sábado, 28 de febrero de 2026

EL OPPIDUM DE FORNACIS

 

El oppidum de Fornacis, también conocido como el oppidum de Hornachuelos, se encuentra en el término municipal de Ribera del Fresno (Badajoz), en la comarca de Tierra de Barros, en el límite con La Serena. En un cerro donde predomina las vistas de todo el territorio de Tierra de Barros y de todo el valle del río Matachel. Un emplazamiento, sin duda, muy estratégico que siempre buscaban los indígenas del lugar. Antes de la llegada de los romanos, entre los s. IV- II a. C.: el sector occidental de la Beturia estaba ocupado por los pueblos célticos y el oriental por los túrdulos. Tantos unos como otros vivían en cerros fortificados llamados “castros”; en la zona destacan los de Capote, Los Castillejos (se ha hablado de ellos en otras entradas) y Belén y La Cañas. Según los textos de C. Ptolomeo, en su guía geográfica, nos sitúa al oppidum:

<< Poblada pues, La Ciudad por los Turdulos Celtiveros le pusieron por nombre Fornacis, genitivo de fornax, nombre que le dieron por los muchos hornos de metales que tenían al sitio, que oy llaman Zerro de las Cruzes>>

En 1986 se realizaron las primeras intervenciones arqueológicas de urgencia motivadas por los destrozos causados por el expolio. Hasta la fecha había pocas evidencias del sitio, solo una inscripción funeraria. El arqueólogo Alonso Rodríguez Díaz, catedrático de prehistoria de la Universidad de Extremadura, fue el director del proyecto de excavación inicial que se prolongó hasta el año 1990 donde se llevaron a cabo cuatro objetivos:

-Reconstrucción del entorno ecológico y arqueológico.

-Estudio de sus diferentes fases de ocupación

-Valoración de la necrópolis.

- Contexto histórico-regional.

Las evidencias más antiguas de ocupación humana se remontan a los últimos momentos de la edad del cobre o calcolítica (2000-1.800 a. C.). Los hallazgos se relacionan con un poblado fortificado, en el que, en su interior, se levantaron cabañas de planta oval. La presencia de materiales asociados corresponde a objetos líticos y cerámicos (cuchillos tallados, percutores, fragmentos de hachas y cazuelas pulimentadas, molino, cuencos, platos, ollas, vasos campaniformes…).

La fauna está representada por ovejas, bóvidos, cerdos, caballos, ciervos, conejos, liebres. En general, es un poblado que se repite a lo largo de toda la cuenca media del Guadiana. Su fin fue un incendio que provocó el abandono del poblado en plena crisis del modelo social calcolítico.

El lugar estuvo despoblado durante más de dos mil años, y posteriormente fue ocupado por los romanos en época republicana, desde el s. II a. C.  hasta su abandono a finales del s. I d. C. Lo más llamativo de este lugar quizás sea su aljibe excavado en la roca del recinto, con una longitud de 28 m y un ancho de 10 m, y una profundidad de más de 2 m, que constituye una gran reserva de agua para épocas de asedio o para fines económicos.

El hábitat se sitúa en la parte alta del cerro, con casas adosadas, dispuestas en terrazas y separadas por calles paralelas trazadas en sentido longitudinal, lo que constituye un trazado urbanístico bastante avanzado. Hay viviendas de diferentes tamaños y números de habitaciones relacionadas con las tareas domésticas, el descanso y el almacenaje. Según el material recuperado en las viviendas, se pueden determinar las principales actividades económicas del oppidum. Practicaban la ganadería de secano, la ganadería extensiva y la caza; aseguraban la subsistencia de quienes habitaban el lugar, pero el factor económico principal fue la explotación de la mineralización de galenas argentíferas, repartidas en pequeños filones.

En la base del cerro se ha documentado la existencia de una necrópolis, "El Peñascón", donde aparecen, por un lado, tumbas de clara tendencia indígena, con predominio de estructuras tumulares de piedra, y, por otro, algunas tumbas de incineración tipo bastum con ritual romano.

