lunes, 12 de junio de 2023

PEÑA TÚ (Llanes, Asturias).


               " La composición ocupa casi toda la pared del fondo del abrigo inferior. Hacia el borde                norte existe profundamente grabada una figura cuyo contorno, hacia la parte                               superior, dibuja un arco de ramas muy prolongadas verticalmente, en línea recta, hacia abajo,                  las cuales se unen en sus extremos inferiores por una barra transversal. En el interior de                       esta figura existen diversas líneas, cuyo conjunto dibuja en la parte superior una cara,                      de la que sólo se marcan dos círculos, y entre ellos una raya vertical                     confusa, representando la nariz… Esta figura, conocida en el país como la                       “Cabeza Gentil”, representa, en nuestra opinión, un ídolo…" (Descripción del conjunto de                           la composición pictórica por E. Hernández-Pacheco-Juan Cabré, 1914). 

En el concejo de Llanes apenas hay estaciones con manifestaciones postpaleolíticas; no así en el arte paleolítico, que está muy extendido. El monumento pictórico de Peña Tú se encuentra en un peñón de arenisca, en lo alto de una montaña, concretamente en el extremo oeste de la Sierra Plana de La Borbolla. En su entorno se han documentado más de cincuenta y seis túmulos megalíticos. Es uno de los conjuntos rupestres esquemáticos más importantes de la Cornisa Cantábrica; de hecho, en el Museo Arqueológico de Oviedo se conserva una réplica de este panel.

Este ídolo es conocido desde finales del s. XIX, por Hernández Pacheco, Vega de Sella, Juan Cabré Aguiló y, posteriormente, por Primitiva Bueno Ramírez y Manuel Fernández Miranda.

En la pared, el abrigo inferior presenta un fondo casi plano, con grabados y pinturas. Existe una figura grabada que, en la parte superior, dibuja un arco con ramas verticalmente muy prolongadas, en línea recta, que se unen en la parte inferior mediante una barra transversal. La parte superior representa una cara en la que sólo se marcan dos círculos y una raya vertical que simula la nariz y un campo rectangular inferior con bandas horizontales paralelas. Las líneas se graban y se pintan de rojo con hematitas. Al lado de la composición, también en posición vertical, aparece un dibujo que representa un puñal de hoja ancha y mango corto y redondeado. Este tipo de representación, en actitud pasiva, es decir, con la punta hacia abajo, lo que indica que estamos en la etapa de introducción de la metalurgia en la zona norte, se asemeja a las producciones metálicas del bronce antiguo. En la parte baja se representan varias figuras de pequeño tamaño que forman un conjunto de seis personajes, y en la parte más izquierda, una sola. Y un grupo de puntos rojos se dispersa por toda la pared trasera del abrigo. Toda esta representación confiere al monumento un carácter funerario o sagrado. Y una peculiaridad dentro del conjunto de ídolos neolíticos o de la primera mitad del metal.

En los alrededores de la Peña, se excavaron algunos túmulos y las prospecciones han arrojado una serie de materiales de superficie del calcolítico. Los materiales de estas excavaciones fueron catalogados por el profesor Manuel González y, posteriormente, en los años 80 del siglo pasado, estudiados por los profesores Pablo Arias y Carlos Pérez. Ya en la época moderna, se conserva un grupo de cruces grabadas y piqueteadas, realizadas durante la cristianización para sacralizar las figuras paganas.

Este tipo de ídolo guarda correspondencia con otros conjuntos de la cornisa cantábrica, como los ídolos de Tabuyo del Monte, Los Sejos y Peña Lostroso, así como con ídolos realizados en el sur de Francia y en otras zonas del sur de la Península.

Referencias:

-H. Hernández Pacheco, Vega de Sella, Juan Cabré Aguiló, 1914: “Las pinturas prehistóricas de Peña Tú”. Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas Memorias n.º 22. Madrid.

-P. Bueno y M. Fernández, 2016: “El Peña Tú de Vidiago, Llanes, Asturias”. Altamira Symposium (Madrid, 1981), pp. 441-458.













martes, 30 de mayo de 2023

TUBO ÓSEO DECORADO CON MOTIVOS ZOOMORFOS EN LA CUEVA TORRE (País Vasco, España).

 

Alcatraz (Morus bassanus) en la costa NW de Cádiz

La cueva Torre se encuentra en el término municipal de Gipuzkoa, en el País Vasco. El yacimiento fue descubierto en 1966, en el marco de un proyecto. Lo que le confiere importancia a esta cueva es el hallazgo de uno de los objetos de arte mueble más exclusivos hasta la fecha, tallado en hueso de alcatraz. En la Península Ibérica hay muy pocos objetos de arte mueble con decoración pericilíndrica que presenten una combinación completa de motivos zoomorfos, de notable excepcionalidad.

