domingo, 12 de agosto de 2012

CARNÍVOROS EN CERRO DE LOS BATALLONES

En el yacimiento del Cerro de los Batallones (Madrid),  se viene trabajando desde el año 1991. Se descubrió a raíz  de los trabajos de extracción de sepiolita, de la empresa minera de Tolsa, y es considerado uno de los yacimientos más rico, en especies de carnívoros del mundo, campaña tras campaña van dando a luz, su riqueza  paleontológica.
Estas excavaciones están dirigidas por miembros del C.S.I.C, de Madrid y subvencionada por la Comunidad Autónoma de Madrid y, en 2001, fue declarado Bien de Interés Cultural.

Los restos de fauna que se registran en este yacimiento tienen una antigüedad de nueve millones de años y debido a la situación estratégica, del yacimiento, que actúa como trampa natural, es lo que ha permitido que los restos de fauna, se conserven en perfecto estado. 
El yacimiento consta de diez hoyos, con sedimentos detríticos, de los cuales en nueve de ellos se han registrado restos óseos y, donde posiblemente, la erosión haya destruido algunos más.

Cráneo de felino con dientes de sable. Foto: Sergio González.

Estas cavidades actuaron como trampas naturales que atraían a los carnívoros, que eran más ágiles y tenían facilidad para entrar. En estos hoyos se formaron también lagos efímeros, con mucho barro, en dónde los animales que iban a beber quedaban atrapados, sobre todo, los de gran tamaño, como eran los rinocerontes, jirafas, tigres dientes de sable, hienas, tortugas gigantes…

Una de las riquezas paleontológicas del yacimiento son los grandes felinos con dientes de sable ,Promegantereon y Machairodus, que se extinguieron hace unos 11.000 años.
Estos felinos con sus enorme caninos cazaban presas muy grandes, debido al hiperdesarrollo de sus colmillos, mataban a sus presas clavando sus enormes sables, en el cuello de las víctimas, eran mucho más rápido que por asfixia, porque cortaban el suministro de sangre al cerebro, de esa forma no necesitaban una mordedura poderosa. Se extinguieron debido a la desaparición de los grandes herbívoros, en los que eran especialistas.

Excavación en Cerro de los Batallones

El hallazgo más importante de esta campaña de excavación ha sido el registro de una pieza dental, el primer molar inferior,  que confirma que en esta zona vivió el oso panda rojo, Ailurus fulgens
Se trata de un animal de mediano tamaño y de dieta vegetariana, y sólo se encuentra en el Himalaya.
De ésta especie ya se habían encontrado ancestros años anteriores en otros yacimientos de Madrid, como Estación Imperial y en Príncipe Pío; por lo que este hallazgo servirá para completar la rama evolutiva de esta familia.

                                                         
                                                            

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