viernes, 20 de diciembre de 2024

CÁDIZ, UNA PROVINCIA CON SALERO



El jueves 19 tuvo lugar la presentación del libro "Cádiz, una provincia con salero" de los autores Francisco Giles, Santiago Valiente, José María Carracal y Juan Carlos Neva. El acto se desarrolló en el Palacio de Aranibar, del s. XVII, que representa a las antiguas Casas-Palacio de Cargadores a Indias y que hoy día alberga el Centro de Interpretación "El Puerto de los Cargadores a Indias"; en el proceso de rehabilitación de dicho edificio, señalar que uno de los autores (Paco Giles) participó en la coordinación de los trabajos. Es una pena que este centro no albergue más eventos de este tipo, porque sus salas son una maravilla.

Cádiz, una provincia con salero, es un recorrido por la geología y la geografía de la provincia para ahondar en los yacimientos arqueológicos relacionados con las salinas, haciendo hincapié en las salinas de Iptuci, Arroyo Hondo, las salinas del Molino, del Carmen, las de Hortales y la Vega Salada de Jédula, entre otros…, es decir, un recorrido histórico por las salinas continentales.

Los autores han relacionado estos yacimientos con las vías pecuarias, que desempeñaron un papel fundamental en su desarrollo.  Un trabajo realizado con rigor científico y sobre una temática que los autores conocen muy bien. Un libro divulgativo que nos aporta mucha información sobre el mundo de la sal continental, en un enclave que siempre mira hacia las salinas marinas.

Sin lugar a dudas, es un libro que disfrutaremos de leer y será muy bien acogido por todas las personas que disfrutan del conocimiento de la historia y la arqueología.

Los autores también dejan una puerta abierta a todos aquellos investigadores jóvenes que quieran seguir profundizando en esta temática.          ¡Felicidades!


                                                           


jueves, 12 de diciembre de 2024

CÁCERES EL VIEJO (Cáceres).

 A las afueras de la ciudad de Cáceres, se conserva lo que fue el campamento romano más grande de toda la Península Ibérica: Cáceres el Viejo.

En Roma se produjo una serie de acontecimientos que sumergió al Imperio Romano en una profunda crisis: por un lado, la guerra civil entre Mario y Sila; por otro, el levantamiento de Sertorio en Hispania. El Senado romano tuvo que enviar sus tropas a la península; por ello, en Cáceres el Viejo se encuentra la mejor representación de la castramentación romana de la época republicana.

Los primeros en intervenir en el yacimiento fueron Adolf Schulten, arqueólogo alemán, y  Simón Benito Boxoyo, que excavaron el campamento militar con presupuestos de la Diputación durante tres campañas: 1927, 1928 y 1930. Y Schulten estableció que este, Castra Caecilia, estaba diseñado para albergar a 12.000 legionarios. El campamento fue  fundado por Quinto Cecilio Metelo en torno al año 80 y desapareció en el 79 a. C, en su campaña contra Sertorio. El recinto ocupa un área rectangular de 24 hectáreas, con una muralla de 4 m de ancho y cinco puertas, y cuenta con dos fosos perimetrales para su defensa. Se descubrió lo que sería un pequeño templo, donde apareció una serie de objetos, entre ellos un altar votivo de barro cocido con la cabeza de Zeus-Serapis en relieve y una figurilla de bronce que representa a Minerva; también un conjunto de ánforas, vasijas de mesa, lucernas, armas y monedas. Schulten dejó algunas piezas recuperadas del yacimiento en el Museo de La Veletas, pero las más representativas se las llevó a Alemania y aún permanecen allí, como muchas otras provenientes de otros yacimientos de la península.

Setenta años después de las intervenciones de Schulten, la Junta de Extremadura, a través de la Consejería de Cultura, ha querido poner en valor el yacimiento mediante el proyecto Ruta de la Plata (Alba Plata) en 2001. A partir de aquí, se llevaron a cabo las últimas excavaciones para poner al descubierto algunos sectores de las defensas y del interior del campamento. Asimismo, la antigua casa de labor de la finca se ha destinado a un Centro de Interpretación del yacimiento, que acoge diversos recursos didácticos para los visitantes (maquetas del campamento, recreaciones, paneles informativos, armaduras, habitaciones, objetos…). Este Centro pertenece a la red de Museos de Identidad de Extremadura.