El hueso de ave grabado se encontró en el suelo de la cueva al momento del descubrimiento. Y está decorado con representaciones figurativas (ciervos, caballos, cabras, rebecos, uros y figuras antropomorfas), así como con signos como líneas simples, paralelas y zigzagueantes. Hoy en día, la UPV/EHE ha vuelto a valorarlo mediante nuevas técnicas de estudio y de estilística.

Este yacimiento fue estudiado por I. Barandiarán y, posteriormente, excavado en 1982-1983 bajo la dirección de J. Altuna. La estratigrafía de la cueva se remonta a los períodos gravetiense, solutrense y magdalenense.

El alcatraz es un ave marina pelágica que vive en el Atlántico norte, en grandes colonias, en acantilados o en islas. Durante el invierno, cuando acaban su período reproductivo, los jóvenes se desplazan hacia el sur, hacia regiones subpolares; pueden llegar hasta el ecuador. Es un ave que, a lo largo de la historia, ha sido cazada por los seres humanos. Los huesos de las aves han sido ampliamente utilizados por ser huecos, alargados y de sección subcircular o cilíndrica, muy aptos para la fabricación de flautas, silbatos, recipientes para ocre, etc.

El tubo del yacimiento Torre se elaboró a partir del cúbito izquierdo de un alcatraz (Morus bassanus). El objeto fue encontrado en dos trozos debido a una rotura previa y posteriormente se unió. El hueso mide 179 mm de largo y 10 mm de ancho; su sección transversal es subcircular.

Del estudio tafonómico se desprende que uno de los extremos proximales de la epífisis presenta alteraciones causadas por mordeduras de roedores. La superficie del cúbito del ave fue previamente preparada para regularizarla y eliminar las protuberancias óseas. Este proceso se realizó mediante raspado, como lo evidencian las estrías longitudinales en su superficie.

La técnica utilizada para la elaboración de los motivos del tubo fue el grabado de líneas profundas, con sección transversal en forma de V, combinado con un grabado más superficial de detalles y varios signos de muescas.

Las figuras ocupan prácticamente toda la superficie disponible del hueso. La variedad de tipos de líneas y su profundidad indican el uso probable de distintas herramientas líticas. La rotura en el extremo distal del hueso puede haber eliminado pequeñas porciones óseas por diversas razones. Las representaciones siguen un patrón similar en todas ellas: los contornos y los signos se hicieron primero, y las herramientas se pasaron varias veces para hacer surcos profundos.

Las decoraciones formadas por líneas cortas y/o muescas se realizaron posteriormente. Podemos decir que el artista poseía una gran capacidad cognitiva, una percepción estética y una lateralización de las funciones motoras para crear un objeto de esta antigüedad con esa belleza.

Los motivos se describen en el siguiente orden: se comienza con las representaciones figurativas, los animales, los antropomorfos y, por último, los signos.

Las especies representadas son: ciervo (Cervus elaphus), caballo (Equus sp.), rebeco (Rupicapra pyrenaica), cabra montesa (Capra pyrenaica), uro (Bos primigenius), antropomorfo, líneas verticales y signos en zigzag.

El estudio integral de todos los grabados del tubo revela características iconográficas y estilísticas muy similares a las de otros yacimientos de la zona. Las figuras están dispuestas en dos filas, orientadas en direcciones opuestas, con las cabezas proyectadas hacia adelante. Se puede considerar el tubo decorado más completo encontrado, a pesar de no estar atribuido a un contexto estratigráfico, ya que apareció aislado; sin embargo, por sus motivos iconográficos, los autores del estudio lo atribuyen al Magdaleniense Superior Final (13.000-10.500 cal. A.P.). A partir del análisis tafonómico y traceológico, no ha sido posible determinar la funcionalidad del objeto, por lo que se le atribuye un uso multifuncional. Y, por su combinación de motivos y modelos regionales e internacionales, constituyen una clara evidencia de la conexión entre diferentes grupos humanos y de la circulación de ideas, modelos iconográficos y comportamientos humanos.

Referencia:

-          -Asier Erostarbe-Tome, Olivia Rivero, José Miguel Tejero, Álvaro Arrizabalaga, 2023: Revaluation of the Portable Art of Northern Iberia: a Magdalenian Decorated Bone Tube from Torre (Basque Country, Spain). Journal of Paleolithic Archaeology. Vol. 6, article number 13.

 

Calco del grabado del tubo que indica el número de gráficos. Fotos: (Asier et al.,2023)



Ilustración de la anatomía del ala del alcatraz y de la ubicación del cúbito.

Decoración y huellas de fabricación

Animales grabados en el tubo

Diferentes signos grabados en el tubo.


miércoles, 24 de mayo de 2023

DÓLMENES CRISTIANIZADOS EN PORTUGAL

Los grandes monumentos megalíticos construidos con bloques de piedra se han extendido por toda Europa occidental, desde el neolítico hasta los siglos II y I a. n. e.

