el período preclásico tardío, aproximadamente entre el año 300 a. C y el año 100 d.C.

                                                                    

No hay comentarios:

Publicar un comentario