En la parte sur de Siberia, en
concreto en el macizo ruso de Altái, se encuentra una cavidad de unos 270 m² que se denomina Denísova, la cueva de
San Denis, llamada así en honor a un ermitaño, que ocupó la cavidad a finales
del s. XVIII.
Se encuentra cerca de la
República de Kazajistán y de Mongolia, a una altitud de 750 m sobre el nivel del mar. Se encontraron los primeros vestigios paleoarqueológicos en 1970 y, en 2010, se descubrió la falange de una nueva especie humana.
Esta cueva está proporcionando información sorprendente y de gran interés, tanto a nivel antropológico como
arqueozoológico.
Los estudios han desvelado ocupaciones del Pleistoceno, entre
125 y 30 ka, con industrias líticas de tipo Musteriense y Levallois.
En la capa 11 de la zona central se obtiene una datación de los huesos fósiles, con fechas de 48-50 ka.
De algunas muestras de restos
óseos se han obtenido ADN mitocondrial y/o ADN nuclear. Y se ha obtenido una
secuencia genética hasta ahora desconocida, que han llamado los dinisovanos.
Según los estudios, esta especie humana parece haber coexistido con los neandertales y con los primeros Homo sapiens.
Estas excavaciones están
lideradas por el Instituto de Arqueología y Etnografía de Novosibirsk. Han
descubierto una figura de mamut en marfil, de 42 mm de largo, 8 mm de grosor y 11 mm de alto. Y representa
a un león cavernario (Pantera leo spelaea), que fue realizada durante el Paleolítico superior, entre 40.000 y 45.000 años.
Parece que se ha convertido en la
escultura más antigua hallada en toda la región norte y centro de Asia. A la figura le falta la cabeza de
león; están presentes las patas traseras, la ingle, la espalda y el vientre, y está adornada con una hilera de muescas y recubierta de ocres en algunas partes.