Los registros megalíticos en Portugal son más abundantes que en el resto de la Península Ibérica. Sí, es verdad que en el estudio del megalitismo portugués aún hay muchas lagunas y que la historiografía refleja poco el fenómeno megalítico. Pero verdaderamente el estudio del megalitismo en Portugal no ha empezado a despegar hasta hace unas décadas, con los trabajos del profesor João Luís Cardoso y de Rui Mataloto.

Todos los espacios dedicados a la muerte, en épocas tanto prehistóricas como protohistóricas, están cargados de un fuerte simbolismo mágico-religioso, por un lado, como lugares de culto, y, por otro, como marcadores de territorio, sin olvidar los procesos vinculados a la complejidad social temprana y a la jerarquización de la economía política, a través del intercambio de productos.

Los monumentos megalíticos mejor representados en Portugal son el dolmen, el menhir y el crómlech. Hoy vamos a ver una serie de dólmenes convertidos en capillas o iglesias.

La mayoría de los casos de conversión de dólmenes en capillas se relacionan con el avance del cristianismo.  Fue a finales del Imperio romano cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Estado. Su expansión fue prolífica, sobre todo en las ciudades absorbidas por las clases dirigentes, mientras que en el medio rural las tradiciones paganas perduraban. De ahí que, en la Alta Edad Media, se comiencen a integrar elementos arquitectónicos, como lugares sagrados, y vayamos viendo cómo los dólmenes se transforman en capillas. La Iglesia católica se dispuso a prohibir el culto a las piedras; para ello, se convocaron varios concilios, como los de Epaona y Nicea, en los que se prohibió el culto a las piedras, ya que en la época se mezclaban el cristianismo y el paganismo; es decir, que el cristianismo sacralizó las figuras paganas. Estas estructuras, que quedaban al descubierto, fueron consideradas obras divinas por su magnificencia y adoptadas por las comunidades católicas como lugares de culto. El hallazgo de restos humanos en su interior era interpretado como una reliquia de santos y, así, pasaba a formar parte del ritual católico.

En Portugal tenemos varios casos de dolmen capilla, como el de São Brissos (Évora, Portugal), el de Alcobertas (Río Mayor) y el de San Denis de Pavía (Mora, Portugal). Este último se encuentra en el centro de la localidad de Pavía, en el distrito de Évora. Este dolmen fue transformado en el siglo XVII. Consta de siete ortostatos de granito y la cámara ha sido transformada en un pequeño altar decorado con lujosos azulejos; sus paredes están encaladas. El corredor ha desaparecido. Fue declarado Monumento Nacional de Portugal en 1910.

Este dolmen fue excavado fortuitamente por Vergílio Correia en 1914. Fue conservador del Museo Etnográfico y director del Museo Nacional de Arte Antiguo en Portugal; su trayectoria arqueológica es mejor conocida por sus trabajos en la ciudad de Conimbriga. Su única monografía está dedicada a “El neolítico de Pavía” (1921).

El dolmen-capilla de Alcobertas se localiza en pleno Parque Natural das Sierras de Aire e Candeeiros. Se encuentra anexo a la Iglesia de Santa María Magdalena, de reciente construcción. Es un dolmen de corredor; conserva la cámara y el corredor, formados por ocho ortostatos, pero no la cubierta o cobija, sustituida por una cúpula. Para visitarlo, tienes que acceder a la iglesia y, a través de un arco, entrar al corredor que te conduce a la cámara, que se ha convertido en un pequeño altar. Es Monumento Nacional desde 1957.

Tenemos que decir que la conservación de los dólmenes, han sufrido multitud de variantes a lo largo de la Historia, algunos han sido destruidos, otros conservados por camuflarse con el paísaje, otros se han perdido por la expansión urbanística de las ciudades, otros están adosados a las viviendas sirviendo de pilares de apoyo, reutilizados como base de viviendas, integrados en los muros de piedras de las lindes, pero hay muchos dólmenes, túmulos y menhires que se localizan en terrenos privados y son conservados, por sus dueños. Otros, como hemos visto, han sido convertidos en capillas, pero este fenómeno no es exclusivo de Portugal; también lo encontramos en España, como en Cangas de Onís (Asturias). En Europa también se han registrado estos hechos, como en Francia, Escocia, Irlanda e Inglaterra.

Referencias:

-Coreia V., 1921: El neolítico de Pavía (Alentejo, Portugal). Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas. MNCN.Madrid.

-Oliveira, J., 2018: “La cristianización de monumentos megalíticos funerarios en Portugal”. Antropología. Memorias. VI Simposio Internacional de Arte Rupestre. La Habana.



Dolmen-capilla de San Denis de Pavía (Mora, Portugal)







Dolmen-capilla de Alcobertas