Rodeado de encinas,
olivos y alcornoques, se encuentra el complejo kárstico que configura el Parque Cultural del Suroeste de Extremadura.
Las cinco cuevas que conforman el Monumento Natural Cuevas de León son: La
Lamparilla, El Caballo, Cueva del Agua, Cueva de los Postes y Cueva Masero.
Actualmente, sólo tres de ellas están abiertas al público. Estas cuevas
han sido conocidas por los lugareños desde siempre, pero no fue hasta julio de 2001 cuando la Junta de Extremadura las declaró Monumento Natural.
La formación de
estas cuevas ha sido de origen kárstico, por la acción del agua, en los
carbonatos de la roca caliza. Su funcionalidad ha sido diversa, unas son sólo
geológicas, otras, prehistóricas, que han servido de hábitat a diferentes grupos
humanos.
En su interior se
encuentran bellos espeleotemas, entre los que destacan las estalactitas, las estalagmitas, las grandes coladas, las lenares, los sifones, los gours, etc. Pero hay que decir que muchos de
ellos han sufrido las agresiones de los visitantes, soportando su mayoría
fracturas y roturas; de ahí la importancia en protegerlas.
El origen de toda
esta “puesta en valor” tuvo lugar en el año 2000, cuando se presentó el
Proyecto de Investigación denominado “Orígenes”, dirigido por Hipólito Collado y José Ramón Bello, con el objetivo de determinar las diversas cavidades existentes en la zona, conocer de qué manera y para qué utilizaron los grupos humanos las cuevas y cómo interactuaron con el entorno natural que las rodeaba. Este proyecto cuenta con la colaboración tanto de instituciones
científicas como de administrativas.
Tras varios años de
trabajo, de acondicionamiento de la zona,
comenzaron las excavaciones arqueológicas, en el año 2004 y han seguido
hasta la fecha de forma ininterrumpida.
Cueva del Agua: desde el Centro de Interpretación hasta dicha cavidad nos separan unos
800 m, por lo que se convierte en un paseo muy agradable. La entrada a la
cavidad dispone de una antesala que se asemeja a un vergel, siempre está húmeda y verde debido a las corrientes de agua que bajan por las paredes de la roca y
donde se ha asentado una hermosa higuera que da sombra al entorno.
La entrada a esta cueva ha sido preparada con una plataforma de losas de pizarra y hormigón, para facilitar el acceso de los visitantes y que puedan apreciar las estructuras geológicas y el gran lago, además de proteger el suelo arqueológico para futuras excavaciones.
Esta cavidad se llama así porque en su interior alberga un gran lago de aguas cristalinas. En
ella habitan una colonia de murciélagos de tipo herradura, el murciélago común, el ratero y el de la cueva, que
suelen invernar en las zonas más profundas de la cavidad.
Por eso ha sido
propuesta como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), para proteger esta
colonia de murciélagos que habita en ella.
La cueva de los
Postes se denomina así por las concreciones
cristalinas de carbonato cálcico en forma de columnas que se encuentran a la entrada. Es
una cavidad pequeña, aunque, debido al rebaje producido por las excavaciones, se amplía el espacio. En esta zona se identifican cuatro momentos de ocupación , con restos arqueológicos de distintas épocas.
La primera etapa
corresponde a niveles paleontológicos del pleistoceno medio y presenta un rico conjunto de fauna fósil, con presencia de cérvidos, bóvidos, úrsidos y
quelonios. Los restos antropológicos corresponden a unas falanges de un
homínido, con una datación que oscila entre 180.000 y 200.000 años, que posiblemente pertenezca a
neandertales. Hay que esperar a futuras publicaciones y a los diferentes
trabajos de investigación en curso para determinar todas estas cuestiones que surgen en las excavaciones y que están dando un
registro excepcional y muy interesante. Lo importante de esta cavidad es que
los restos arqueológicos localizados en la zona central se encuentran sellados
por una gran colada, lo que ofrece un depósito totalmente hermético. Su registro se ha mantenido inalterable durante milenios y todo el material se conserva en muy buen estado para su
estudio.
Otro momento de la
ocupación corresponde ya al periodo Holoceno, la cavidad fue ocupada por grupos
de cazadores-recolectores mesolíticos y grupos productores. En los niveles
neolíticos se han descubierto restos tanto líticos como óseos. Y un posible
cementerio secundario, donde primero dejarían a sus difuntos en un pudridero y
luego los enterarían con su ajuar funerario, formado por hachas de piedra, cuchillos de sílex, puntas
de flecha… En total, se han recuperado 86 individuos con una cronología que abarca desde 3000 hasta 9000 a. C.
Del estudio
antropológico y tafonómico se desprende que un grupo de humanos formados por
hombres, mujeres y niños llegaron a practicar la antropofagia, es decir,
se alimentaban de sus muertos por no tener más recurso a su alcance para
alimentarse, posiblemente, debido a las condiciones climáticas que tenían que
ser tan extremas que no podían practicar la caza o la pesca, debido al frío intenso.
Los restos óseos parecen haber sido cocinados, cortados y desgarrados con
útiles líticos. Sus marcas de carnicería indican que los cuerpos humanos fueron
consumidos por otros miembros de su grupo. Del estudio del desgaste de los
morales en los individuos más viejos se desprende que morían por desnutrición.