Con la reorganización del territorio, la provincia Ulterior se dividió en dos provincias: la Bética y la Lusitania, con capital en Augusta Emerita. La Beturia cayó al lado de la provincia Bética y sus oppida fueron adscritas a los conventus o distritos hispalenses y cordobeses. Los habitantes de Hornachuelos acabarían por abandonar el oppidum a finales del s. I. d. C y repartirse entre las numerosas explotaciones rurales que comenzaban a emerger en el “agro emeritense”.

Referencia:

-Alonso Rodríguez Díaz: Hornachuelos (Ribera del Fresno, Badajoz). Guía del yacimiento.

-Alonso Rodríguez Díaz: "Proyecto Hornachuelos (Ribera del Fresno). 1986-1990". Extremadura Arqueológica, II. pp. 283-300.


Necrópolis











viernes, 23 de enero de 2026

EL DIOS INCOMPRENDIDO. El desafío del clima en la historia de la Humanidad.

 

EL DIOS INCOMPRENDIDO. El desafío climático en la historia de la humanidad.

Autores: Francisco J. Jiménez Espejo & José Soto Chica

Editorial: Desperta Ferro.2025. pp 445, ISBN: 978-84-129847-4-3


Hoy voy a hablar de mi última lectura: El DIOS incomprendido. El desafío del clima en la historia de la humanidad es una auténtica apuesta de los autores para ofrecernos una visión científica y divulgativa de cómo ha evolucionado el cambio climático a lo largo de la historia.

Pero ¿cómo incidió el cambio climático en las diversas civilizaciones del pasado? ¿Es el mismo cambio climático que ocurrió en épocas pasadas el que tenemos hoy en día?

Actualmente, son temas de gran relevancia; gran parte de la sociedad vive ajena a esta realidad. Una temática muy sugerente, en la que el clima se toma como un factor importante. La ciencia tiene mucho que decir; a este respecto, además, desde hace décadas se han venido anunciando los diferentes episodios catastróficos provocados por el clima.

Los autores han elegido 9 capítulos muy provocativos y atractivos para captar la atención del lector; han querido comenzar desde los inicios de la prehistoria. Sin duda, es el capítulo más amplio y, a mi juicio, el más fascinante. Para abordar el tema, lo han abordado a través de una trilogía perfecta: paleoclimatología, historia y arqueología. Los datos científicos han sido contrastados con los registros arqueológicos para obtener un contexto histórico; es decir, un enfoque multidisciplinar.

Los neandertales tuvieron que hacer frente al frío extremo de la época glacial. ¿Fue esta la causa de su extinción? Las grandes polémicas a las que se han enfrentado los científicos son si fue el clima el que acabó con los neandertales o si fue el hombre moderno. Nunca suele haber una única causa de los eventos catastróficos, sino que se trata de una confluencia de factores.

Si los neandertales sobrevivieron hasta el 40.000 se tuvieron que enfrentar a uno de los eventos Heinrich más terribles que nunca había existido, el Heinrich 4, este evento fue el más frío de todos los anteriores y a esto hay que sumarle la erupción de un supervolcán en Italia, que cubrió de cenizas casi toda Centroeuropa, y a otro evento como la polaridad del polo magnético (Laschmps), que afecta al clima y a la vida de los seres vivos sometidos a una gran radiación solar. Toda esta confluencia de factores pudo dar lugar a un desastre ambiental.

La humanidad también tuvo que hacer frente al período Megalayenne, donde aparecen la aridificación y cómo esta afectó a los diferentes pueblos de toda la vertiente mediterránea (Egipto, los pueblos indoeuropeos, Bronce Final…).

El imperio de Justiniano comenzó su expansión hacia occidente; las erupciones volcánicas hicieron su aparición y el mundo se transformó en un caótico mundo de fuego, lava, guerras, hambre, sublevaciones, colapso económico y problemas militares y políticos. Y el gran imperio de Justiniano colapsó debido a las erupciones volcánicas; de aquí podemos aprender cómo una civilización puede llegar a estar en la cuerda floja si no se toman las medidas adecuadas. Todo esto, la ciencia lo tiene registrado en los espeleotemas de Suiza y Austria.

