lunes, 11 de marzo de 2013

PRESENCIA HUMANA EN ORCE (GRANADA)


Si queremos conocer cuáles son los registros humanos más antiguos de nuestra comunidad, incluso de Europa, tenemos que remontarnos al pleistoceno inferior y, para ello, irnos a Orce (Granada), en concreto, a los yacimientos de Fuente Nueva 3 y Barranco León.
Si visitamos la comarca de Orce, nos encontramos con una zona semidesértica, con un relieve formado por barrancos, llanuras, mesetas, cañadas y agrestes montículos, como lo atestiguan las capas de color que van del ocre al blanco de sus limos, arcillas y arcillas micritas.
El aspecto totalmente árido, que presenta la zona, para nada nos hace sospechar que durante el Plio-cuaternario esta zona estaba configurada como una zona lacustre, donde los lagos y pantanos se sucedían y extendían, donde los cambios climáticos y geológicos en los diversos niveles de agua condicionaron la sedimentación de los ecosistemas terrestres. 
Estos lagos y pantanos, de poca profundidad, se vieron rodeados de una rica fauna de grandes  mamíferos, hoy extintos, es decir, especies que ahora no tienen equivalentes ecológicos en nuestras latitudes, como los elefantes, hienas, hipopótamos o dientes de sable.
Hoy día, Orce vuelve a ser noticia debido al hallazgo, en uno de sus yacimientos, de un diente de leche humano de unos diez años de antigüedad, datado en 1.400.000 años.
Pero, la historia de Orce comienza, en 1976, cuando se inician las primeras excavaciones en el yacimiento de Venta Micena, por un grupo de investigadores, dirigidos por José Gibert.
En 1983, se publicó por la comunidad científica que llevó a cabo los trabajos el fragmento craneal, que se dio a conocer como El Hombre de Orce. Treinta años después, este fragmento se ha determinado como perteneciente a un fragmento craneal de una pequeña rumiante.
Todos los hallazgos paleontológicos, como líticos, encontrados en los yacimientos de Orce, van revolucionando las teorías hasta la fecha existentes acerca de la colonización de Europa por los primeros homínidos. 
Hasta hace poco, se creía que la colonización nos había llegado por el este,  los nuevos hallazgos ocasionaron que el doctor Gibert abriera nuevas líneas de investigación; se plantea, así, una nueva teoría: la colonización se llevó a cabo por el sur de Europa, por el estrecho de Gibraltar. 
Toda esta hipótesis, así como los hallazgos, los refleja Gibert en su libro "El hombre de Orce. Los homínidos que llegaron del sur", publicado en 2004.

                                                      

Además, de Venta Micena, se van descubriendo y excavando nuevos yacimientos, como Fuentenueva 1 y 3, Barranco León 5, Barranco del Paso, y así, hasta catorce depósitos con registros faunísticos. 
La riqueza paleontológica, de estos yacimientos, no ha sido igualada por ningún otro registro en la Península; siendo Venta Micena el yacimiento más emblemático de todos los descubiertos, hasta la fecha, con 32 taxones registrados, su  antigüedad se ha asentado en 1.4 ma, es un depósito que fue generado por la actividad de las hienas gigantes de esa época, representadas por la especie Pachycrocuta brevirostris, en uno de los márgenes del Lago de Orce, cuando éste se desecó parcialmente.
En este lago habitaba una comunidad de mamíferos, donde las crías de los elefantes, Mammuthus meridionalis, los hipopótamos, Hippopotamus antiquus, y los

                                      

Rinocerontes, Stephanorhinus etruscuseran las presas preferentemente cazadas por los grandes tigres, con dientes de sable, del género Homotherium,Homotherium latidens, mientras que los caballos jóvenes y adultos, Equus altidens, los grandes bóvidos con hábitos acuáticos, cf. Dmanisibos sp., los ciervos gigantes, Megaloceros silvestris, y los restantes rumiantes de talla mediana y pequeña, Praeovibos sp., Soergelia minor, Hemitragus alces y Praedama sp.; entre los cérvidos se desarrollaban el ciervo gigante Eucladoceros giulii, que presentaba dos astas de hasta 2 m de longitud, y otra especie de tamaño mediano, como la Pseudodama sp., que es análoga a los gamos actuales. Estas especies eran depredadas por los tigres, como los dientes de sable del género Homotherium latidens, y por los linces  Lynx aff. issiodorensis y perros salvajes de la especie extinta, Canis (Xenocyon) falconeri.


En este depósito vemos tres orígenes diferentes de la fauna: por un lado, tenemos la asociación de especies que ya estaban en Europa en épocas antiguas, como el elefante y el oso; otro grupo lo integran las especies procedentes de Asia, como los bóvidos, cérvidos, caballos, rinocerontes y cánidos; y un tercer grupo lo configuran las especies africanas, como hipopótamos, hienas y tigres dientes de sable.
Después de un parón en las excavaciones, estas se reanudaron en 2005, con nuevos equipos de investigación multidisciplinar, al frente del Dr. Isidro Toro, Robert Sala y Bienvenido Martínez.
Las excavaciones sistemáticas llevadas a cabo, en los tres yacimientos mencionados, y que se engloban en el proyecto Ocupaciones humana en el Pleistoceno inferior de la cuenca Guadix-Baza, se han recuperado especies como elefantes, hipopótamos, rinocerontes, ciervos, caballos, oso chacal, así como, bastante industria lítica.
El lunes, día 4 de marzo, la revista Journal of Human Evolution daba a conocer el hallazgo, en el yacimiento de Barranco León, de un diente de leche de un homínido de 1,4 Ma. Lo que supone la evidencia más antigua de presencia humana en Europa occidental, no se ha podido determinar a que especie de Homo pertenece. El artículo está firmado por un grupo de investigadores, al frente de Bienvenido Martínez-Navarro.
El resto fue identificado en el año 2008 y apareció asociado a 1244 restos de industria lítica, formada por herramientas talladas a mano alzada o a yunque, y a un conjunto de fauna compuesta por restos óseos de osos, chacales, zorros, lobos, hienas gigantes, tejones, rinocerontes, caballos, hipopótamos, bisontes, conejos, puercoespines y especies de roedores e insectívoros, además de otros pequeños vertebrados compuestos por anfibios y reptiles.
Toda esta trayectoria de investigaciones en la zona de Orce, dio lugar en 2012, a que se declarase Bien de Interés cultural (BIC), esta declaración es un paso necesario para que se pueda realizar en la zona un Plan Director, que es el que ha marcado los objetivos y directrices a seguir en las investigaciones, y sobre todo y más importante que debe llevar a cabo la Junta de Andalucía es la continuidad de los descubrimientos, así como, la protección y conservación de estos yacimientos, para un mejor conocimiento del pleistoceno inferior y asentamientos humanos en el continente europeo.
A raíz de los últimos acontecimientos, en la zona, la Junta pretende solicitar la declaración de los yacimientos de Orce, como Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco.                                                         
Diente de leche prehistórico hallado en Orce, Granada.
Diente de homínido hallado en Orce. J. Mestres