El yacimiento de Castellón Alto se encuentra en el
término municipal de Galera (Granada), a un kilómetro del centro urbano y
próximo al río Galera.
Este poblado pertenece a una de las culturas prehistóricas más avanzadas de la Península
Ibérica. En estos momentos, se trata de la Cultura del Argar, y podemos considerarla como una de las primeras sociedades organizadas, donde lo igualitario ya
no existe y comienza claramente a jerarquizarse la sociedad e irán sentando las
bases, tanto sociales como económicas, que darán más tarde origen a la cultura
ibérica.
En la década de los ochenta se llevó a cabo una
serie de intervenciones en los yacimientos de Castellón Alto, Loma de la
Balunca y Terrera del Reloj, a cargo del Departamento de Prehistoria de la Universidad de Granada. En concreto, en Castellón Alto se realizaron varias
campañas en los años 1983 y 1989.
Estos trabajos han aportado un nuevo enfoque a las investigaciones sobre la cultura argárica en esta zona.
En 1996, el poblado de Castellón Alto (1.500 a. de.) C) Fue declarado Bien de Interés Cultural y, a partir de entonces, puede ser visitado por el público.
El yacimiento se encuentra situado en un enclave
excepcional, sobre un promontorio de yeso, que da la sensación de una fortaleza, ya que dispone de fuertes pendientes, sin que existan zonas llanas en ellos, y las
que existen han sido realizadas por el hombre.
El poblado está
distribuido en tres terrazas naturales, en la parte más alta amurallada la
constituye la acrópolis (donde se encuentra una estructura de cisterna, un
horno y un número elevado de sepulturas que denotan por el ajuar y por las
características antropológicas de los inhumados, su pertenencia a la clase
social más elevada del poblado), y en la ladera oriental del cerro contiguo se
encuentra igualmente estructurada en otras terrazas, donde se sitúan las
viviendas a las que se accede a través de calles.
Debido a la complejidad del terreno y a su altura, estos cerros tienen un fuerte carácter defensivo, generalmente accesibles por un solo punto, y cuentan con una alta visibilidad de toda la Vega. Las zonas de hábitat
se sitúan en la solana, como protección contra los fuertes vientos del
norte.
El esquema urbanístico
se caracteriza por la presencia de varias unidades de habitación de gran tamaño. A veces, las viviendas se sitúan en dos planos diferentes y presentan
estancias alargadas donde se realizan las actividades domésticas.
Las casas están construidas con piedras
de areniscas propias de la zona y con materiales vegetales. Su interior suele
estar formado por varias habitaciones, separadas por pequeños tabiques elaborados con cañas y barro. La existencia de hoyos de poste junto a las
puertas nos indica que la puerta estaría suspendida, posiblemente formada por esteras de esparto o pieles.
El suelo de las viviendas está formado por una capa
endurecida de barro rojizo; en otras, se presenta con lajas planas de pizarra o
de pequeñas piedras de areniscas que conforman un auténtico enlosado. En
algunas de las viviendas se han conservado bancos corridos de piedra junto a los
muros de aterrazamiento, recubiertos con una capa de adobe rojizo. También
existen molinos asentados sobre poyetes de piedra, estructuras de
almacenamiento formadas por lojas de pizarra hincadas en el terreno,
que contienen en su interior vajillas de cerámica y silos excavados en la roca.
También quedan muy bien reflejadas las sepulturas dentro de las viviendas; en este yacimiento son corrientes las covachas realizadas en el muro o en el corte de la roca que forma la pared posterior de las cabañas; una abertura o boca de forma
ovoide da paso a una cuevecilla de planta oval y de tamaño variable, aunque
suelen rondar el metro en su lado más largo.
La boca está tapada con losas planas de areniscas y piedras pequeñas en los huecos; a veces,
las losas han sido sustituidas por tablas o troncos de madera. Los niños son
enterrados en vasijas funerarias y en fosas simples delante de las covachas.
También se han recuperado enterramientos dobles compuestos por dos niños, dos jóvenes, un varón adulto y un niño o un joven. En algunas ocasiones, la
inhumación es triple o cuádruple, y los enterrados junto a la pareja son jóvenes o niños.
En cuanto a las estrategias de subsistencia implementadas en el poblado, podemos decir que estaban basadas en una economía
de producción (agricultura y ganadería). Se practicaba la agricultura de secano junto al cultivo en los valles fluviales, en pequeños huertos, y se realizaba el pastoreo de
importantes rebaños de ovejas y cabras.
También desempeña un papel importante la cría de cerdos, bóvidos y caballos. Posiblemente, los caballos
y bóvidos se utilizaban para la tracción y la carga en los trabajos agrícolas y metalúrgicos, y cuando alcanzaban la edad adulta eran sacrificados para su consumo. Los perros eran otros de los animales presentes en los poblados; la presencia de esqueletos completos podía indicar una relación especial con el hombre y también podría haberles servido para el cuidado del ganado; la presencia de marcas de corte en algunos restos nos indica que fueron comidos
por estas poblaciones.
En este poblado se han recuperado restos de fauna depositados de forma ritual junto al muerto, lo que señala una diferenciación respecto de los que no presentan ningún resto, posiblemente en relación
con la propiedad de los rebaños.
También
existe diferenciación entre algunas sepulturas, donde algunas contienen restos de ovicápridos , y en otras se han
recuperado restos de vaca, con un rico ajuar compuesto por pendientes de plata,
puñal, hacha y pulsera de bronce, collar, tela, vaso globular, olla de paredes
rectas y huesos de vaca.
Esta diferenciación entre ovicápridos y vacas posiblemente señale una separación social importante, pues la posesión de una vaca implica el control sobre los pastos más ricos, a la par que un mayor acceso a productos derivados, como la leche y el queso.
Actividades como la caza, la pesca y la recolección de
plantas silvestres para su consumo desempeñaron un papel secundario entre las actividades dedicadas al aprovisionamiento de alimentos, aunque el medio ambiente circundante proveía de elementos tan necesarios como la madera para la construcción, la leña para los fuegos y fibras vegetales para la fabricación de
cestos y cuerdas.
Gracias a los trabajos de restauración y consolidación para la puesta en valor del yacimiento, podemos hacer un recorrido por el asentamiento, donde se nos muestran las características urbanísticas y constructivas de este poblado, lo que te permite adentrarte en el conocimiento de la cultura del Bronce, en concreto, del mundo argárico.
Donde se han aunado todos los conocimientos que han aportado las
diferentes disciplinas para sacar a la
luz una nueva concepción de la comprensión del patrimonio arqueológico.
Parte del material recuperado en las excavaciones se
encuentra expuesto en el museo comarcal de Galera; otra gran parte fue expoliada.









Bien aprovechado por tu parte ese viaje...el enclave muy interesante, y las personas encargadas de mostrar el yacimiento muy amables.
ResponderEliminarAdemás, muy volcadas las dos guías, tanto la del yacimiento como la del museo de Galera, que también merece una visita, en que disfrutes de la visita del yacimiento y de que conozcas los modos de vida y de trabajo de estas sociedades. En esta población se ha llevado muy bien todo la gestión de su rico patrimonio. Saludos Salvador.
EliminarGracias por tu información y fotos.Me gusta la arqueología.Hace muchos años mi familia vivía en Castillejar (La Sacristía.Mi abuelo nos contaba que había visto restos de un asentamiento.Pero se centran solo en Orce y Galera.Un saludo.
ResponderEliminarGracias Geli, me alegro que te haya gustado. Un saludo
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