lunes, 22 de septiembre de 2014

TAFONOMÍA: Bioestratinomía

La tafonomía, como disciplina, se utiliza fundamentalmente en el campo de la Geología y la Paleontología; sin embargo, en las últimas décadas se ha aplicado en el ámbito de las investigaciones arqueológicas.
Como ya se ha comentado en posts anteriores, la persona que definió la tafonomía fue el paleontólogo ruso J. A. Efremov en 1950.
Entre los estudios tafonómicos  debemos tener en cuenta dos procesos que comienzan con la muerte y/o la producción de un organismo y terminan con el enterramiento final y la ordenación de los restos del animal en un paleosuelo.
Uno de estos procesos es el que sufren las entidades una vez que llegan a su enterramiento final o destrucción total, es decir, la fosilización, que se conoce como fosildiagénesis. Y el otro es la Bioestratinomía, que se  ocupa de los procesos que tuvieron lugar mientras las entidades producidas estuvieron al descubierto, referidas tanto a animales como a vegetales; es decir, qué acontece desde que se produce o muere un animal, qué fenómenos ocurren en la biosfera que los afecten y qué influencia tendrán en su estado actual.


La primera persona en acuñar este término fue el paleontólogo J. Weigelt, en 1927, quien lo definió como biostratonomía para determinar la orientación y disposición de los restos fósiles encontrados en ambientes naturales y así su significado paleobiológico.
Pero fue a partir de 1928 cuando Richter unió varios términos para describir los diferentes procesos ocurridos tras la muerte y el enterramiento de los organismos y, en concreto, definió la bioestratinomiía como el estudio del modo en que eran enterrados los organismos.
En los últimos años, autores como S. Fernández López, A. K. Beherensmeyer, S.M. Kidwell, Andrews, Renzi, etc., han considerado la Bioestratinomía como un sistema conceptual de la tafonomía, quedando adscrita tanto a la paleoecología, paleobiogeografía, biocronología como a la evolución. Y, por tanto, ha pasado a ser una ciencia con sus propios objetivos, método y conceptos.
En el campo de la arqueología, la Bioestratinomía se considera el estudio de los procesos tafonómicos que ocurren desde el momento en que se produce un resto susceptible de convertirse en fósil hasta su enterramiento. Entre ellos , podemos destacar: la descomposición, la fragmentación, la desarticulación, la bioerosión, la necrocinesis, la disolución, etc.
Además, nos pueden dar información sobre las causas de muerte del organismo, el tipo de transporte que sufrió hasta su enterramiento y el tipo de sedimentación del medio en el que se encuentran.




jueves, 11 de septiembre de 2014

ARQUEOLOGÍA: Eudald Carbonell i Roura

En los días pasados se ha hablado mucho del XVII Congreso Mundial de UISPP celebrado en Burgos y ha abrazado toda la evolución humana en el mundo. Dicho evento ha sido organizado por la Fundación Atapuerca y, al frente de la secretaría, se encontraba  el Dr. Eudald Carbonell.


En este post, dedicado a los investigadores, vamos hablar de este científico que tuve la oportunidad de conocer en el año 1993 cuando impartió el curso de Arqueología: “Evolución humana y Sistemas Operativos Técnicos en las industrias Líticas del Paleolítico Inferior en la Península Ibérica” dentro de las XIV Jornadas Arqueológicas del Museo Municipal de el Puerto de Santa María (Cádiz) organizado por D. Francisco Giles, que me facilitó todos los medios para que pudiese asistir a las excavaciones que llevaba a cabo Eudald Carbonell en l’ Abric Romaní (Capellades, Anoia).
Hablar en primera persona de un investigador como Eudald no es fácil, pero me mueve la admiración que le tengo, ante todo, por su humanidad, por su capacidad de análisis y creatividad,  por su oratoria científica, por su capacidad de trabajo y gestión, por su proyección social de la arqueología y por su pensamiento aperturista.
Su trayectoria profesional es muy amplia, con una formación científico-humanista en el campo de la Prehistoria, en concreto en el registro del paleolítico. Desde muy joven se ha dedicado al mundo de la arqueología, donde se doctoró primero en Geología del Cuaternario y posteriormente en Historia.  Ha sido uno de los primeros arqueólogos  en trabajar el Paleolítico  Inferior en Cataluña y en 1978 entró a formar parte del equipo de investigación de Atapuerca dirigido por el paleontólogo Emiliano Aguirre y en 1990, tras la jubilación de Aguirre, se hacen cargo del proyecto los antropólogos J.L. Arsuaga, J.M. Bermúdez de Castro y E. Carbonell, con los cuales recibió el premio Príncipe de Asturias a la Investigación.
Actualmente  ocupa la coedirección del Proyecto Atapuerca y la presidencia de la Fundación, además de la cátedra de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona.
Para mí, hay tres hechos fundamentales que hay que destacar en la figura de Eudald como científico y como persona. Uno de ellos es la creación, en los años setenta , de una metodología de análisis para  el estudio morfológico del material lítico, en el campo de la prehistoria, conocida como el sistema lógico analítico, establecida como un sistema integrado y cimentada en los criterios filosóficos y analíticos propios de G. Laplace.
También hay que tener en cuenta sus trabajos en la sierra de Atapuerca, donde plantea la selección técnica como un mecanismo de la evolución del comportamiento humano, lo que le ha permitido poner en marcha una serie de trabajos multidisciplinares, realizados mediante trabajo de campo, y así llegar a una  socialización del conocimiento científico. Estos estudios los ha sabido aplicar en los trabajos del yacimiento de Paleolítico medio L’Abric Romaní,  que dirige desde hace 30 años, y donde se ha ido formando una serie de arqueólog@s bajo su dirección en las diferentes disciplinas científicas, formando así una escuela de jóvenes investigadores que hoy desarrollan sus trabajos en diferentes proyectos.
Podemos decir, por último, que toda su inquietud, pasión y curiosidad por el conocimiento científico, sobre la evolución humana, se ha visto plasmado en la dirección del  Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social  (IPHES), concebido como un centro de investigación internacional donde se aúnan investigación, docencia y socialización cuyo objetivo es llevar a cabo un conocimiento de las Ciencias de la Tierra y de la Vida con las Ciencias Sociales concebidos como un todo integrado y global.
Podemos decir que la arqueología en España, desde los años 1970-80, ha experimentado una renovación importante en la teoría y en la aplicación de nuevas metodologías de trabajo. Estos avances  se lo debemos en parte a científicos como Eudald Carbonell, que apostaron en su día por una  arqueología más funcionalista y constructivista, y hoy en día los estudios  arqueológicos españoles son un referente a nivel internacional.
Dentro de su amplio currículum profesional, con más de cuatrocientas publicaciones y diversos libros divulgativos, que podéis consultar en su página web, os propongo la lectura de Los sueños de la Evolución, en National Geographic (2003), donde el autor plasma los grandes descubrimientos científicos que han aportado información sobre el origen de la humanidad, y de El arqueólogo y el futuro, en Ara Libres (2013). Son libros de fácil lectura y entrañables, en los que plasma su filosofía de vida y un mensaje sobre la humanización a través de su experiencia.
Y para aquellas personas que queráis seguir profundizando en su pensamiento os sugiero la lectura de sus blogs: