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| Alcatraz (Morus bassanus) en la costa NW Cádiz |
La cueva Torre se encuentra en el
término municipal de Gipuzkoa, País Vasco. El yacimiento fue descubierto en 1966,
en el marco de un proyecto. Lo que le confiere importancia a esta cueva es el
hallazgo de uno de los objetos de arte mueble más exclusivos hasta la fecha,
realizado en hueso de alcatraz. En la Península Ibérica hay muy pocos
objetos de arte mueble con una decoración pericilíndrica que presente una
combinación completa de motivos zoomorfos, de notable excepcionalidad.
El hueso de ave grabado se
encontró en el suelo de la cueva al momento del descubrimiento. Y está
decorado con representaciones figurativas (ciervos, caballos, cabras, rebecos,
uros y atropomorfos, con signos como líneas simples, paralelas y zigzag…). Hoy en día, la UPV/EHE ha vuelto a valorar con nuevas técnicas de estudio y estilísticas.
Este yacimiento fue estudiado por I. Barandiarán y, posteriormente, en 1982-1983, fue excavado bajo
la dirección de J. Altuna. La estratigrafía de la cueva apunta a los períodos gravetiense, solutrense y magdalenense.
El alcatraz es un ave marina
pelágica que vive en el Atlántico norte, en grandes colonias, en acantilados o en
islas. Durante el invierno, cuando acaban su período reproductor, los jóvenes
se desplazan hacia el sur a regiones subpolares; pueden llegar al ecuador. Es una ave que ha sido cazada a lo largo de la historia por los seres humanos. Los
huesos de las aves han sido muy utilizados por ser huecos, alargados y de sección subcircular o cilíndrica, muy aptos para la fabricación de
flautas, silbatos, recipientes para ocre, etc.
El tubo del yacimiento Torre se
elaboró a partir del cúbito izquierdo de un alcatraz (Morus bassanus). El objeto fue encontrado en dos trozos debido a una antigua rotura y posteriormente fue unido. El hueso mide 179 mm de
largo y 10 mm de ancho; su sección transversal es subcircular.
Del estudio tafonómico se
desprende que uno de los extremos proximales de la epífisis está alterado por
mordeduras de roedores. La superficie del cúbito del ave fue preparada
previamente para regularizar y eliminar las protuberancias del hueso. Este proceso se realizó mediante raspado, como lo evidencian las estrías longitudinales
presentes en su superficie.
La técnica utilizada para la
elaboración de los motivos del tubo fue el grabado de líneas profundas, con
sección transversal en forma de V, combinado con un grabado más superficial de
detalles y con varios signos de muescas.
Las figuras ocupan prácticamente toda
la superficie disponible del hueso. La variedad de tipos de líneas y su
profundidad indican el uso probable de distintas herramientas
líticas. La rotura en el extremo distal del hueso puede haber eliminado
pequeñas porciones de algunos motivos. Las representaciones siguen un patrón
similar en todas ellas; los contornos y signos se hicieron primero y las herramientas pasaron varias veces para hacer surcos profundos.
Las decoraciones formadas por
líneas cortas y/o muescas se realizaron posteriormente. Podemos decir que el
artista poseía una gran capacidad cognitiva, una percepción estética y una lateralización de las funciones motoras para poder realizar un objeto de esta antigüedad, con esa belleza estilística.
Los motivos se describen
en un orden: se comienza por las representaciones figurativas, los animales, los antropomorfos y, por último, los signos.
Las especies representadas son: ciervo
(Cervus elaphus), caballo (Equus sp.), rebeco (Rupicapra pyrenaica), cabra montesa (Capra pyrenaica), uro (Bos
primigenius), antropomorfo, líneas verticales, signos zigzag.
El estudio integral de todos los
grabados del tubo revela características iconográficas y estilísticas
muy similares a las de otros yacimientos de la zona. Las figuras están dispuestas en
dos filas, orientadas en direcciones opuestas, con las cabezas proyectadas hacia adelante. Se puede considerar que es el tubo decorado más
completo encontrado, a pesar de no tener atribución a un contexto estratigráfico, ya que apareció aislado; sin embargo, por sus motivos iconográficos, los autores del estudio lo atribuyen al Magdaleniense Superior Final (13.000-10.500
cal A.P.). Del análisis tafonómico y traceológico no se ha podido determinar la
funcionalidad del objeto, por lo que se le atribuye un uso multifuncional. Y, por su combinación de motivos y modelos regionales e internacionales, denotan una clara evidencia de la conexión entre diferentes grupos humanos y de la
circulación de ideas, modelos iconográficos y comportamientos humanos.
Referencia:
- -Asier Erostarbe-Tome, Olivia Rivero, José Miguel
Tejero, Álvaro Arrizabalaga, 2023: Revaluation of the Portable Art of Northern Iberia: a Magdalenian Decorated Bone Tube from Torre (Basque Country, Spain). Journal of Paleolithic Archaeology. Vol
6, article number 13.
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| Calco del gabado del tubo indicando el número de gráficos. Fotos: (Asier et al,2023) |
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| Ilustración de la anatomía del ala del alcatraz y de la ubicación del cúbito. |
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| Decoración y huellas de fabricación |
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| Animales grabados en el tubo |
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| Diferentes signos grabados en el tubo. |
















