domingo, 2 de abril de 2017

LOS NEANDERTALES TALLABAN LOS HUESOS DE CÓRVIDOS COMO ADORNO PERSONAL

En la revista PLos ONE se ha publicado un artículo de Ana Majkic,  de la Universidad de Burdeos (Francia), en el que se evidencia la presencia de muescas en el radio de un cuervo (Corvus corax) del yacimiento de Zaskalnaya VI, en Crimea. El útil en sí presenta siete muescas y proviene de un nivel arqueológico con una datación entre 38 y 43 cal. Ka BP.
El trabajo tiene como finalidad examinar el grado de regularidad y la intencionalidad de este grupo de muescas mediante análisis tecnológicos y morfométricos, así como mediante un estudio experimental comparativo.
La fauna de la capa III del yacimiento incluye mamut, rinoceronte, caballo, saiga, renos, megaloceros, ciervos, lobo, liebre y roedores pequeños. También está  el delfín común.
Se ha determinado que el agente responsable de la acumulación de huesos y de su modificación ha sido producido por los seres humanos. Aunque la muestra ósea está muy fragmentada, se observa que los carnívoros de pequeño tamaño también desempeñaron un papel. Determinados huesos de mamut se utilizaron como combustible y los de las extremidades del caballo se emplearon como materia prima para la fabricación de artefactos, como retocadores y pulidores.
En los últimos años, se han realizado una serie de trabajos científicos donde se  pone de manifiesto que los neandertales llevaron a cabo una serie de trabajos, sobre los huesos de determinadas aves, con una finalidad simbólica y no de carnicería; como así, ha quedado reflejado en determinados yacimientos Musterienses y Chatelperroniense como Fumane, Río Seco en Italia; Baume de Gigny, la Ferrassie, Combe Grenal, Les Fieux, Mandril, Grotte de L’hyéne, Grotte du Renne, Grotte du Noisetier, Pech de l’ Aze, en Francia;  cueva de Gorham, Vanguard, Ibex en Gibraltar; y  Krapina en Croacia. Se ha demostrado que las falanges terminales de siete especies de aves presentan marcas de corte que indican que los neandertales eliminaban intencionalmente las garras para utilizarlas como colgantes. Sin embargo, además de estos yacimientos, en Fumane, Italia; Grotte du Noisettier, Lazareto y Le Fieux, en Francia; Salzgitter-Lebenstedt, en Alemania;  Vanguard y cueva de Gorham, en Gibraltar, se han encontrado restos óseos con marcas de corte y raspado en los huesos de las extremidades superiores, lo que indica que las plumas fueron separadas de las alas. Estas evidencias han sido interpretadas por los investigadores de dichos trabajos como un indicio de que los neandertales emplearon dichos objetos como adornos personales.
Tales hechos han llevado a este grupo a determinar que las muescas adicionales en los restos del cuervo hallados en  Zaskalnaya VI   podrían haber sido realizadas intencionalmente por los neandertales para crear un patrón visualmente consistente y, tal vez, simbólico, en contraposición a las actividades de carnicería.


Referencia
 
- Majkic, A; Evans, S; Stepanchuk,  V; Tsvelyka, A; d’Errico, F, 2017: A decorated raven bone from the Zaskalnaya VI (Kolosovskaya) Neanderthal site, Crimea.  Plos  One 12 (3).