Sin lugar a dudas, es un lugar muy singular para visitar, no solo por su contenido histórico-arqueológico, sino también por su rica biodiversidad faunística que encierra los Llanos de Cáceres, para el avistamiento de aves, y por unas vistas maravillosas que muy pronto dejarán de serlo, debido a la fuerte presión que ejercen las instalaciones de paneles solares que se van a extender por todo su contorno. Es una pena que desde 2001 no se hayan retomado las excavaciones en un sitio tan emblemático y único en la Península Ibérica, para conocer todo el entramado de la organización militar de las legiones romanas en el campo de batalla.












sábado, 30 de noviembre de 2024

CUEVA DE LOS ENEBRALEJOS (Prádena-Segovia).

 La cueva se encuentra en el pueblo de Prádena de la Sierra y constituye la mejor representación de la provincia de Segovia desde los puntos de vista geográfico, espeleológico y arqueológico.

Fue descubierta en los años 30 del siglo pasado, a raíz de unos trabajos de perforación de un pozo, pero no fue acondicionada para ser visitada hasta 1983 y, desde 1995, está abierta al público. Tiene un desarrollo de 3630 m y una profundidad de 13 m. Sus salas están adornadas con estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas y banderas; pero también fue una cavidad habitada por comunidades prehistóricas, que han dejado su huella en forma de grabados, enterramientos y diversos objetos de la vida cotidiana. Está declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica.

La cueva se encuentra distribuida en tres salas o galerías; en la primera se localizan los pozos excavados en el suelo, dónde aparecen los enterramientos del neolítico y calcolítico, acompañado de su ajuar con vasos de cerámica e ídolo de piedra; en la sala segunda se hallan las pinturas en negro que representan a un cazador y un ciervo y diferentes grabados; la tercera sala, conocida como santuario, porque contiene ofrendas y ritos a los muertos. 

En 1964, Ignacio Burdiel realiza una breve descripción de la cavidad desde una perspectiva arqueológica e identifica la zona como un lugar sepulcral donde se encuentran numerosos enterramientos. 

En 1967, E. Ceballos, E. Gómez y A. Llobet realizaron un estudio sobre los grabados rupestres presentes en su interior. En 1970 se realiza la primera intervención arqueológica por V. Ruiz Argilés y, en 1984, Luciano Municio asumen la dirección de una nueva fase de investigaciones centrada ya en las necrópolis de la Edad del Bronce y establecen las posibles relaciones entre estas comunidades y las manifestaciones de arte rupestre que decoran las paredes y techos.

El poblado de estos grupos humanos no se conserva, pero sí su cultura material, como herramientas, cerámica y fauna. Era una comunidad agrícola-ganadera que practicaba estas formas de trabajo como estructura básica de subsistencia, a pesar de ser conocedora de la metalurgia del cobre, como lo indican los restos de fundición hallados.

Estas comunidades de la Edad del Bronce usaban la cueva como necrópolis, que, según los análisis de carbono 14, se sitúa entre 2.120 y 1.850 a.C. A estos enterramientos estaban asociados vasos de cerámica, objetos de hueso y ofrendas de alimentos, lo cual se evidencia por la abundancia de restos óseos de animales que aparecen junto a las inhumaciones.  En la industria lítica destacan las puntas de flecha de pedúnculo y aletas, así como los cuchillos tallados en láminas de sílex. También hay que destacar las hachas y azuelas hechas en fibrolita.

En lo referente al trabajo realizado sobre hueso, destacan los elementos de adorno y punzones realizados en metápodos de herbívoros, espátulas y puntas de flecha fusiformes, así como un ídolo de caliza. Los paneles con representaciones de grabados y pinturas se sitúan en las áreas de enterramiento. Entre los motivos destacan las representaciones de rejillas, zigzags, semicírculos. Sólo están representados dos antropomorfos y manifestaciones artísticas de tipo esquemático. En general, podemos determinar que en Prádena se sitúan los primeros momentos de la introducción de la metalurgia, en la Meseta Central, entre el III y el II milenios a. C. 

La cueva de los Enebralejos es de gran belleza geológica y, a pesar de estar abierta al público, goza de una buena conservación debido al control exhaustivo que ejercen las personas de la empresa encargada de su custodia y visitas. En el recinto de la entrada, en la cavidad, hay un parque arqueológico con cabañas prehistóricas donde se realizan talleres para aproximar a los visitantes a los modos de vida de las poblaciones prehistóricas, desde los primeros poblados al aire libre. Cuentan con todo tipo de réplicas de útiles de la vida cotidiana. 

