El
yacimiento arqueológico de Tossal de Manises se asienta en una
pequeña colina, a 38 m sobre el nivel del mar, en el actual barrio de L'Albufereta, a unos tres kilómetros del centro de la ciudad de Alicante, donde se construyó la antigua
ciudad romana de Lucentum, la actual
ciudad alicantina.
Debido
al crecimiento inmobiliario de la ciudad, el yacimiento se encuentra
totalmente rodeado de edificios altos, pero se ha incorporado y conservado perfectamente en un entorno urbano moderno.
Basada
en las investigaciones arqueológicas, la cronología de este yacimiento abarca
desde el s. IV a.C. hasta el s. X d.C.
La
primera fase de ocupación corresponde a un poblado ibérico del s. IV a. C;
debido a que la geomorfología del lugar era idónea para el desarrollo del
comercio marítimo.
Se
accede al yacimiento por una de las puertas
de principios del s. I d. C, y consta de un umbral de piedra en el que
se observa la entalladura para el paso de los carros, y remata en un arco
de sillería. Este acceso posiblemente era por donde discurría una vía que comunicaba con la vía Augusta.
En
la parte oriental del yacimiento se conservan las estructuras de la época Ibérica (s.III a.C.), que son construcciones adosadas a la muralla. Se conserva una
de las torres, distribuida en tres cámaras; en la parte superior se albergan
las catapultas. Al lado de esta torre existieron dos naves que servirían de
almacén.
Se
puede pasear por las calles donde, a un lado y a otro, se distribuyen las viviendas y las cisternas para almacenar el agua, y también se conservan los umbrales de
piedra.
Se ha conservado perfectamente una de las casas, la Domus del Peristilo. Se trata de una vivienda organizada alrededor de un peristilo, y los pórticos laterales se hallaban cerrados por un
pretil de pequeña altura. ¿Y dónde se puede interpretar en la domus la distribución de los dormitorios, la sala para banquetes, la sala de recepción y el despacho del propietario y el comedor?
En
este yacimiento se observa cómo la ciudad de Lucentum adquiere prosperidad en las construcciones civiles con la incorporación del foro, templo, termas, edificios públicos, tabernas, murallas, puerta de acceso, casas, mosaicos, alcantarillado, torres, etc.; todo un entramado constructivo que te hace ver cómo era una ciudad romana.
Por ello, fue declarado en 1961 Monumento Histórico-Artístico por la Comunidad Valenciana.
La
visita a este yacimiento no te deja impasible; se observa la inversión
económica realizada por la Comunidad Autónoma para su puesta en valor, en la que ha apostado por su patrimonio arqueológico. Debido a
su excelente consolidación y restauración de los restos excavados, el visitante
puede realizar un recorrido en solitario por el mismo, ya que dispone, en todo el recorrido, de una serie de
paneles informativos y está adaptado a todo tipo de público.







