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| Ilustración de neandertales cazando Palaeoloxodon antiquus en las llanuras del norte de Europa. |
Un trabajo reciente confirma
que los neandertales, hace 125.000 años, cazaban elefantes. Lo llamativo de
este trabajo, no es la caza de grandes herbívoros, sino la gran cantidad de alimento que se genera con este tipo de actividad, parece ser, que estos grupos de neandertales estaban dedicados a la
explotación de recursos cárnicos, evidencias que son tangibles en el yacimiento
arqueológico.
El estudio está liderado por la
arqueóloga Sabine Gaudzinski-Windheuser, de la Universidad Johannes Gutenberg
de Mainz, y se desarrolla en la parte central de Europa, durante el último
interglaciar, en concreto, en el yacimiento de Neumark-Nord, cerca de Halle, en Alemania,
en un paraje dominado por un gran lago.
Se han recuperado 57 ejemplares
de Palaeoloxodon antiquus. El estudio
determina que los neandertales tuvieron acceso directo a las carcasas de estos
animales y, al menos durante unos dos mil años, se dedicaron a la caza de estos
grandes ejemplares, que podían llegar a pesar hasta trece toneladas y eran los mayores de los animales del Pleistoceno.
Hasta ahora, las investigaciones
nos han permitido determinar que los neandertales eran grandes cazadores de una extensa
gama de animales, que iban desde pequeños animales hasta grandes presas,
como elefantes, y completaban su dieta con la búsqueda de vegetales,
lo cual está ampliamente documentado en yacimientos del Pleistoceno Medio y Tardío de toda Europa.
Lo que hace peculiar a este yacimiento es que los cazadores elegían sus presas; sobre todo, eran machos adultos, lo que requería una organización cooperativa entre los miembros del grupo. El hecho de que se decidieran por los machos adultos, puede estar relacionado por el dimorfismo sexual, del Palaeoloxodon antiquus debido a que los individuos machos y los más viejos son más altos y tienen una masa corporal mayor que las hembras, éstos suelen estar solos mientras comen y se mantienen alejados de las manadas mixtas, de hembras y crías. Estas características de caza de elefantes no es un hecho aislado en la zona, dicha actividad, también se ve reflejada en dos sitios arqueológicos cercanos al yacimiento de Neumark-Nord, como son Gröbern y Taubach, pertenecientes al último interglaciar.
En Gröbern se extrajo el esqueleto de un Palaeoloxodon antiquus durante las labores de extracción en una mina de lignito. Era un macho de gran tamaño, asociado a 26 herramientas de sílex. Del estudio tafonómico se desprende que las marcas de corte indican que el animal fue despellejado; se le extrajeron la grasa y el tejido conectivo de la caja torácica; se le extrajeron las vísceras; y ambas patas traseras fueron separadas de la pelvis, y la pata trasera derecha fue descarnada y desarticulada. Respecto a las modificaciones antropogénicas, de ambos yacimientos, guardan similitudes en las formas de proceder en la manipulación de los elefantes.
Taubach es un yacimiento que, ya en 1870, había dado muy buenos resultados, tanto arqueológicos como paleontológicos, debido a la amplia gama de restos de animales. El proceso de carnicería guarda bastante semejanza con los de Gröbern y Neumark-Nord.
En general, según los datos del estudio del yacimiento de Neumark-Nord, se demuestra que la caza y la explotación del elefante formaban parte de la dieta de subsistencia de los neandertales y eran una práctica habitual en la llanura del norte de Europa al comienzo del último interglaciar.
Debido a la gran cantidad de alimento que se genera con la caza de elefantes, los investigadores se plantean una serie de hipótesis aún por determinar. Por un lado, tenemos el considerable número de grasa y carne que se tiene que almacenar para su posterior consumo, y por otro, si estas comunidades tenían medios para almacenar grandes cantidades de carne. Según datos etnográficos, la caza del elefante puede realizarse mediante la técnica de inmovilización del animal, perforando zanjas o conduciendo a los animales hacia trampas de barro ubicadas en las inmediaciones del lago. Por otra parte, el excedente de carne es muy grande para un grupo reducido de personas, estos productos (carne, grasa, tendones, vísceras...) tendrían que ser conservados para su posterior consumo, una posibilidad es el procesado de secado o ahumando, dado que hay evidencias de fuego (carbones vegetales), o también conservándolos en pequeñas charcas de agua, para mantenerla fresca para su conservación. También es posible que se trate de una zona de agregaciones temporales de varios grupos locales dentro de un área más amplia.
Hay temas que hoy día aún no se pueden demostrar, a nivel arqueológico, como es el tema de la conservación de determinados alimentos y el
tamaño del grupo, respecto si eran grupos locales de la zona o sólo una
comunidad de neandertales (unos veinte individuos es el promedio de un grupo), lo que sí es evidente, que se trata un hallazgo excepcional en
cuanto que roja luz a los modos de vida de los grupos de cazadores neandertales.
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| Localización de Neumark-Nord, Gröbern y Taubach, en la llanura del norte de Europa. Imagen de Sabine Gaudzinski et al,2023. |
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| Distribución espacial de los restos esqueléticos del esqueleto de Palaeoloxodon antiquus y restos de talla de pedernal. Imagen de Sabine Gaudzinski et al,2023. |
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| Marcas de corte en el esqueleto de Palaeoloxodon antiquus de Gröbern. Imagen de Sabine Gaudzinski et al,2023. |
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| Marcas de corte en el resto de P. antiquus de Taubach. Imagen de Sabine Gaudzinski et al,2023. |