Nuestro agradecimiento a José María Moreno, guía de la cavidad, por sus explicaciones y por poder disfrutar de una visita personalizada.

Referencia

-J. Bielsa, J.; Gutiérrez, L.; Municio, 1999: Guía de la Cueva de los Enebralejos. G.E.TALPA.

-L. Municipio, 1990: Cueva de los Enebralejos (Prádena-Segovia). NUMANTIA.













domingo, 20 de octubre de 2024

EXPOSICIÓN VENERADAS Y TEMIDAS. El poder femenino en el arte y las creencias.

 En Sevilla se encuentra expuesta la exposición Veneradas y Temidas en el Pabellón de CaixaForum. Un conjunto de esculturas, objetos sagrados y obras de arte procedentes de varios continentes, desde el mundo antiguo hasta la actualidad, seleccionado con gran exquisitez, te adentra en el mundo de la espiritualidad femenina.

Esta exposición nos muestra cómo diosas, santas, demonios y otros seres espirituales han desempeñado un papel relevante en nuestra comprensión del mundo. Como digo, son 154 piezas, seleccionadas con gran elegancia, provenientes del British Museum, que se entremezclan con obras de artistas contemporáneos que te invitan a reflexionar sobre el poder femenino y la feminidad en la sociedad actual… Una exposición muy recomendable.












domingo, 25 de agosto de 2024

EL TESORO DE ALISEDA (Cáceres)

Tesoro es una palabra que, a lo largo del tiempo, ha dado lugar a muchos tópicos literarios; además, nos ha venido de la mano de los templos y las tumbas. Hay muchos tipos de tesoros; hoy nos vamos a centrar en los de oro.

En el primer tercio y a lo largo de mediados del siglo pasado fue apareciendo, de forma fortuita, una serie de tesoros áureos que han pasado a formar parte de nuestro patrimonio. El primero fue el Tesoro de Aliseda (Cáceres). Después vinieron muchos más como: el Tesoro de Bodonal de la Sierra (Badajoz), Tesoro de Caldas de Reis (Pontevedra), Tesoro de Segura de León (Badajoz), Tesoro de Villena (Alicante)… la mayoría de ellos pertenecientes a la Edad del Bronce; también el Tesoro del Carambolo (Sevilla), Tesoro de Ébora (Cádiz), Tesoro de La Puebla de los Infantes (Sevilla), y Tesoro de Mairena de Alcor (Sevilla), adscritos a la cultura púnico-turdetana.

El tesoro de Aliseda fue descubierto (en febrero de 1920) de forma accidental por Jenaro, un niño que acompañaba a sus tíos, Juan Jesús y Victoriano Rodríguez Santano, a extraer arcilla para hacer tejas, en el término de Aliseda (Cáceres).

Este conjunto de joyas fue vendido a un joyero en Cáceres. El Ayuntamiento, tras conocer la noticia, puso en conocimiento de las autoridades judiciales y las alhajas fueron confiscadas. La intervención del arqueólogo D. Juan Ramón Mélida a la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Cáceres y, posteriormente, a la Junta Superior de Excavaciones y Antigüedades, determinaron que el Tesoro debía de estar custodiado en el Museo Arqueológico Nacional, por el excepcional valor artístico y por el exquisito trabajo de orfebrería que mostraban las piezas, así pasaron a formar parte del patrimonio del Estado, previa aplicación de la Ley de Excavaciones de 1911.

El conjunto de piezas ascendía a 350 objetos de oro, plata, bronce, vidrio y piedras preciosas, entre los que destacaban una diadema, tres collares con simbología diferente, brazaletes, ocho anillos, dos arracadas, un cinturón compuesto por placas de oro, un abalorio con forma de campana, un septum, un torque, cadenas, amuletos y una pátera de oro. Un braseo y una vasija son de plata. El espejo es una pieza de bronce y una jarra de vidrio con inscripciones egipcias. Joyas datadas entre los siglos VII y VI a. C. (período orientalizante).

Estas piezas están realizadas siguiendo técnicas orientales, desarrolladas durante el período de la colonización fenicia de la Península Ibérica. Algunas de las técnicas utilizadas, como el repujado, el laminado, la filigrana y el granulado, siguen vigentes hoy en día.

