El descubrimiento
del yacimiento de Valencina de la Concepción (Sevilla) se remonta a mediados
del s. XIX, cuando se descubrió el Dolmen de la Pastora. A
principios de los años 70 se realizan las primeras intervenciones, con los hallazgos
de las incipientes estructuras de hábitat.
Pero por este
espacio prehistórico han pasado varias generaciones de investigadores, entre
los que cave destacar, a Obermaier, Tubino, Carriazo, Collantes o Almagro,
todos ellos, han aportado nuevas perspectivas a la disciplina arqueológica, y
han establecido en Valencina de la Concepción, un lugar para el conocimiento de
la Prehistoria Reciente en nuestro país, y que día a día, se va configurando
como uno de los yacimientos referentes, para el conocimiento de las comunidades
del III milenio a.n.e.
Con motivo de
las ampliaciones urbanísticas de la localidad, tanto de Valencina de la
Concepción como de Castilleja de Guzmán, se fueron excavando diferentes estructuras
megalíticas y no megalíticas, como silos, cabañas, fosos y estructuras de hábitat,
en las que se han determinado evidencias habitacionales y productivas; entendidas no
como una concentración de cabañas, sino como un paraje de hábitat disperso con
grandes zonas de actividad agropecuaria, artesanal o de almacenamiento. Todo
este espacio territorial se ha ido consolidando en lo que hoy es el gran
complejo arqueológico de Valencina.
Con los restos
hallados en el sector del barrio metalúrgico se ha determinado la dieta alimentaria de estas comunidades agropecuarias, con predominio de especies domésticas, como el ganado porcino y vacuno, así como de ovejas y cabras, siendo el ciervo la
única especie salvaje.
En estos días
los investigadores de los equipos interdisciplinares, de la Universidad de
Huelva, el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma
de Madrid, Museo de Valencina de la Concepción (Sevilla), el International
Centre of Ivory Studies, de la Universidad de Maguncia (Alemania) y el Instituto
Arqueológico Alemán en Madrid, que han estado excavando en la zona, durante las campañas de
2005 y 2006, han sacado a la luz una serie de materiales de marfil, que han
estado analizando durante estos años, y han ampliado la información de sus
estudios, llevados a cabo en la publicación, de la revista Journal of Archaeological Science (2012). Los autores
determinan que en Valencina de la Concepción se encuentra el yacimiento
arqueológico con mayor espacio metalúrgico de Europa Occidental en el III milenio a.n.e., y el taller de marfil más antiguo de Europa, con una estructura compleja en la producción local especializada y en la importación de materias primas procedentes de todo el Mediterráneo. Así, formaría parte de un complejo sistema de abastecimiento
basado en el comercio a larga distancia y sería una de las áreas de entrada y
salida de materias primas y productos de origen regional y transcontinental.
Entre los
fragmentos recuperados se han identificado objetos semiacabados de marfil,
asta y huesos, desechos de producción, matrices y una sierra de cobre.
Estos
fragmentos fueron hallados en una fosa localizada en un barrio metalúrgico del
yacimiento, en concreto, el lugar corresponde al antiguo Golfo Tartésico, una de las entradas más importantes de materias primas y productos exóticos a
la península Ibérica en la antigüedad.
Aunque hay que
destacar que en la península el comercio del marfil asiático ya era una práctica habitual en la época del Calcolítico.
Las conclusiones a las que han llegado los autores son que las piezas de marfil halladas en esta zona corresponden a la primera mitad del III milenio y pertenecen a un elefante asiático, Elephas maximus; hasta ahora, se creía
que el marfil utilizado en la península provenía exclusivamente del noroeste de
África y de fósiles de Elephas antiquus,
una especie ya extinta.
Para llegar a estas conclusiones, se han realizado
análisis mediante espectroscopía infrarroja y la medición de carbono y nitrógeno mediante espectroscopía de masas con relación isotópica.
Por lo que se
puede deducir de los estudios llevados a cabo en la zona, Valencina es el lugar de la península ibérica donde se ha encontrado, hasta la fecha, la mayor cantidad de piezas prehistóricas elaboradas con marfil, como brazaletes, peines, cajas cilíndricas, mangos de cuchillos y puñales, todas ellas halladas junto a materiales suntuosos como oro y piedras exóticas, en estructuras funerarias
monumentales. Estos objetos ponen de manifiesto el prestigio social que
se le atribuía al marfil y la existencia de una élite en formación,
enterrada en dichos monumentos.
Afianzando, así, la hipótesis de que los autores consideran la zona como un centro de poder, que englobaría a toda la zona del Bajo Guadalquivir, entendido como centro económico e ideológico alrededor del cual se dispone una serie de comunidades periféricas que mantienen con él vínculos materiales y lazos ideológicos.
-Referencias:
-J.M. Vargas Jiménez (2003). Elementos para la definición territorial del
yacimiento prehistórico de Valencina de la Concepción (Sevilla). Spal12








