El American Museum of Natural History se
encuentra ubicado en el noroeste (Upper West Side) de Central Park, en
Nueva York. Es el museo de historia natural más grande del mundo. Prácticamente, para verlo al completo, tendríamos que invertir unos cuantos días. Por eso, es uno de esos típicos museos en los que hay que seleccionar primero qué es lo que más
nos interesa ver.
En
nuestra primera visita lo teníamos claro: nos decidimos por las salas de los mamíferos primitivos, las salas de los orígenes humanos y la biodiversidad,
que cuenta con cientos de animales disecados, fósiles y reproducciones a
tamaño natural.
En
su entrada por Central Park, lo primero que podemos ver es el Barosaurio, que representa a la especie de barosaurio más grande del mundo y muestra a una hembra erguida
defendiendo a su cría de otro depredador.
En
las salas de los primitivos mamíferos podemos ir viendo el árbol evolutivo de
los mamíferos, entre los que se encuentran los monotremas, los marsupiales, los perezosos y los armadillos. Las raíces de la línea evolutiva se remontan a 300
millones de años, cuando muchas de las familias de mamíferos dominaron el ecosistema hasta la llegada de los dinosaurios, y fue entonces cuando la mayoría de estas especies
se extinguieron. Y no fue hasta la extinción de los dinosaurios que la
diversidad de los mamíferos volvió a retoñar en el planeta.
Nos
dirigimos a la tercera planta, donde se encuentra la Sala de los Mamíferos Primitivos
Milstein, donde podemos contemplar a tamaño natural las especies de mamíferos parientes extintos, como los mamuts, mastodontes, gatos dientes de sable y camellos, prácticamente todas las especies que vagaban por América del Norte hasta hace unos 10.000 años y que posiblemente se extinguieron por un
cambio climático.
En
esta sala también encontramos mamíferos, con rasgos modernos, aunque algunos
presentan características encontradas en los mamíferos primitivos. Entre estos
animales podíamos observar roedores, conejos, gatos, focas, murciélagos, osos, ciervos, caballos y elefantes…
Conforme
vamos pasando por las diferentes salas, podemos observar el aspecto rancio de sus paredes, ya que se trata de un museo que data de 1877 y alberga más de 30 millones de objetos. Así, podemos
disfrutar de la mayor colección de caballos fósiles y ver la línea evolutiva
desde Calippus hasta Neohipparion.
Tampoco
podemos quitar ojo cuando nos encontramos con el Megaloceros giganteus, conocido como el alce irlandés, que vivió en Europa. Era un animal que se alimentaba de abundante hierba y de plantas arbustivas en las grandes llanuras que cubrían toda Eurasia durante
parte del Pleistoceno.
También
pasamos por las Salas de los Orígenes Humanos que presenta una extraordinaria,
puesta al día, de la historia de la evolución humana desde nuestros primeros
antepasados
Hasta el Homo sapiens
moderno. Cuenta con una vitrina dedicada al yacimiento de Atapuerca, en la Sima 5, donde se muestra una reconstrucción de los hallazgos de Homo antecessor.
El objetivo de un museo de estas características
es generar conocimiento y promover la valoración del patrimonio natural y
cultural, fomentando y fortaleciendo su comprensión en la sociedad. Por eso, en la sección de Paleontología se trata de describir la diversidad de
invertebrados y vertebrados extintos e investigar los mecanismos que impulsan
su evolución y su extinción. Para ello, disponen de un departamento que promueve y
facilita el acceso a las colecciones para su estudio.
Por
eso, la colección de mamíferos fósiles que se presenta en el museo es
reconocida como un recurso nacional e internacional para la investigación y la
enseñanza sobre paleomamíferos y biología evolutiva. Y todos los estudiosos de la materia y, en general, los visitantes que les gusten las ciencias Naturales no deben dejar de asistir si pasan por la zona.

Heyyy qué buenos recuerdos!! Ya hace unos años que fui, creo que cuando fuiste lo habían renovado; a mí me gustó, es un museo bastante anriguo pero su encanto reside precisamente ahí. La coleccion de dinosaurios impresionante. Me ha encantado!! Un beso guapa!
ResponderEliminarGracias Pepa, es un museo que hay que visitar, tanto por la cantidad de colecciones que guarda como por lo bien montado que lo tienen y ademas las posibilidades que te ofrece para el estudio y ampliación de conocimiento para aquellos que les guste las Ciencias Naturales. Besitos.
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