Aún queda mucho por investigar y determinar si este conjunto de piezas fue un ajuar funerario, como hasta ahora se ha venido afirmando, pero no existen datos suficientes para respaldar esta hipótesis de un enterramiento o de varios. Sólo la aparición del brasero y de la jarra de vidrio constituye un ejemplo de enterramiento.

En los últimos años, la Universidad de Extremadura ha llevado a cabo una serie de intervenciones arqueológicas en la zona, dentro del proyecto GI PRETAGU. Según los trabajos, se ha determinado que no existió ninguna tumba de prestigio, necrópolis ni santuario, como se ha venido postulando. Sin embargo, el registro arqueológico hallado en Las Cortinas ha mostrado una gran similitud con el espacio que excavó Juan Cabré en Ejido, por lo que se ha identificado como un espacio de carácter ritual donde los principales linajes de la zona celebrarían el comienzo de la primavera.

Como apreciamos observando el tesoro, no es una colección análoga de objetos, ya que hay joyas femeninas, hay objetos rituales y también elementos masculinos, es decir, es un conjunto escogido y destacado de piezas que han sido designadas para un ritual de indudable valor sociopolítico y simbólico, cuyos propietarios debieron adquirir progresivamente y administrar a través de diversos mecanismos, como por ejemplo regalos-adquisiciones y que se exhibirían en momentos o situaciones especiales, siendo transmitido de generación en generación.

Los investigadores han llegado a la conclusión, hasta nuevas intervenciones y datos, que en torno al 400 a .C es cuando pudo ser sepultado u ocultado el tesoro de Aliseda, en uno de los espacios de mayor significación político-religiosa de su dominio, como era el área ritual del Ejido-Cortinas, donde era mostrado periódicamente en las fiestas de la primavera y que a través del tiempo este paraje fue abandonado y marcaría el fin de un tiempo y de un ciclo histórico.

En el año 2020 se celebró el centenario del Tesoro de Aliseda con la publicación del libro: “El Tesoro de Aliseda, cien años después. En el laberinto de sus historias”, de A. Rodríguez, I. Pavón, P. Ortiz y D.M. Duque, donde se hace una reflexión de toda la historia y hallazgos que rodean al tesoro con una buena base documental y un Tomo II dedicado a las intervenciones arqueológicas.

La Diputación de Cáceres lleva a cabo un proyecto titulado “Muro Crítico”. Festival de Arte Urbano en el Medio Rural” y, en abril de 2024, el mural de La Arracada ha sido galardonado como el mejor mural del mundo por el organismo internacional Street Art Cities. Este Muro Crítico es un programa de arte urbano que promueve el arte, el diálogo, el medio rural, la crítica. Muchos de estos murales se encuentran repartidos por los pueblos de Extremadura, aportando color y arte a los municipios. Hay que decir que es una iniciativa muy interesante y llamativa.

En el mismo municipio de Aliseda se encuentra el Centro de Interpretación del Tesoro, que comparte edificio con la oficina de Turismo. Aquí hay una sala dedicada al Tesoro. Son réplicas fieles al original. Hay una serie de paneles y audiovisuales que te van introduciendo en el tesoro de Aliseda, pero los que te cuentan, y muy bien, toda la historia son los técnicos Mario y Francisco Javier Cambero, que te adentran en todos los entresijos del tesoro.

Referencias:

- A. Rodríguez, I. Pavón, D. M. Duque, 2020: El Tesoro de Aliseda (Cáceres): una relectura. NORBA. Revista de Historia. Vol. 33, pp 61-98.

- M. A. Orti Belmonte, 2020: El tesoro fenicio de Aliseda (Cáceres). NORBA. Revista de Historia. Vol. 33, pp 15-60.

- A. Rodríguez, I. Pavón, D. M. Duque, 2018: Más allá de las casas. Familias, linajes y comunidades en la protohistoria peninsular. CuPAUAM, n.º 44. Universidad de Extremadura. Servicio de Publicaciones, pp. 237-240.












La Arracada: mural de Sojo, ganador del primer premio. Foto RRSS




martes, 28 de mayo de 2024

DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS




El 18 de mayo se celebró el Día Internacional de los Museos, propuesto por el ICOM (Consejo Internacional de Museos). Esta efeméride se celebra desde el año 1977. El objetivo es concienciar sobre el hecho de que los museos son un importante medio para el intercambio cultural, el enriquecimiento de las culturas y, sobre todo, la paz entre los pueblos.

Este año 2024 se ha dedicado a "Museos por la educación y la investigación", en el que se pretende, a través de las instituciones culturales, proporcionar una experiencia educativa integral.

