Durante el Paleolítico Superior, especialmente el Magdaleniense, se especializa la caza del reno en la Cornisa Cantábrica. El reno (Rangifer tarandus) es una especie
adaptada a climas fríos y paisajes abiertos y llanos que, actualmente, habita
cerca del círculo polar, pero que durante el pleistoceno medio y superior ocupó buena parte de Europa. A diferencia de otras especies adaptadas al frío, como el mamut o el rinoceronte, apenas se adentran en la Península Ibérica, restringiendo su presencia al noroeste de Cataluña y a la región Cantábrica.
| Renos. Foto: Steve Morgan |
Pero un reciente
estudio publicado en la revista Boreas, encabezado por A. Gómez, ha actualizado los registros de presencia de reno (Rangifer tarandus) en la región de Cantabria; en concreto, se han estudiado 50 yacimientos. Además, se ha determinado la presencia de mamut (Mammuthus
primigenius) y de rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis). El estudio también incluye 5 yacimientos con presencia de renos en el noroeste
de Cataluña.
En este trabajo, los autores plantean una revisión cronológica y arqueopaleontológica de la presencia de los renos más meridionales de Europa en la Península Ibérica durante el Pleistoceno, debido al importante número de restos hallados de este artiodáctilo en el yacimiento de Arlanpe (Lemoa - Bizkaia), con una datación al final del
Pleistoceno Medio.
Igualmente han verificado que la distribución geográfica
descrita no coincide con las representaciones artísticas de renos en arte
rupestre y mueble, que muestran una distribución más amplia, por ejemplo, en la meseta norte, lo cual podría reflejar la comunicación cultural de larga distancia, el movimiento de grupos humanos y, en definitiva, el contacto entre los grupos
que habitaron estas regiones.
Estas especies han coexistido con los neandertales durante el Paleolítico Superior en Europa occidental.
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