El paso de una dieta basada en vegetales a otra basada en carne ha sido uno de los temas principales en los estudios sobre la evolución humana.
Un grupo de investigadores de la Universidad de San Diego está excavando en el yacimiento de Kanjera South, muy cerca del lago Victoria, en el
oeste de Kenia. En este yacimiento se viene trabajando desde 1987 y es significativo por la presencia de herramientas olduvayenses (Modo I) en un ecosistema dominado por pastizales y, según las evidencias isotópicas, en un hábitat abierto en el este de África.
La presencia de artefactos y de fauna arqueológica indica que los homínidos visitaron repetidamente esta área rica en pastos del paisaje durante miles de años.
Los homínidos de la zona obtuvieron carne y médula ósea de una variedad de animales. Según la estratigrafía y la magnetoestratigrafía, Kanjera South tiene una antigüedad de aproximadamente 2 millones de años.
La excavación a través
de limos y arenas finas, en un sistema de pequeños canales poco profundos, en los márgenes de un lago, ha recuperado múltiples niveles de artefactos de piedra y de fauna asociada. Los homínidos fueron los principales agentes de acumulación de materiales arqueológicos.
Normalmente, estos homínidos se alimentaban en una variedad de
hábitats, desde pastizales hasta bosques, y procesaban los alimentos vegetales
y animales con herramientas olduvayenses (el empleo de esta industria está bien documentado en los procesos de carnicería
de los primeros grupos humanos).
Actualmente, ha sido publicada en la revista Quaternary Science una revisión de los materiales óseos de gacelas y ñus para determinar si estos animales habían sido cazados o si los homínidos se apropiaron de ellos una vez
abandonados por los depredadores.
En esta revisión se ha utilizado la experimentación en hueso
fresco y el análisis comparativo de sistemas de información geográfica (SIG) para examinar los patrones de modificación ósea en la fauna.
De este estudio se deduce que los homínidos tuvieron un acceso primario a los animales, es decir, estos fueron cazados y posteriormente descarnados; basándose en la representación ósea, que indica que los animales se trajeron al campamento completos, y en la erupción dental, que revela que los individuos eran jóvenes cuando murieron, los carnívoros tuvieron un acceso secundario a las presas.
Los homínidos que se desplazaban por la zona del lago eran
Homo habilis, pero en este yacimiento en concreto aún no se han registrado restos de homínidos. Sí, hay
evidencias de un gran número de industrias olduvayenses, restos de fauna, sobre todo de bóvidos, y del procesamiento de una variedad de tejidos vegetales, incluidos la madera y los tubérculos. Aún falta mucha investigación, pero poco a poco se amplían los conocimientos sobre el comportamiento humano y su pasado evolutivo.
Referencias:
- Plummer, T.W. et al.,
2009: La evidencia más antigua de homínidos fabricantes de herramientas en un
ecosistema dominado por pastizales. PLOs
One 4, (9).
- Gibbons, A., 2009: Of tolos and tubers. Science 324:
588-589.
-Parkison, T. W., et al 2022: Meat on the menú: GIS spatial distribution analysis of bone Surface damage indicates that Oldowan hominins at Kanjera South, Kenya had early Access
to carcasses. Quaternary Science Reviews, Vl. 277.
| Marcas de percusión en el húmero de un bóvido. |
| Excavación |
| Marcas de corte en los huesos de gacelas y ñus. Foto: Parkison et al. |