lunes, 12 de octubre de 2015

LA CUEVA O GRUTA DE NIAUX (Francia)

La cueva de Niaux se encuentra a 5 km de Tarascon-sur-Ariège, en el valle de Vicdessos.  Está situada a 678 metros de altitud, en el macizo montañoso del Cap de la Lesse, donde también se encuentran las grutas de Sabart y de Lombrives.
Delante de la entrada de la cueva, sobre una gran terraza, se ha habilitado un espacio museográfico que incluye un pabellón en el que se integra una escultura en acero diseñada por el arquitecto Fuksas.
La cueva cuenta con más de 14 kilómetros de galerías, donde se conserva un magnífico conjunto de pinturas rupestres del Paleolítico Superior, principalmente figuraciones parietales magdalenienses.  El término Magdaleniense le viene del  Abric de La Madeleine, en Dordogne. Es la última cultura del Paleolítico Superior y se le atribuye una antigüedad de entre 18.500 y 10.000 años. Es una cueva que no se puede considerarse un campamento de cazadores del magdaleniense, primero por su ausencia de registro material y segundo por las condiciones climáticas de la cavidad, grandes corrientes de aire frío que se producirían en el interior; posiblemente como campamento estacional utilizaron la grutta de La Vache que se encuentra a 500 metros en la ladera opuesta y ha proporcionado un importante conjunto de herramientas y restos óseos de faunas, así como, registros de hogares.  
En la galería de la entrada se encuentra una serie de signos que podemos agrupar en tres grupos: uno de signos lineales, otro de signos punteados y un tercer grupo de signos complejos. En esta parte de la galería predominan los puntos en rojo.
Una vez recorres los 800 metros de galería que nos separan de la entrada, llegas al “Salón Noir”, una gran sala circular donde se encuentra lo más espectacular de la cueva y donde se concentra casi un centenar de pinturas de animales prehistóricos, que destacan por su realismo y naturalismo en el trazado de las líneas de sus dibujos. Están reagrupadas en seis paneles, distribuidos unos a la derecha y otros a la izquierda, donde las especies talladas son las mismas que las especies pintadas; predominan los bisontes, seguidos de los  mamuts, caballos, cabras montés y ciervo, se observa una preferencia por los herbívoros, donde estos grupos humanos nos dan unas muestras de cómo veían a los animales en la naturaleza, y su delicadeza a la hora de plasmarlo, nos muestran una excelente técnica artística.
Conjuntamente,  en esta sala aparecen los signos angulares, compuestos por dos o tres trazos que convergen. Estos signos son relativamente raros en el arte paleolítico; sin embargo, aquí, en el “Salon Noir”, se pueden observar.
Se han determinado dos zonas de acceso: una entrada daría acceso a la zona del “Salón Noir” y otro acceso sería en la zona de los Clastres, que está en el lado opuesto de la montaña.
En general, la cueva se encuentra en buen estado de conservación, a pesar de las diferentes agresiones externas que ha sufrido, como perturbaciones en las paredes, producidas por la circulación de las aguas que han deteriorado bastante las pinturas y los sustratos de los muros.
Las pinturas están representadas en varios colores procedentes de los bióxidos de hierro, de manganeso y de carbón para los negros.
Podemos decir que, después de las cuevas de Lascaux y Chauvet,  la cueva de Niaux alberga la más rica colección de pinturas rupestres del Magdaleniense, en su mayoría representaciones de animales del entorno, y es la única que se puede visitar en su estado original.

La entrada de la cueva de Niaux.



Entrada y estructura de M. Fuksas.

Espacio museográfico.

El valle de Vicdessos.

Claviformes y figuras indeterminadas realizados a 1500 m de la entrada.

Serie de puntuaciones en rojo.

Cabra montés muy detallada.

Bisonte con una datación por radiocarbono de 12.890 BP.

Bisonte herido del Salón Negro donde se aprecia el dominio del artista al realizar la figura: ojo, hocico, pelo… y la particularidad de dibujar la flecha en el lugar indicado.

Vista general del panel en el que las figuras se superponen: bisontes, caballos, cabras...



Panel con bisontes y cabras.

Bisonte en rojo:  la línea dorsal es de relieve natural.




3 comentarios:

  1. Impresionantes pinturas, espero poder visitarla alguna vez. Yo estuve este verano es Lascaux, pero aquello se ha convertido en un auténtico circo alrededor de la neocueva, que no es lo mismo.

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  2. Esta cueva Javier es la única de Francia que se puede visitar en su estado original, merece la pena si pasas cerca llegarte para visitarla, pero tienes que hacer reserva. Los franceses cuidan muy bien su patrimonio, pero a su vez, también saben sacarle bastante provecho económico, esta cueva sólo se abre al público en verano y te dicen que para protegerla solo se visita en grupos de 20 personas pero están haciendo pases continuamente..una máquina de hacer dinero...pero hay pocas pinturas tan bonitas como las de esta cueva. La de Lascaux es impresionante pero es una neocueva, como bien dices, no es lo mismo..
    Saludos

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  3. Vale la pena visitarla noviembre 202

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