Muy cerca de la ciudad de Coímbra (Portugal), en
la población de Condeixa-a-Nova, se halla el conjunto arqueológico de
Conímbriga, formado por el yacimiento y el museo.
Conímbriga es un
poblado prerromano de finales del II milenio a. C, que ha conservado numerosos vestigios de su urbanismo primitivo. Parte de las condiciones de ese urbanismo
eran naturales, lo que ha favorecido, a lo largo de la Edad del Bronce y del
Hierro, que estas comunidades se asentasen, atraídas por la orografía del terreno, que les aseguraba unas condiciones naturales de defensa, y se
estableció como modelo a lo largo del periodo romano y visigótico.
El yacimiento
comenzó a excavarse en 1899, gracias a las ayudas económicas concedidas por la
reina de Portugal, Amelia de Orleans. Pero no ha sido hasta el s. XX cuando se
han sacado a la luz una valiosa ciudad monumental, con un conjunto de edificios
que no deben faltar en cualquier ciudad romana, como sus domus, termas públicas, foro, teatro,
anfiteatro, circo, talleres, almacenes, acueducto, necrópolis...
Entre las partes
excavadas y visitables para el público, destacan: Casa de los Surtidores,
Casa del mosaico de la cruz gamada y de los Esqueletos, Casa atribuida a
Cantaber, Foro, Acueducto, Termas del sur y Anfiteatro.
La domus de los
Repuxos o casa de los Surtidores es el edificio más representativo
de Conímbriga, fue descubierto en 1939 y fue excavado por el arqueólogo Virgilio Correia.
Se trata de una gran residencia aristocrática, de una exquisita belleza que fue
construida en la primera mitad del s. II a.C., levantada sobre otro edificio
anterior dedicado a la producción y al comercio, destaca sobre todo por su atrio, formado por un estanque ajardinado de planta geométrica con surtidores de agua, que aún conserva la estructura hidráulica original; y está rodeada de un
conjunto de magníficos mosaicos policromados, con escenas de caza, las estaciones
del año, aves, monstruos mitológicos y animales marinos.
Su eje principal está
compuesto por un gran vestíbulo de entrada, alineado con el peristilo central y
con un triclinio. En el lado sur construyeron las habitaciones que conforman
la parte residencial de la casa. Se conservan las habitaciones subterráneas.
La casa atribuida a Contaber fue construida entre los años 69 y 98 d. C. La casa está organizada alrededor
de un eje principal que se corresponde con la entrada, el peristilo, el triclinio y los peristilos laterales suplementarios, para proporcionar aire y luz a los
restantes compartimentos.
El acueducto es el edificio más
antiguo construido con una técnica edilicia típicamente romana: hiladas de
piedra, argamasa de cal, tejados de teja y sistemas de cloacas. Sobrevivió
hasta su abandono final sin sufrir grandes alteraciones.
El foro era el centro de
cualquier ciudad del Imperio romano; podríamos decir que era el santuario del
culto imperial. El foro de Conímbriga ha sido remodelado y se aprecia su gran monumentalidad. El área del foro constituye el centro
neurálgico; fue construido en época Augusta y fue demolido y reconstruido de
nuevo, en época Flavia. Se trata de una plaza
porticada rectangular a dos alturas, con un templo central consagrado al culto imperial.
Las termas del sur: este edificio tenía una estructura tripartita: dos zonas abiertas en los extremos y una zona cerrada en la parte central, más específica, dedicada a los baños. La zona
abierta de la entrada estaba centrada en una gran piscina de agua fría; de ahí se accedía a la zona cubierta, donde se encontraban las salas frías, templadas
y calientes. La principal zona de las termas es la palestra, terreno encuadrado por una arquitectura monumental, a
la que se accedía por escaleras y que se
podía gozar del aire libre y del paisaje del otro lado del río, que la
bordeaba.
