jueves, 14 de febrero de 2019

EL PERRO, EN UN CONTEXTO FUNERARIO DURANTE EL NEOLÍTICO MEDIO


La revista Journal of Archaeological Science: Reports ha publicado un estudio sobre los enterramientos de perros como rito funerario entre las poblaciones neolíticas del nordeste peninsular.
Un trabajo exhaustivo realizado por un equipo de zooarqueólogos y arqueólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y de la Universidad de Barcelona (UB), que nos aporta nuevos datos basados en análisis de zooarqueología e isótopos de los huesos de una muestra de 26 ejemplares de perros (Canis familiaris).

“En la Península Ibérica, las comunidades neolíticas comenzaron una actividad ceremonial relacionada con el sacrificio y el entierro de perros.

El estudio se ha centrado en cuatro sitios arqueológicos de la franja costera catalana: Camí de Can Grau, La Serreta, Ca l'Arnella y Bòbila Madurell.
Los autores interpretan la función que tenían los perros en estos enterramientos, que se consideraban ofrendas al acompañante, y este uso más antiguo del animal representa el uso más antiguo de este animal en el contexto de los entierros dentro del espacio estudiado.
Los perros tenían entre un mes y seis años de edad y entre 40 y 50 centímetros de altura en la cruz. Estos animales fueron enterrados en tumbas circulares, junto con o entre humanos, aunque también se han hallado separados en tumbas próximas. Los esqueletos estaban en conexión anatómica: algunos semicompletos, otros completos, pero no presentaban ni fracturas ni marcas de manipulación ni trazas de depredadores.
Del estudio isótopico de los huesos se desprende que la dieta de estos animales era mixta, muy parecida a la de los humanos, con una elevada presencia de cereales, como el trigo, y de verduras.  En dos cachorros y dos adultos se ha precisado que la alimentación fue completamente vegetariana y, en muy pocos casos, fue rica en proteína animal.

“Los isótopos estables muestran similitudes entre las dietas humanas y caninas”.

Los autores también plantean la idea de que estos animales desempeñaron un papel importante en la vida de las poblaciones neolíticas, como guardián de rebaños y vigilantes de los asentamientos frente a posibles depredadores. Al tener una relación tan estrecha, se convirtieron en compañeros en la muerte o en símbolos de los rituales.
Un trabajo muy interesante que confirma la presencia de perros en espacios sagrados y funerarios del neolítico medio (4.200-3.600 cal a. C.). Aunque otros trabajos prevían que los perros en determinados yacimientos desempeñaban una función ritual y de acompañamiento al difunto, no se había constatado con rigor metodológico en la investigación cualitativa.


Referencia:

-Albizuri, S, Nadal, J., Martín, P., Gibaja, J.F., Martín Cólliga, A., Esteve, X., Olmos, X., Martín, M., Pozo, R., López-Onaindia, D., Subirá, M.E., 2019: “Dogs in funerary contexts during the Middle Neolithic in the northeastern Iberian Peninsula (5-early y th millennium BCE)”. Journal of Archaeological Science: Reports. Vol. 24.


Foto: Journal of Archaeological

Foto: Journal of Archaeological
Foto: Journal of Archaeological


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