Y así, una tras otra, Francisco Jiménez y José Soto nos relatan cómo los nómadas del Sáhara tuvieron que hacer frente a las vicisitudes del clima, así como los visigodos y bizantinos en la Alta Edad Media, y los comanches, cazadores de bisontes, tuvieron que afrontar las distintas crisis climáticas originadas por diversos fenómenos.

Para Francisco J. Jiménez, el cambio climático que estamos iniciando actualmente no tiene nada que ver con los cambios anteriores, porque este calentamiento global, tan homogéneo y tan rápido, es algo diferente. La causa última del calentamiento actual es que hay más gases de efecto invernadero en la atmósfera, porque no vemos que haya aumentado la radiación solar ni que nos hayamos acercado más al Sol. Lo que explica la subida de la temperatura que constatamos es el aumento de los efectos invernadero. De ahí que haya calentamientos y enfriamientos parciales; por la tendencia de fondo, es hacia el calentamiento planetario. Este cambio climático que estamos sufriendo no es natural y no podemos asociarlo con los factores naturales de antes.

Es un libro explicado desde la geología, clima e historia, hechos que son explicados de forma muy didáctica y detallada en la que ningún lector venga de la rama de ciencias o humanidades, o bien, público en general, tendrán problemas en su comprensión porque los autores se han apoyado en imágenes, tablas de registros climáticos, mapas, fotografías, infografías y restos arqueológicos para comprender los fenómenos catastróficos en las diferentes civilizaciones.

Sin lugar a dudas, un libro muy bien escrito, sin perder en ningún momento el rigor científico, pero que deja muy claro a todo un público incrédulo que conocer el clima y sus lecciones es imprescindible para proyectar el futuro…

Francisco J. Jiménez Espejo es doctor en química y defendió su tesis sobre el cambio climático y la evolución cultural humana. Actualmente, desarrolla su labor como investigador científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra.

José Soto Chica es doctor en Historia Medieval por la Universidad de Granada e investigador del Centro de Estudios Bizantinos de Granada. Premio Edhasa en 2021 y Hislibris 2020.

                                                                       


domingo, 4 de enero de 2026

CIUDAD ROMANA DE COMPLUTUM-ANTIQUARIUM


En Alcalá de Henares (Madrid), ciudad Patrimonio de la Humanidad, se encuentra la ciudad romana más importante de Hispania, como dije en la entrada anterior, y, dada su importancia y la riqueza de sus hallazgos, debía contar con un Centro de Interpretación, como el Antiquarium, para dar a conocer el valor de este legado romano.

Para llevar a cabo el proyecto de divulgación y promoción cultural del yacimiento, entre 2007 y 2010 se inició la construcción de dicho centro, un edificio de arquitectura moderna, que no se inauguró hasta diciembre de 2024. En este museo se ha cuidado mucho tanto el espacio como la museografía; es un lugar de dinamización cultural, ubicado en una zona de las afueras de Alcalá, pero anexo al yacimiento.

Podemos decir que Antiquarium es un lugar de gran valor arqueológico, donde se integran materiales arqueológicos, reproducciones, materiales interactivos, tecnología avanzada y materiales didácticos; es decir, un lugar que te invita a conocer cómo era una ciudad romana y cómo vivían sus gentes, a través de vajillas finas, ajuares personales y sus casas adornadas con espectaculares pinturas y mosaicos.

Decir que, el museo en sí, está dividido en siete temáticas:  Nacimiento de la ciudad; la ciudad y el territorio; la vida privada; el motor de la ciudad referido a las actividades económicas; grandes constructores; el mundo simbólico y complutenses que cuentan la vida de personajes históricos romanos como fue Flacilla, una esclava de Gades que fue llevada a Complutum para trabajar en la casa de Cayo Cecilio Ceciliano y en el año 14 a. C compró su libertad y Therasia nació en Complutum de familia muy rica. En el 380 viajó a Italia, donde se casó y se fue a vivir a Burdeos. Ella y su familia fueron enterrados en Italia. Marco Mesio Abascanto era de familia aristocrática, cursó estudios de derecho y se dedicó a la política; ejerció como médico en Tarraco; en Complutum fue médico municipal. Sin lugar a dudas un lugar a visitar...



Vasija de mesa fina

Utensilios de cocina

Urna funeraria con restos de aves


Therasia

Marco Mesio Abascanto