Por eso, este año, el Museo Arqueológico de Espera, por mediación de su directora, Pepa Lozano, nos ha hecho partícipes y nos ha abierto las puertas del Museo para que por unos días se convierta en un centro educativo. Mediante la ayuda de una alumna aventajada, Carmen, nos ha servido de guía; más que nada, nos ha despertado la curiosidad y la creatividad, y nos ha conducido por los diferentes rincones del museo, explorando sus contenidos. A mí, en particular, me ha tocado explicarle la función que desempeñaban los leones, que se han encontrado en los yacimientos de Carissa Aurelia y Esperilla.

Los museos son piezas fundamentales y espacios vitales donde la educación y la investigación se encuentran para dar forma a nuestra historia y también son una forma de comprender el mundo.

Agradecer a Pepa Lozano su labor divulgativa y reforzar los vínculos con la sociedad a través de la educación, así como a mis compañeras de la Asociación ASPHA, que también han participado en los demás vídeos, como Esperanza Mata, Pepa Lozano Ramírez, Carmen Reimondez y, muy especialmente, a nuestra oyente, Carmen.


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miércoles, 7 de febrero de 2024

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE ALMERÍA

En el Museo Arqueológico de Almería nos encontramos con un nuevo concepto museográfico, donde se combina lo escultórico y lo arqueológico, sin perder, por ello, el rigor científico de las sociedades del pasado. Aquí, las clásicas vitrinas dan paso a un nuevo planteamiento en el que el audiovisual acompaña la exposición de las piezas.

La exposición escultórica comienza en el hall de entrada; se llama Nube de Siret y es una estructura aérea formada a partir de láminas de dibujos con objetos arqueológicos realizados por Luis Siret. Este conjunto de ilustraciones te da la bienvenida con Luis Siret, pionero y precursor de la arqueología del sudeste. Los hermanos belgas Enrique y Luis Siret se instalaron en Almería en 1881, atraídos por la actividad minera; eran ingenieros de minas. 

Luis, durante sus primeros años en la zona, llevó a cabo una amplia actividad arqueológica, que quedó reflejada en su libro Les premiers âges du métal dans le Sud-Est de l’Espagne, que constaba de dos volúmenes: uno sobre la teoría de los registros de los yacimientos y otro, exclusivamente, de láminas. Aquí, Luis Siret manifestó su gran habilidad para el dibujo de campo, tanto de los planos estratigráficos de los asentamientos como de los objetos encontrados, que superaron los 8.000.

Sus estudios sentaron las bases de la secuencia prehistórica desde el Paleolítico hasta la Edad del Hierro. Yacimientos tan emblemáticos como Los Millares, Fuente Álamo, El Algar, Fuente Bermeja… toda la colección arqueológica fue donada al Museo Arqueológico Nacional de Madrid, dado que el Museo de Almería no se creó hasta 1933. La actual ubicación y sede del Museo se remonta a 2006, con una instalación museográfica muy original y bien montada y un rico contenido, tanto en piezas singulares como en colecciones. 

La planta baja es la más espectacular de todas (para mi gusto), porque allí se encuentra un corte estratigráfico de trece metros de altura, que es lo que llamamos una columna estratigráfica, donde podemos visualizar los dieciséis estratos que abarcan desde la roca madre hasta la actualidad. La realidad estratigráfica es fiel a los periodos desarrollados en la secuencia histórica de los yacimientos de Almería; el resto de las secuencias se ha añadido para tener una columna completa y ser lo más didáctico posible para el público. Aquí, toda la planta está dedicada a las primeras sociedades agrícolas y ganaderas del neolítico, sobre todo a la cultura de Los Millares (III milenio antes de nuestra era), donde se reflejan la vida cotidiana de los grupos humanos, su mundo funerario y sus elementos simbólicos, sin olvidar los monumentos funerarios de sus necrópolis.

La segunda planta, destinada a la cultura del Algar, en concreto al yacimiento de Fuente Álamo, con lo más representativo y emblemático que se conserva, además de su riqueza en ajuares. En esta sala, la exposición museográfica se realiza en una rampa, por la que vas ascendiendo según tu estratificación social. Y una tercera planta nos ofrece la sociedad romana y la de Almería islámica. Sin duda, un museo muy recomendable para visitar cuando se pase por Almería, y mis felicitaciones a tod@s las personas que han contribuido al montaje y al diseño de este magnífico museo.