domingo, 26 de marzo de 2017

MUSEO DE LA ADUANA DE MÁLAGA / MUSEUM OF CUSTOMS OF MALAGA

En diciembre, abrió sus puertas el nuevo Museo de Málaga en el Palacio de la Aduana. Este proyecto empezó a gestarse hace más de diez años, cuando un grupo de personas de todos los ámbitos de la vida cultural malagueña comenzó a reclamar un nuevo destino cultural para este edificio neoclásico de finales del XVIII. En un principio, acogió lo que fue la Aduana del puerto (Centro Administrativo ante la intensa actividad comercial de la ciudad); posteriormente, pasó a ser la Fábrica de Tabaco, para terminar siendo la sede de la Subdelegación de Gobierno; y actualmente, ha sabido acoger en un mismo espacio el Antiguo Museo Provincial de Bellas Artes (1913) y el Museo Arqueológico Provincial (194), uniendo así Arte y Arqueología.
El edificio ha sido rehabilitado respetando los valores históricos y arquitectónicos del palacio, así como su adaptación a las necesidades del nuevo espacio expositivo y museográfico. 
La ubicación del nuevo museo es excelente: por una parte, se le ha dado un nuevo uso a un edificio que estaba desmantelado; y,  en segundo lugar, ocupa un lugar privilegiado dentro del casco histórico de la ciudad, muy cerca de la Alcazaba, el Teatro Romano, etc.; es un complemento más a la vida cultural y patrimonial de la capital. De esta forma, ha pasado a ser  el museo más grande de Andalucía.
La segunda planta está dedicada a la arqueología, donde se exponen piezas que abarcan desde la Prehistoria hasta la Edad Media. Te dan la bienvenida en las salas 1 y 2, un conjunto de matronas de la abundancia. Este conjunto de grandes piezas fue descubierto en Cártama y pertenece a la colección loringiana, creada por los marqueses Lorinng-Heredia a partir de la segunda mitad del s. XIX.
Las primeras vitrinas de la sala 3 están dedicadas a una pequeña colección de industria lítica del Paleolítico Inferior (180.000-120.000 AP) y del Paleolítico Medio (70.000-40.000 AP), en la que se fabricaban raederas, denticulados y puntas, utilizados para descarnar animales y trabajar la madera. Estos materiales provienen de los yacimientos de la cueva del Boquete de Zafarraya, de la cueva de Bajondillo y de la cueva de las Palomas, entre otros.
También se ha expuesto la mandíbula de Homo neanderthalensis del Boquete de Zafarraya, así como una selección de restos de fauna pertenecientes a hiena, cuón, oso pardo y león de las cavernas. 
La dieta de los neandertales que ocuparon esta zona se basaba en cabras montesas, caballos, ciervos y bóvidos; también aprovechaban los recursos marinos, como los bivalvos, que eran un complemento de su dieta, como se ha evidenciado en la cueva de Bajondillo (Torremolinos).
En el Paleolítico Superior, en la cueva de Nerja se han recuperado restos de un hogar en el que se quemaron piñas, recolectadas en los bosques cercanos para obtener piñones, fuente de proteínas. La base de su economía era la caza de cabras montesas, ciervos, conejos…, complementada con recursos marinos, como focas, peces, moluscos y aves. Algunos de estos recursos le sirvieron para fabricar sus adornos personales y también se evidencian sus representaciones pictóricas rupestres.
También hay que destacar la Venus de Benaoján, hallada en la cueva de la Pileta y realizada en cerámica. Un hipogeo que nos muestra una reconstrucción de una tumba púnica con un rico ajuar.
Otra de las muestras estrella del museo es la tumba del guerrero, recuperada en 2012 durante una excavación arqueológica en el casco antiguo de Málaga. En esta cámara mortuoria del s. IV a. C, junto a los restos inhumados de un varón de mediana edad, se encontraron restos de un ajuar de un soldado griego. Una de las piezas es el casco corintio.
Las salas 4 y 5 están dedicadas a la cultura romana y a la de al-Ándalus. Colecciones completas y muy interesantes de ambas culturas, con una rica exposición de cerámicas, bronces, ataifores, estelas, etc.
Un gran protagonista de estas salas es el mosaico romano del Nacimiento de Venus, descubierto en Cártama. Se creó para servir de suelo a un edificio termal de finales del s. II d. C. En el centro de la composición, la diosa navega en una concha.
Una de las dependencias que me ha gustado mucho y que he visto muy interesante, de hecho, es la primera vez que la veo en un museo: el Almacén, donde se encuentran los fondos del museo; es decir, todo el registro que se encuentra en una excavación se deposita en este almacén, y después se realiza una selección de las piezas más interesantes para exponerlas al público. La parte más llamativa, a mi juicio, es la de la prehistoria, que se exhibe en grandes muebles con cajones que el público puede abrir para observarla.
Sólo me queda decir que nos encontramos ante un excelente edificio rehabilitado, que ha intentado aunar arqueología y arte, con una atractiva colección de pintura decimonónica y del s. XX., que provocan una serie de acciones físicas en el visitante, así como acciones sensoriales, intelectuales, emocionales y estéticas.

