domingo, 13 de enero de 2019

YACIMIENTO LOS CASTILLEJOS (Fuente de Cantos -Badajoz)



En la finca municipal Los Castillejos, en la localidad de Fuente de Cantos (Badajoz), se encuentran los yacimientos Los Castillejos I y II, que acogen una población desde finales del neolítico hasta la época romana imperial.
El asentamiento está ubicado en dos cerros cercanos entre sí, de suave elevación, próximos al arroyo Bodión Menor, subafluente del Guadiana. Este enclave es básico para el desarrollo de la vida de las diferentes ocupaciones humanas que se han dado en este lugar, tanto por su proximidad al agua como por la elevación del terreno, que le permitía una mejor defensa.
El Cerro I, emplazado en la parte más alta de la zona, parece haber estado ocupado inicialmente por un grupo humano que construyó una serie de estructuras excavadas en la roca, de planta circular, y, según el material recuperado en su interior, deben atribuirse a un período de tránsito entre la fase inicial del Calcolítico o Edad del Cobre de la Cuenca Media del Guadiana.
Según el estudio de la fauna, se determina que se trata de sociedades cazadoras, con una alimentación basada principalmente en la captura de ciervo, cabra montés, corzo, jabalí, liebre y conejo, pero también cazaban carnívoros, como zorro, lince y gato montés, posiblemente para el aprovechamiento de sus pieles. Dentro del grupo de animales domésticos, se encuentran la oveja, la cabra y el cerdo. El cerdo es el animal que predomina; esto, junto con una relativa abundancia de caza, sugiere que se trataba de sociedades con una economía más agrícola que ganadera.
En este yacimiento se produce un hecho significativo: el bovino y el caballo son dos especies que están en sus inicios de domesticación. La presencia de bovino (uro y vaca), con escasos ejemplares domésticos, frente a una mayoría de uro, sugiere que se produjo un foco de domesticación local en su estado inicial, en el que se mezclan restos de ejemplares salvajes con otros que ya han sufrido los efectos de la manipulación selectiva humana.
El asentamiento se encuentra en un recinto circular amurallado, pero aún no se han podido determinar las causas de su abandono. Aunque hay indicios de que antes pudo haber sido incendiado.
Sin embargo, tras un dilatado período de tiempo, Los Castillejos II aparece nuevamente ocupado por un grupo humano que, desde un primer momento, supo valorar las posibilidades agropecuarias y mineras del entorno y conjugarlas con una posición privilegiada en la ruta norte-sur. 
Este grupo humano, asentado en este lugar desde los últimos momentos del s. IV a. Y durante todo el siglo  III a.C., poseía criterios bien definidos y planteamientos bien desarrollados sobre los sistemas defensivos y, en particular, sobre el urbanismo.
Durante el s. II a. C., se produce el contacto con el mundo romano que, si en un momento supuso la destrucción del poblado, posteriormente no conllevó cambios notables respecto a las formas de vida anteriores.
Este poblado es un hábitat totalmente amurallado, con una planta pentagonal de tres metros de espesor y proyecta torreones rectangulares.
La muralla va subiendo desde su parte más baja, próxima al agua, hasta la parte más alta de la loma. En el interior del asentamiento, se observa una calle principal sobre la que se orientan las casas y sus distintas dependencias. Se aprecia una diferencia en la tipología de las viviendas, lo que corresponde a épocas bien diferenciadas. 
En estas excavaciones se han podido recuperar un rico lote de objetos de fragua, como mazas, hachas, martillos, tenazas, yunque y dos ruedas de carro, muy bien conservados, que se encuentran en el Museo Arqueológico de Badajoz, así como una rica colección de industria lítica y cerámica.
Este enclave es básico para conocer el Proceso Histórico en el suroeste, pero ambos cerros presentan diferencias cronológicas y culturales importantes que aún la arqueología no ha podido determinar. 
Se han llevado a cabo más de ocho campañas de excavación, pero han sido puntuales y no de excavación en extensión, que son las que proporcionan las claves de los diferentes momentos de ocupación y desarrollo,  y de por qué se dieron esas diferencias urbanísticas.

Referencias:

- P. M. Castaños Ugarte, 1997: Estudio de la fauna del Cerro I de “Los Castillejos” (Fuente de Cantos-Badajoz). Norba 14. Revista de Historia. Cáceres.

- Fernández Corrales, J. M., Sauceda Pizarro, M.I., Rodríguez Díaz. A., 1988: Los poblados calcolíticos y prerromanos de "Los Castillejos". Fuente de Cantos. Badajoz. Extremadura Arqueológica I. Mérida. pp 69-88.

- Fernández Corrales, J. M. y Rodríguez Díaz. A., 1989: Campaña de urgencia en el poblado prerromano de "Los Castillejos". Fuente de Cantos. Badajoz. Extremadura Arqueológica I. XLV. Mérida. pp 98-121.


Centro de interpretación cerrado.





El yacimiento, como se observa, se encuentra bastante abandonado.



Vista del yacimiento desde el arroyo Bodión. Foto de Jurcoria.



lunes, 7 de enero de 2019

LOS HOGARES DEL POBLADO NEOLÍTICO (San Fernando- Cádiz).



Una nueva promoción de viviendas en la zona de Camposoto ha puesto de relieve nuevos hallazgos arqueológicos que complementan los trabajos realizados en el Campo de Hockey en el año 2007.
Nos encontramos ante un gran poblado neolítico, que consta de tres áreas bien diferenciadas: una zona de habitación documentada, con dos fondos de cabaña; una zona de almacenamiento con cinco pozos; y una necrópolis.
En esta ocasión se ha descubierto la zona de los hogares, donde aparecen tres estructuras, posiblemente de uso comunal, y otras de menor tamaño, así como un pequeño enterramiento y algunos vestigios de época romana.
La intervención arqueológica desarrollada está dirigida por el Dr. Eduardo Vijande, con la coordinación de la arqueóloga María Sánchez.
Los trabajos continúan este mes y posiblemente surjan nuevos hallazgos que determinarán el verdadero origen de la ciudad de San Fernando.
Hay que decir que nos encontramos ante una gran oportunidad para conocer el verdadero origen de los isleños; pocas ciudades pueden contar con un linaje tan remoto como este y, además, tan peculiar en sus modos de vida y de trabajo, que les diferencia de otras zonas del sur peninsular.
Las autoridades competentes deberían invertir más recursos en la promoción de este tipo de proyectos, tanto por su originalidad como por su monumentalidad, dentro de un asentamiento prehistórico, poco común en la zona, y porque se trata de nuestros orígenes y de un patrimonio único.






Junto a María Sánchez. Coordinadora de la excavación.