El anfiteatro, cuando los
romanos ampliaron el poblado prerromano de Conímbriga, para transformarla en
la ciudad romana que es, dejaron dentro del perímetro de la muralla una larga
extensión de terreno incluyendo un valle profundo, poco adecuado para la
construcción de viviendas, una de las hipótesis que se barajan, es que esta
zona fue destinada desde el inicio a la construcción del gran edificio de
espectáculos, que se convirtió en lo que fue el anfiteatro. Pero a finales del
s. III fue demolido para proveer material y dar lugar a la
construcción de la muralla.
Quizás una de las estructuras más interesantes o emotivas del yacimiento es observar cómo, en el centro de la ciudad, aún se conservan algunas casas prerromanas que
sobrevivieron a todos los impulsos de la urbanización romana. Se
construyeron pequeñas casas de habitación, destinadas al comercio o a la artesanía, posiblemente propiedad de familias de origen indígena, poco privilegiadas, o de
libertos de las principales familias romanas, que constituían el armazón social
y económico de Conímbriga.
En el s. III, la
población de la ciudad fue amenazada por tribus invasoras y tuvo que levantar
una gran muralla defensiva que atravesaba el centro urbano, y abandonó la
zona residencial. Con ello no se evitó que los suevos asediaran la ciudad en el
año 468.
Para entender todo
este entramado arqueológico hay que encuadrar la ciudad en un contexto histórico, y es que ésta zona estaba ocupada en sus orígenes por un castro celta de
finales de la Edad del Hierro y tuvieron un primer contacto con las tropas
romanas en época de Décimo Junio Bruto que llevó a cabo una serie de campañas
militares por la Lusitania y Gallaecia
en la segunda mitad del s. II a. C. Poco a poco, estas comunidades irán
aceptando las costumbres del pueblo romano, así como su cultura, que tendrá cierto arraigo en la época imperial, como ha quedado demostrado en el registro
arqueológico, que se refiere a los s. II, III y IV d. C. También, este sitio tenía cierta importancia para los romanos al estar situado entre las mayores ciudades de esa época, como Bracara
Augusta (Braga) y Olissipo
(Lisboa); la vía romana pasaba por Conímbriga.
Esto nos pone de manifiesto que los romanos ejercieron control sobre esta ciudad porque esta permitía el
transporte de mercancías entre ambas ciudades.
En el s. II en la época de Augusto, la ciudad conoció su
máximo esplendor al concedérsele la categoría de municipio, de ahí, que la
ciudad adquirió prestigio administrativo y burocrático.
A partir del s. II
d. C dejan de construirse edificios públicos, pero se sigue incrementando una actividad privada, es la etapa de la construcción de los mosaicos. En el s. III comienza la decadencia de la ciudad
y se empieza la construcción de la muralla ante la amenaza de los pueblos
bárbaros, pero ante la imposibilidad de poderla construir sobre todo el
perímetro de la ciudad, se decidió reducir el perímetro de la acrópolis, por lo
que muchas de las construcciones públicas y privadas se quedaron fuera, como le
pasó al anfiteatro, termas, casa de los Repuxos; pero esto no impidió el
asalto de la ciudad por los suevos.
La ciudad romana de
Conímbriga es el yacimiento más importante hasta la fecha, que se ha excavado
en Portugal, de época romana, no sólo por su extensión sino, por la exactitud y
precisión con que han sido construidos sus edificios y lo bien conservados que
se encuentran, que nos manifiestan la extraordinaria riqueza y fortaleza que
poseyó esta ciudad. Por eso, todas las personas que paséis a
visitar éste conjunto arqueológico podréis apreciar, una puesta en valor de un
rico Patrimonio Cultural, de la historia de Portugal.
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| Jardines de entrada al yacimiento. |
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| Casa de Cantaber con su peristilo en el centro y mosaicos. |
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| Casas indígenas realizadas en adobe. |
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| Termas romanas junto al acueducto y la muralla bajo imperial. |
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Puerta principal a la ciudad de Conímbriga.
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| Peristilo y lago de la casa de los Surtidores y su cobertura protectora. |
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| Surtidores originarios de la casa de los Surtidores. |
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| Maqueta del yacimiento donde se puede apreciar la orografía del lugar. |