También felicitar a todos los malagueños y malagueñas que, durante estos años, han perseverado en su intento de que este edificio abriera sus puertas, y a todos los profesionales que han participado en el montaje de esta obra museográfica.



















viernes, 10 de marzo de 2017

ABRIGO DE PINTURAS RUPESTRES PEÑA DEL ÁGUILA (Magacela, Extremadura) / SHELTER PAINTINGS RUBY PEÑA DEL AGUILA (Magacela, Extremadura).



Magacela es un pequeño pueblo pacense de la comarca de La Serena, pero, a pesar de su pequeñez, tiene raíces bien profundas en los albores de la historia; por ello, fue declarada en 1994 Bien de Interés Cultural.
Un ejemplo de ello lo tenemos en el abrigo de Peña del Águila, situado en la vertiente norte de la Sierra de Magacela; geológicamente, está formado por dos farallones de cuarcita en ángulo; alcanza los 15 m de altura y se sitúa a 1400 m de altitud. Su situación le confiere una personalidad propia, ya que desde aquí se tiene una visibilidad perfecta de toda la zona de llanura, lo que denota un lugar estratégico por su privilegiada ubicación.
Estas covachas, decoradas con pinturas, delimitan zonas de control territorial y suelen ser ricas en recursos naturales y habitadas por sociedades neolíticas y del calcolítico.
Las pinturas rupestres encontradas en esta sierra se localizan en abrigos o paredes rocosas; los paneles pictóricos dentro del yacimiento no siguen ningún tipo de preferencia predispuesta; sí, se organizan en torno a tres temáticas: las zoomorfas (formas de animales), las antropomorfas (formas humanas) e ideomorfas (signos de carácter abstracto).
La técnica utilizada en este abrigo es mayormente de figuras monocromas, y los tonos van desde el rojo, el negro y el blanco. Llama la atención el grueso de los trazos y su sencillez, que suelen ser rectos o curvos. En el abrigo se han localizado hasta 26 paneles con pinturas: el grupo de los zoomorfos que representan a cérvidos, cápridos y osos; el grupo de los soliformes (figuras que recuerdan a un sol); digitaciones (puntuaciones realizadas con las yemas de los dedos); esteliformes; tectiformes; y algunas escenas formadas por antropomorfos agrupados en pequeños grupos, algunas con sensación de movimiento.
Es un lugar interesante para el estudio de las sociedades neolíticas y, a pesar de los presupuestos bajos con los que suelen contar este tipo de poblaciones, se encuentra muy bien protegido de los daños que pueda sufrir por el exterior.
Magacela es un pueblo que se encuentra en la ladera de una rocosa sierra cuarcítica que surge en medio de una penillanura, como la de la comarca de La Serena, lo que le ha conferido siempre una naturaleza propia, y su gente ha sabido conservar, a lo largo del tiempo, este rico legado que le han dejado sus antepasados.  Su rico patrimonio, acumulado tanto por las sociedades neolíticas como por las de la edad del bronce, fortificaciones celtas, romanas y árabes, ha sabido integrarlo en sus formas urbanas, con unas calles bien cuidadas y respetando las formas constructivas del pasado. Un pueblo encantador y recomendable de visitar por su riqueza patrimonial y por su gente.




Soliforme


Ancoriforme en línea



Escena de antropomorfos en línea

Zoomorfos