La esperanza de vida no superaba los 35 años.
También se ha
hallado un cráneo trepanado, se considera que este individuo fue obligado a
llevar un correaje fijo en la cabeza, llegando a soportar hasta tres
trepanaciones en vida.
Investigaciones futuras
tendrán que determinar si estas prácticas de canibalismo formaban parte de un ritual o se debían a
una falta de recursos en la zona. En la
misma zona, junto a los esqueletos, se han encontrado restos de ajuares funerarios, formados por cuchillos de sílex, vasos de cerámica, puntas de flecha, punzones de hueso, collares y algún ídolo.
En los niveles de
la entrada se han recuperado restos arqueológicos de una tercera ocupación romana, como terracotas, monedas y lucernas. Posiblemente
los colonos del poblado cercano de Sexno o Capote podrían haber utilizado la
cavidad como lugar de culto. Seguramente se desplazarían hasta aquí para
depositar sus ofrendas y rendir culto a divinidades relacionadas con el
mundo subterráneo, manteniendo los mismos rituales que practicaban los
colonos de la zona.
Cueva del Caballo, llamada así por una formación de colada que se asemeja a la cabeza de
un caballo, aunque, la verdad, se asemeja a cualquier cosa menos a un caballo.
Aquí sólo se han llevado a cabo tres campañas de excavación, pero con muy
buenos resultados.
Esta cavidad
presenta dos momentos de ocupación arqueológica; uno lo encontramos en la parte de la entrada, suponiendo que en esa época esa fuese la entrada, porque aún está por determinar. Ha aparecido lo que sería un altar romano, donde se
han hallado terracotas y lucernas, muy
bien conservadas. Y otro momento, posiblemente perteneciente al Pleistoceno, con
una rica fauna.
También están las
cuevas de Masero, que es la más bonita de todas, por las diferentes
espeleotemas que contiene. Es una cueva geológica, sin restos arqueológicos. Y
la cueva de La Lamparilla que no está abierta al público por seguridad, su
acceso es muy abrupto.
En general, nos encontramos en un entorno único: un ecosistema mediterráneo rodea las cuevas de Fuentes de León (Badajoz), con un rico patrimonio geológico, prehistórico y natural. Por eso sería conveniente que tanto la administración
local como la autonómica aunaran sus fuerzas para conseguir que en el pueblo se
construyera un MUSEO que albergue todo este rico Patrimonio que se ha
descubierto hasta la fecha y el que está por venir. La población de Fuentes de
León que tanto ha apostado por esta herencia que la Naturaleza les ha regalado debe vigilar y disfrutar de ella. Además, Fuentes de León es un laboratorio formativo para los estudiantes venidos de fuera y para sus habitantes que
colaboran y contribuyen al registro arqueológico durante las campañas de
excavación llevadas a cabo en verano.
Las cuevas de
Fuente de León son y serán un referente en los trabajos de investigación y
divulgación científica venideros.
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| Entorno de las cuevas. |
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| Excavaciones en la cueva de Los Caballos |
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| Cráneo Neolítico. |
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| Cráneo de la cuevas de Los Postes. Foto: J.E. Capilla |
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| Lago de la cueva del Agua |
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| Cueva de Los Postes |













Qué sitio más bonito. Cuando pase por tu tierra fijo que lo visito. La Cueva del Agua es preciosa y la de los Postes rezuma una historia increíble. Me estás enganchando en esto Prima. Por cierto
ResponderEliminar¿Sigue en pie el proyecto "Orígenes" o ya ha finalizado?
¿Qué es exactamente un cráneo trepanado?
A ver si te buscas algo cerca de aquí para visitar.
Un beso.
Gracias Carlos. Siii, el Proyecto Orígenes sigue su rumbo, sólo llevan 15 años trabajando, este sitio es de los que tiene mucho registro por investigar, esperemos que sigan y no tengan que pararlo por falta de presupuesto ya que dará muy buenos resultados.Además, ahora que están en un momento bueno con el hallazgo de las falanges de homínidos. Es un sitio que dará mucho que hablar en investigación. Yo creo, por lo que he visto queda lo mejor aún por salir.
ResponderEliminarUn cráneo trepanado es cuando se le hace una perforación en el cráneo, valga la redundancia, con fines curativos, en aquella época como no había anestesia se hacía con hierbas, imaginate el dolor..Se tenía la creencia que el dolor era causado por los malos espíritus y salían por ahí...
Todas las cuevas son bonitas, pero la de Masero es preciosa, es una cueva que está en formación y es la más grande y la que está más cuidada,es un vivero de karst, es muy llamativa por el tipo de espeleotemas que tiene, es la más espectacular de las cinco pero ahora mismo está cerrada por una serie de acondicionamiento, pero para el próximo año quieren reabrirla...y el entorno que tiene de encinas y alcornoque es ideal, su biodiversidad es riquísima, en cuanto geología, flora y fauna... Sí, tienes que pasar a visitarla.Lo peor para ti es que no dejan echar fotos...lo tienes que guardar en la retina..jaja.
Ya haremos algo cuando subamos. Un beso primo.