La
cueva del Rinoceronte se localiza en la población de Castelldefels, a 20 km de
Barcelona, y se encuentra seccionada por la explotación de una antigua cantera
de caliza.
La
cueva se halla a menos de medio kilómetro de la línea de costa actual y a unos 25 m sobre el nivel del mar, en las primeras elevaciones del macizo kástico del Garraf y cerca del contacto de este con el delta holoceno del río
Llobregat. Este conjunto montañoso se caracteriza, en esta zona, por los bajos
relieves del Triásico en los paquetes inferiores y por formaciones más recientes de calizas y dolomías del Cretácico y del Jurásico inferior en los paquetes superiores.
Dicha
cueva presenta una secuencia estratigráfica que abarca parte del Pleistoceno Medio
y Superior (350.000-80.000 años), con una potencia de 11 metros.
En esta columna estratigráfica se
aprecian los diferentes niveles y los restos faunísticos. En la campaña de este año
se han documentado un elefante infantil, con una antigüedad de unos 100.000 años, y numerosos restos de tortuga mediterránea, lo que denota que en la costa central de Cataluña las condiciones climáticas de hace 100.000 años eran cálidas.
En
esta campaña sólo se ha podido recuperar una parte de la superficie donde se
encontraba el proboscidio; los restos óseos recuperados son las dos
extremidades posteriores, con el fémur, la tibia, los tarsos, las falanges y la columna
vertebral en su conexión anatómica.
Esta
cavidad fue descubierta en el año 2002 y, a lo largo de estos años, se han recuperado restos de industria lítica en sílex y cuarzo del Paleolítico Medio, así como numerosos restos faunísticos, como Cervus elaphus, Elephas sp., Dama dama, Hemitragus sp., Crocuta spelaea aff. intermedia, Dicerorhinus etruscus aff. Brachychalus, Capra sp., Testudo hermanni, Felis linx aff. Spelaea, Capreolus capreolus, Bos/Bison, Talpa, Leporidae, Myotis sp., Erinaceus sp., Apodemos sp., Lagomorpha.
La mayoría
de estos restos óseos presentan fracturas y marcas producidas por carnívoros.
Destacan también las marcas de vegetales y, en menor número, las de corte.
Las
excavaciones arqueológicas se están llevando a cabo por un grupo de arqueólog@s del Grupo de Investigación del Cuaternario-SERP (Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas de la
Universidad de Barcelona), que dirige Josep M. Fullola. Ante los recientes
hallazgos, los investigadores se plantean la hipótesis de que el yacimiento
debió funcionar como una guarida de carnívoros, que utilizaron la cavidad
como refugio y en la que traían sus presas.


Probando probando tlos comentarios, jeje. Interesante entrada, todas las que llevas publicadas lo son, enhorabuena por este estupendo blog. Un besote!
ResponderEliminarGracias Caliope, me alegro que te guste. Un beso.
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